Nos importa un churro el salario mínimo
Un patrono que no paga el salario mínimo debería ser tan repugnante como la cocina de un restaurante en las condiciones higiénicas de Churrería Manolo´s. (Local cerrado por insalubre)
¿Cuanta gente se antojó de un churro, ingresó al local y compró los sucios manjares sin importarle la limpieza del establecimiento? Claro, ahora todos estamos asqueados por las imágenes que se transmiten en los múltiples reportajes televisivos y prensa nacional. No conozco a nadie que se jacte de haber sido cliente de este lugar, todo lo contrario.
Con el salario mínimo tomamos una reacción menos intensa. Gran cantidad de patronos, principalmente pequeños y medianos, incumplen con esta obligación legal a lo largo y ancho del país, y permitimos que esto suceda sin que nos provoque el más mínimo escalofrío.
Yo mucha veces cuestiono criterios que me parecen cegados en el proteccionismo exagerado hacia el trabajador, pero en aspectos tan básicos como este doy mi apoyo para la erradicación de esta práctica.
¿Por qué en el caso de esta churrería no le cubrieron la cara con una sábana vieja y por el contrario se ha ventilado abiertamente la identidad del establecimiento? Lo mismo, sin cambio alguno, debería suceder con los patronos que confunden el salario con una “ayudita” al empleado, y que deciden jugársela hasta que la buena suerte los traicione.
¿No deberían publicarse las listas de los infractores? No comprendo las razones de protegerlos, encubrirlos y mantenerlos en la alcahuetería del anonimato. (Ver solicitud planteada por EF)
Propongo que los productos manufacturados y comercializados en el país sean certificados en el cumplimiento de la normativa laboral. Usted decide a quien apoya y cual es el estándar que mide el éxito de una empresa.
Menos del mínimo es una bofetada al progreso social. Es permitir que exista competencia desleal frente a las empresas que sí pagan correctamente, que sí valoran a sus empleados, y que probablemente mantienen un margen de ganancia menor pero haciendo las cosas bien.
Enferman menos unos churros contaminados que una población laboral activa que trabaja al cien por ciento a cambio de un salario mutilado del que solo recibe partes. Aplaudo la labor del Ministerio de Trabajo en esta campaña nacional, ojalá continúe y se le de seguimiento para que no sea flor de un día.









Excelente Lic. Gutiérrez, les felicito por el blog, una muy buena oportunidad para iniciar debates en lo laboral y legal. En este caso igual efectivamente ocurre con los evasores de impuestos, y el Gobierno con planes de incrementar impuestos, y por otro lado los evasores y la evasión aumentan y en el plan nada se hace para reducir evasión.
Excelente visión, siendo responsables socialmente podemos elevar nuestras oportunidades de crecimiento como sociedad, no es cuestión de que unos se enriquecen con el esfuerzo de otros. Es justo y necesario.
Felicidades por tan atinados aportes en el FORO.
Doña Paola,
Como economista, le pido ponerse la mano en el corazón si realmente está del lado de los trabajadores. (No tengo nada que recomendar si simplemente quiere parecer políticamente correcta.)
¿Realmente se ha puesto usted a estudiar qué pasaría con los empleados que producen menos de un salario mínimo si se vuelve imposible en la práctica contratarlos?
A quien no gana salario mínimo no le pasa nada si la ley se hace valer, pero para la gente menos productiva (más pobre) significa quedar desempleada en vez de quedar empleada por el salario mínimo. Significa hambre, pérdida de autoestima y tentación a delinquir.
Al escribir como profesional en un medio de comunicación, usted adquiere una responsabilidad. Si lo que dice es correcto, le estará ayudando a los trabajadores. Pero si su opinión conlleva a fortalecer un esquema perjudicial particularmente para los más vulnerables, usted se vuelve cómplice de tal situación.
¿Está segura de haber estudiado lo suficiente el tema desde un punto de vista económico como para dormir con la conciencia tranquila?
