Por un mayor acercamiento con China
23 de Junio de 2009 por Alberto Franco MejíaLa importancia de China en la economía mundial es enorme y creciente. Varios indicadores macroeconómicos así lo confirman. Por razones de espacio, en esta entrega me referiré únicamente a los principales.
Por ejemplo, en el 2005, el valor total de su producción interna (PIB) fue de US$2,234 mil millones. Es decir, unas 110 veces mayor al de Costa Rica. En los últimos veinte años, la economía china ha crecido a un ritmo anual promedio del 9,5% impulsado, en parte, por un significativo incremento en el rendimiento de su fuerza laboral (productividad). Para el 2009, al tiempo que el mundo vive su peor recesión desde la segunda guerra mundial, el Banco Mundial proyecta un crecimiento de esa economía de un 7.2%. En el 2007, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el crecimiento de China explico el 20% del crecimiento mundial, mas que cualquier otra nación. Hace 30 años, la economía china era eminentemente agrícola y cerrada al comercio internacional. Hoy, la economía china es industrial y de servicios (en el 2005, la producción de estos dos sectores representó casi el 88% del PIB de ese país) y se encuentra muy integrada a la economía internacional.
Otro factor que explica el éxito de la economía china es su alta propensión al ahorro y la inversión. De hecho, China tiene una de las tasas más altas de ahorro e inversión en el mundo. En el 2005, el ahorro nacional fue equivalente al 47,6% del PIB, en tanto que la formación bruta de capital, un 43,5%. Por muchos años, China ha sido el principal país receptor de inversión extranjera directa del mundo en desarrollo. Según datos del Banco Mundial, en el 2005, la inversión extranjera directa en China sumó casi US$79 mil millones, lo cual representó casi un tercio del total recibido por el mundo en desarrollo.
Una buena proporción de la inversión china se dedica a actividades relacionadas con el comercio internacional. En relativos pocos años, China se ha convertido en una potencia exportadora e importadora. Como proporción del PIB, sus exportaciones han aumentado de un 23%, en el 2000, a un 37%, en el 2005, mientras que sus importaciones se han incrementado de un 21% a un 31%, durante ese mismo periodo. Como resultado de su éxito comercial, China ha acumulado las mayores reservas internacionales del mundo.
Son muchos mas los elementos en los que se fundamentan el elevado crecimiento de la producción, del comercio exterior y las altas tasas de productividad, ahorro e inversión de la economía china. La apertura es, indefectiblemente, uno de ellos. De hecho, el ingreso de China a la Organización Mundial del Comercio en el 2001 marca una nueva etapa en la historia comercial de este país. Otros elementos explicativos del éxito de la economía china son: el crecimiento del comercio internacional, la introducción de nuevos desarrollos tecnológicos que han permitido la tercerización de muchos procesos productivos, la creciente movilidad del capital internacional de la cual China ha sido una de las mayores beneficiarias, un marco macroeconómico y un sistema financiero más sólido. Si bien la pobreza y el desempleo han disminuido sensiblemente (la incidencia de la pobreza bajó, de 250 millones de personas en 1978, a 30 millones de personas en el 2001), uno de los principales retos de las políticas públicas es evitar un mayor crecimiento de la brecha entre los ingresos urbano-rural y regional (una altísima proporción de la actividad industrial y de servicios se concentra en las regiones costeras) e interurbano.
Desde una óptica puramente económica, el estrechamiento de los lazos entre China y Costa Rica es una buena noticia que, muy posiblemente, redundará en un sensible incremento de los flujos de comercio e inversión entre ambos países. El diablo esta en los detalles, pero no debemos dejar que estos nos impidan ver el bosque.