Tambien esto ocurre porque nos importa un churro el mercado interno. Parece que los importadores comerciantes, no se dan cuenta que los salarios bajos solamente favorecen a lo exportadores y que ellos crecen cuando aumenta la capacidad de gasto de los asalariados en Costa Rica, muchas veces se ha señalado que somos una economía exportadora pero parecen olvidador los entendidos en la materia que la otra mitad de la ecuación es el mercado interno
Totalmente de acuerdo con ud. Una empresa que para generar ganancias dependa de pagarle menos del mínimo a sus empleados ni siquiera debe de existir, pues lo hace generando un costo directo sobre ellos e indirecto sobre la sociedad. Y ni qué decir del tema de la competencia desleal hacia otras empresas que sí pagan el mínimo y cumplen a tiempo con las cargas sociales. Y sí, sería bueno que los consumidores nos demos cuenta quién actúa con buenos principios laborales y quién no, así inclinaríamos la balanza. Saludos
Muy buena iniciativa y muy claro su punto de vista! Felicidades Paola!
Don Adrián, con todo gusto respondo a su comentario. La problemática que planteo tiene su origen en una violación sistemática de un derecho constitucionalmente protegido, de orden público y por ende irrenunciable. En nuestro país el salario mínimo tiene fuerza de ley y debe respetarse.
Tanto nuestra Constitución Política como el Código de Trabajo contienen preceptos legales expresos que regulan la protección al salario mínimo. Todo trabajo prestado de forma dependiente y por cuenta ajena debe remunerarse conforme a la ley.
Finalmente apoyo mi posición en los Convenios 26 y 131 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ambos ratificados por Costa Rica desde hace más de treinta años.
Paola muy bien tocar ese tema! Me dio risa leerlo porque el otro día hablaba con un amigo de poner un negocio y me dijo “usted y yo somos muy nerds y nos iría mal porque pagaríamos salario mínimo, CCSS e INS y cada negocio de esos no pagan nada”. Es así como a veces es muy complicado competir con la ilegalidad de los patronos e inclusive en cosas tan básicas como es el salario mínimo.
Paola, muy bien por su comentario. Cuentenos que se esta haciendo para erradicar la costumbre de contratar por el mal llamado servicio profesional y es la manera que los empresarios no pagan cargas sociales y le niegan a sus trabajadores sus derechos laborales.Con esta forma de contratacion estan cayendo en competencia desleal.
El mal llamado servicio profesional no es mas ni menos que un contrato laboral disfrazado para ahorrarse la empresa el pago de derechos laborales
Paola su posición no es para nada cuestionable como si lo es la violación de los derechos laborales. La lealtad laboral se construye con justicia.
Paola, yo estoy de acuerdo con usted. Me parece que efectivamente es competencia desleal el que algunas empresas tengan costos menores a expensas de un salario mínimo (ni siquiera digno) para sus empleados, frente a otras que sí cumplen con la legislación y cuentan con un mínimo de consciencia social, y sí considero que los consumidores deberíamos tener la posibilidad de tomar esto en consideración al momento de elegir a quien comprar los productos o servicios, al igual que se puede elegir comprar a compañías que respeten el medio ambiente o ayuden a ciertas causas, aun y cuando talvez esto implique un costo mayor para el consumidor.
Si algunos no están de acuerdo en publicar estas listas (yo en lo personal sí lo estoy si efectivamente se ha comprobado tras un proceso), entonces, porque no un certificado que más bien acredite el cumplimiento de estas normas?
Doña Paola,
Tengo claro que en Costa Rica es ilegal contratar por menos del salario mínimo.
Mi pregunta es ¿está usted consciente de que actuar conforme a la ley en este punto necesariamente provoca desempleo y perjudica así a los trabajadores? Y si me contesta usted que el cumplimiento de los salarios mínimos no provoca desempleo, espero que me conceda que ya no estaríamos hablando de derecho sino de economía.
Estimado don Adrián: me remito a mi respuesta anterior, y discrepo de su criterio. Desde mi perspectiva legal laboral no puedo estar de acuerdo en luchar contra el desempleo por medio de la evasión del cumplimiento del salario mínimo, el cual tiene un caracter principalmente alimentario. Su planteamiento es interesante pero considero que legalmente no tiene respaldo tratándose de una garantía social amparada en la Constitución e instrumentos internacionales.
La sociedad autoriza el empresario a ejercer una actividad productiva, pero sujeta a los principios de la moral. De esto surjen las obligaciones de pagar un salario justo y proteger la salud del trabajador, así como de no dañar el medio ambiente.
Lamentablemente conozco casos en mi ciudad Heredia de “empresarios” que le atrasan el salario a sus empleados cada semana, y no pagan el INS ni la caja. Específicamente talleres de enderezado y pintura de carros, mueblerías y otras PYMEs.
Gracias Paola por este acertado comentario. En definitiva muchas de nuestras empresas piensan que el trabajador debe ser explotado hasta donde se pueda y el salario que se le debe pagar debe ser el menor posible. Así como existen empresas de calidad increíble donde se paga un salario mayor al mínimo, sino que se brindan ventajas adicionales de diferente índole. Y esta la situación expuesta en su artículo. Lamentablemente el Ministerio de Trabajo y entes como la Caja, el INS y demás entes de seguridad social, no generan controles que permitan evitar estas situaciones. Al igual que D. René, en el caso de Cartago, existe una gran problemática con el pago de salarios mínimos, pago de cargas sociales y demás, pero no vemos por parte de la CCSS y del Ministerio de Trabajo actuaciones de oficio que den al traste con esta pésima práctica. Muchas veces actúan si un trabajador denuncia y al hacerlo debe dar por un hecho su despido.
Para el caso que plantea D. Adrián. Creo que en parte ud. tiene razón desde el punto de vista económico, sin embargo la economía debe estar como servicio de las personas y no a la inversa. En una empresa que labore y que no paga salarios mínimos, que obtiene utilidades astronómicas, considerada gran contribuyente por parte de la Tributación Directa, al señalarle al dueño la necesidad de pagar los salarios mínimos y aplicar los ajustes que indica el Ministerio de Trabajo señalo lo siguiente: ” lo que diga la ley de Costa Rica me vale un ……”. Con esto quiero indicarle que no solo son factores económicos sino que muchas veces el empresario desea ganar hasta donde sea posible evadiendo toda la legislación posible.
Estimada Paola.
Leo con agrado su blog, y contrario a algunos criterios, me parece que al escribirlo, ud “hizo su tarea”, y la hizo muy bien.
Desde mi experiencia académica, laboral, y docente, no puedo más que estar completamente de acuerdo con el hecho de que deba (en el plano real, y no sólo en el plano del deber ser)respetrse y concederse un salario mínimo. La finalidad de esta figura y sus implicaciones en la vida de cada trabajador, en la de sus dependientes y en general, en la sociedad, son circunstancias que por si solas justifican la defensa de un salario mínimo, todo lo cual usted aclara en su publicación.
Desde mi experiencia, y con el mediano conocimiento que manejo del derecho laboral, defender o siquiera tolerar lo contario simplmente es inaceptable. Aún más, con mis escasos conocimientos sobre economía, me atrevo a señalar que incluso desde el punto de vista de esta ciencia social, decir que es mejor que muchos tengan salarios por debajo del mínimo, a que algunos tengan el salario mínimo y otros no tengan nada es una (terrible) tergiversacón de la teoría del rebalse de la copa. Lo procedente sería que aquellos que manejan el capital asuman su responsailidad en cuanto a la adecuada distribución del mismo, y no que quienes se ven escasamente retribuidos con dicho capital, le “den” un poco a quienes no lo reciben. Es un simple anális del “riesgo de empresa”. Ni siquiera desde un plano axiológico tolerar o proponer una postura basada en el “es mejor que todos tengan un poquito” podría ser defendible, eso simplemente sería desconcer por completo el sentido de la Justicia Distributiva Aristotélica.
En síntesis, desde mi aceptable conocimiento del derecho del trabajo; mi interés personal en temas axiológicos, y mi apenas básico conocimiento de economía, no puedo más que estar de acuero con su postura, pues al igual que usted, creo que nada -NADA- justifica que una persona no tenga un salario mínimo. Darle la espalda a problema no lo soluciona.
La felicito por su espacio, y espero que tenga buenas noches, estoy completamente seguro que descansará muy bien.
Doña Paola,
1. ¿De cuál criterio mío discrepa? Del que el salario mínimo provoca desempleo? Como economista, me encantaría escuchar su explicación alternativa.
2. Usted dice que el salario mínimo tiene carácter alimentario. ¿No alimenta menos la ausencia de salario debido al desempleo que un salario inferior al mínimo?
3. Estoy de acuerdo en que mi planteamiento no tiene respaldo en la ley actual. ¿Pero está bien darle el espaldarazo a normas perjudiciales para los trabajadores? Si el espíritu de la ley es defender a los trabajadores ¿no se debería más bien llamar la atención sobre los perjuicios de las normas actuales?
Buen blog, buen trafico de comentarios. Me gusta mucho el tono y la metáfora…. Siga así y será un éxito.
Estimado Osvaldo, bienvenido al Blog y muchas gracias por sus comentarios y por compartir su punto de vista. Son aportes muy importantes a este foro de discusión. Espero seguir contando con su participación. Saludos
Doña Paola,
Deseo disculparme con usted y de paso con algunos otros participantes en la discusión. Cuando leí el título del post no entendí que era en sentido literal: de veras les importa un churro el tema de fondo!
Supongo que es más fácil rehuir la discusión que enfrentar el incómodo detallito de que el salario mínimo crea desempleo.
De paso quiero manifestar mi total acuerdo con don Osvaldo Madriz: sus conocimientos (de él) sobre economía son escasos. Lástima que de ello saque la peregrina conclusión de que la ignorancia reviste de autoridad.
En fin, quien quiera seguir pensando que el salario mínimo beneficia a los trabajadores meramente por ser ley, que con su pan se lo coma. Total, supongo que para todos los que escribimos aquí el desempleo no es una realidad inminente de modo que si nos equivocamos sobre los salarios mínimos “no pasa nada”.
Es más, en el mismo plano de seriedad aprovecho para sugerirles dos proyectos de ley de beneficio para los trabajadores: prohibir la lluvia en las mañanas y obligar que de la siembra de una llanta nazcan automóviles.
Don Nelson,
El argumento de que la ausencia de salarios mínimos beneficia a los trabajadores no se basa en una supuesta generosidad de los contratantes. Si le entiendo bien, usted lleva razón al conjeturar que no se puede esperar de tal bondad de los contratantes salarios altos ni siquiera en el caso de que logren muchos beneficios. Sin embargo, conforme los empresarios van desarrollando sus empresas, no les queda más que “robar” trabajadores de otras provocando presiones hacia arriba en los salarios. Además, la formación de capital humano de los trabajadores juega un rol fundamental. Estas son precisamente las razones del aumento persistente de los salarios a lo largo de los años.
El tema que motiva la discusión nos remonta a los excesos que se dieron en el transcurso de la revolución industrial: ¿puede responsablemente admitirse el incumplimiento deliberado del decreto de sueldos mínimos para así intentar evitar el desempleo?
La realidad evidencia que así se piensa, muchas veces, cuando el trabajador es un tercero a quien no se valora como ser humano y por el esfuerzo que en el trabajo hace, pero jamás si se trata del caso de que ese trabajador sea un pariente o una persona cercana por afinidad.
Plantear la posibilidad de incumplir el pago del sueldo mínimo por que un trabajador no produce siquiera para que el patrono cubra el mismo resulta inaudito e inaceptable.
Si un trabajador no es en promedio al menos eficiente para ello puede pensarse en su despido, pero nunca en obviar pagarle el sueldo mínimo.
Ser pobre no es sinónimo de ser un trabajador improductivo puede sostener una opinión tan a contrapelo de la justicia social.
Con ese argumento cabría como válido y decente no pagar las cuotas obrero patronales por que representa un costo alto, a pesar de que un porcentaje se le dedujo al trabajador de su sueldo.
Don Eduardo, don Eduardo… Ay don Eduardo! Su comentario me lleva a ulteriores niveles de decepción. Veamos,
1. Al menos de mi parte, no se trata de incumplir la ley sino de proponer cambiarla (por contraproducente).
2. ¿Es mejor el despido que recibir salario abajo del mínimo? ¿Y por qué los trabajadores en tal condición prefieren quedarse trabajando que renunciar?
3. Pobre es el que no puede adquirir lo suficiente. Si no lo puede adquirir es porque no tiene suficiente ingreso (ni salarial ni de otro tipo). Si, en particular, no tiene suficiente ingreso salarial es porque no le pagan lo suficiente, esto porque los demás no valoran suficiente su trabajo, o sea porque tal pobre no es productivo. Productividad no es la voluntad de pasarse todo el día moviendo los músculos sino la capacidad de hacer algo que los demás valoren. Estoy seguro de que muchos “guachimanes” gastan más energía que la usada por Celine Dion en un concierto; pero esta es más productiva porque la gente prefiere pagar más por verla a ella cantando que al “guachimán” volando pedal.
En un país en búsqueda del desarrollo (parece que vamos a seguir buscando por muchos años más) no queda otra cosa que regular situaciones, que deberían ser lógicas, o que lo son al menos en otras latitudes, como el salario. Porque se ponen mínimos, porque hay abusos, porque hay gente deshonesta que se aprovecha de otros con menos estudio, posibilidades o hasta hambre. Esto no solo es ilegal, sino totalmente antiético.
La gente humilde, no sabe ni como calcular su salario, lo se porque lo vivo a cada rato en mi trabajo, y es esta gente la que merece el respeto, de los que tuvieron la dicha de estudiar, no porque la persona sea más o menos eficiente, sino por que es lo CORRECTO, algo que cada día parecemos olvidad como sociedad.
Paola, la felicito por traer estos temas a discusión.
No entiendo al Señor Adrian, que pareciera que escribe sólo por llevar la contraria!!. Según sus “magnificos conocimientos” de economía cual es la solución??, teniendo en cuenta que en el mundo no solo existe la economía y cada argumento/conocimiento tiene siempre sus colaterales…
Marco, muchas gracias y me alegra mucho verlo por estos rumbos. Totalmente de acuerdo con su opinión. Saludos.
Muchas gracias Ligia. Saludos.
Don Marco pregunta “por qué nos aprovechamos de otros”. Esa es otra forma de preguntar ¿por qué usted prefiere comprar donde le venden más barato?, ¿por qué regatea?, ¿por qué no derrocha su dinero descuidadamente?, ¿por qué intenta vender lo suyo al precio más alto que pueda? Todos nos cuidamos el bolsillo, contratantes incluidos (y, by the way, como trabajadores también, que si podemos cobrar más, por supuesto que lo haremos). La pregunta es en un mundo que funciona así ¿qué rol juega el salario mínimo? Para responder este tipo de preguntas se necesita formación económica no legal. Mi crítica inicial a doña Paola era que se estaba metiendo a un campo de discusión al que no estaba preparada como abogada. Por eso fue que la discusión le quedó grande y tuvo que abandonarla. El tema se puede poner sobre un trasfondo ético: ¿por qué el contratante no le da al empleado más del mínimo que podría darle para tenerlo trabajando? Podríamos intentar responder a esa pregunta comenzando por nosotros mismos: ¿por qué no vendemos todo lo que tenemos y se lo regalamos a los pobres? Siento que mientras yo no haya hecho esto no estoy en posición moral de juzgar la inacción de un tercero.
Doña Violeta pregunta por una solución. Técnicamente es fácil: comience por eliminar los salarios mínimos, que son una distorsión a que todos tengamos empleo. Por supuesto algunos van a tener salarios de hambre. Eso se cura con aumento en la productividad, no con la utopía de convencer a los empresarios para que regalen masivamente lo suyo a los trabajadores. La productividad se aumenta con educación, con más capital por trabajador. Ello nos lleva a temas de atracción de inversión tanto local como extranjera, competitividad, etc.
Don Adrián, le reitero que mi perspectiva respecto a este tema es desde el ámbito legal-laboral, y desde ese punto es que lo he planteado desde un inicio. Vivimos en un país de Derecho y como tal existen leyes de contenido mínimo que deben respetarse, principalmente cuando se trata de aspectos sociales tan relevantes como el salario mínimo. Su participación ha generado reacciones interesantes entre los visitantes del Blog. Un cordial saludo.
Doña Paola,
Creo que en lo que sí estamos de acuerdo es que el tema del salario mínimo es importante y ciertamente polémico. Gracias por traerlo a colación y siga adelante con la tarea a pesar de las impertinencias que pueda encontrarse de camino. Saludos cordiales.
No confundamos.
El intercambio de opiniones en un blog como este no debería servir para que nadie pueda -siquiera- intentar sostener sus opiniones como verdades absolutas.
¿Cuándo conoceremos la propuesta anunciada para concretar un cambio del régimen vigente de salarios mínimos o ?
¿Es la misma sostenible ética y socialmente bajo la argumentación de que representa una distorsión para quienes si tienen empleo?
¿Contaría dicha propuesta con algún grado de respaldo mínimo en el país?
No sembremos los vientos de la mezquindad y de la injusticia social … que bien, pronto, podremos estar recogiendo verdaderas tempestades de inconformidad.
La necesidad tiene como horror inherente un verdadero contexto de monstruo, y por ello es que muchas veces quien no recibe el pago del salario mínimo prefiere mantenerse en ese empleo, a pesar de ello, que pasarse a la marginalidad completa
¿Justifica esa circunstancia para que se legalice la inexistencia del régimen de salarios mínimos?
Ya Francisco de Quevedo, hace siglos, precisó con acierto que debido a la codicia humana … lo mucho parece ser poco … pero que por razones de precaria necesidad … lo poco resulta ser mucho.
Aprovecharse de los demás es, desde luego, que un mal compañero de viaje, del que nadie debería sentirse orgulloso, máxime cuando pensemos en ese mañana inmediato, y en lo que de verdad, de corazón, queremos para quienes vienen detrás.
Don Eduardo,
Citando a Ríos Boettiger: “Plop!”.
Estimada Paola,
He seguido los argumentos de ésta publicación desde el inicio debido a lo importante que es éste tema, de ahí que aprovecho para felicitarla. Sin embargo, en su última intervención aclara que: “reitero que mi perspectiva respecto a este tema es desde el ámbito legal-laboral”, lo cual no es cierto, ya que en su primer párrafo establece que el no pago del salario mínimo es repugnante. Si fuera estrictamente legal-laboral, la respuesta es sencilla, pues es ilegal, pero el enfoque original brindado por usted es moral, con lo cual ha introducido un sesgo al análisis de quienes tienen interés en descubrir el origen de la anomalía.
Saludos.
Estimado don Ignacio, muchas gracias por el seguimiento a la discusión. Su comentario es muy importante y con la intención de responderle hago la siguiente aclaración: en este foro comparto con el lector mi opinión sobre temas relacionados con el Derecho del Trabajo, y por lo tanto en mis planteamientos incorporo una visión personal fundamentada en mi experiencia y conocimientos legales en el ámbito laboral.
Ahora bien, mi oposición al incumplimiento del salario mínimo se debe no solo a que lo encuentro repugnante, pero también, como lo comenté posteriormente, a que resulta una práctica ilegal que contraviene los convenios de la OIT ratificados por el país, el texto constitucional y la ley vigente en la materia.
A manera de ejemplo y con el fin de ahondar en lo anterior cito el Convenio No. 131 – Sobre la fijación de salarios mínimos, aprobado mediante Ley No. 5851 del 09 de diciembre de 1975, que dispone:
Artículo 2: “Los salarios mínimos tendrán fuerza de ley, no podrán reducirse y la persona o personas que no los apliquen estarán sujetas a sanciones apropiadas de carácter penal o de otra naturaleza.”
Dicho Convenio resulta muy importante porque por un lado obliga a los Estados ratificantes a establecer un sistema de salarios mínimos, y por el otro proporciona a los asalariados protección social respecto al cumplimiento de esta obligación.
Artículo 57 Constitución Política: “Todo trabajador tendrá derecho a un salario mínimo, de fijación periódica, por jornada normal, que le procure bienestar y existencia digna…”
Artículo 177 del Código de Trabajo: “Todo trabajador tiene derecho a devengar un salario mínimo que cubra las necesidades normales de su hogar en el orden material, moral y cultural, el cual se fijará periódicamente, atendiendo a las modalidades de cada trabajo, a las particulares condiciones de cada región y cada actividad intelectual, industrial, comercial, ganadera o agrícola.”
Hasta las intituciones del Gobierno indirectamente promulgan que los patronos no reconozcan salarios mínimos o evadan responsabilidades patronales. Es común ver en las Licitaciones que el criterio de decisión sea solamente el PRECIO. Esto hace que los oferentes hagan caso omiso a lo que por ley está establecido, y la Administración Pública simplemente se lava las manos, aduciendo que esa es una responsabilidad del oferente, y con una simple certificación de estar al díac on las cuotas OP les es suficiente, cuando sabemos que perfectamente puede estar al día, pero subreportando. Trabajo para una empresa que se cuida siempre de pagar por encima de los salarios mínimos y de estar al día con la CCSS y con todas sus obligaciones, y constantemente perdemos en licitaciones porque otros oferentes cotizan mucho más barato. La matemática es sencilla para saber que o pagan menos, o pagan por “servicios profesionales” a su personal. Y por supuesto a la hora de la apelación, a la empresa que hace las cosas de manera correcta es a la que le toca el peso de demostrar esas situaciones, dado que la Administración Pública se lava las manos. Esto ha pasado inclusive con contrataciones de la misma Contraloría. Entonces, cómo evitamos estas situaciones si el mismo Estado se beneficia de los salarios por debamo del mínimo y el no pago de cargas OP de terceros??
[...] micro o pequeñas empresas conformadas por 9 o menos trabajadores. ¿Será que estos empresarios les importa un churro cumplir con el mínimo pues no le temen a las sanciones económicas? No lo creo, por lo [...]