La huelga ilegal que duerme los sentidos
28 de noviembre de 2011 por Paola GutiérrezDe todas las formas de exteriorización de un conflicto colectivo laboral, la huelga resulta la más popular de todas, y la que más daño puede causar.
La CCSS ha sido escenario de múltiples movimientos de huelga a lo largo de su historia, y no le son ajenas las luchas internas que han abogado por mejores condiciones laborales.
Desde el 15 de noviembre los médicos anestesiólogos de la CCSS, en una relación de 1 por cada 3, iniciaron un pulso de poder para medir fuerzas con su patrono, en medio de una agitación nacional que provoca sentimientos muy desordenados.
¿Cuál bando tiene más músculo para ejercer presión? Está claro que estamos en proceso de averiguarlo, y mientras tanto ambos se han dado a la tarea de sacar todo su arsenal “caiga quien caiga”.
Lo cierto es que en esta batalla, de no concretarse pronto un acuerdo, la victoria será irremediablemente pírrica: el triunfo será sinónimo de derrota, y el logro alcanzado tendrá un costo tan excesivo que no justificará la ventaja obtenida.
Y mientras tanto, el que paga los platos rotos es el asegurado.
Irónicamente, por 10 días la CCSS y los médicos han puesto en peligro la salud del país, cuando son ellos los llamados a su protección y conservación, como si los males que aquejan a los asegurados tuvieran la gentileza de esperar pacientemente la reanudación de los servicios.
El derecho a la salud quedó atrapado en medio de la discusión, y no puede permanecer desatendido por más tiempo, porque su debilitamiento es el inicio en la ruina del Estado Social de Derecho.
La huelga de lo galenos fue declarada ilegal, y como si fuera poco se mantiene por tiempo indefinido. No era difícil anticipar el fallo emitido por el Juzgado de Trabajo PORQUE EL SERVICIO PUBLICO AFECTADO ES ESENCIAL, y su interrupción atenta contra la vida de la población.
Me cuesta creer que los asesores legales de los médicos ahora huelguistas, no les hayan advertido sobre la ilegalidad de sus acciones. Era cuestión de una lógica muy sencilla, tomando en cuenta: a) la naturaleza de la prestación que brindan, y b) los efectos que la paralización de labores tendría en los derechos e intereses de los usuarios.
Además, como si lo anterior no fuera suficiente, en este país son contadas con los dedos de la mano las huelgas que han quedado dentro del marco de lo legítimo.
ESTA HUELGA ES ILEGAL Y ADEMAS NO ES PACIFICA. No puede serlo cuando se está dañando de manera irreparable la salud, dejando a los enfermos sin ninguna alternativa.
¿Será posible que estos especialistas, hartos de las condiciones laborales actuales, hayan tirado la toalla y dejado a la deriva a miles de pacientes?
Aquí podría estarse combatiendo la ilegalidad con ilegalidad. Algo sumamente peligroso.
El conflicto está acercándose a una espiral descendente y decadente: entre los caídos ya figuran 2 galenos “chivos expiatorios”, despedidos sin responsabilidad. De continuar esta medida ¿cómo se sacarán adelante las casi 2 mil cirugías suspendidas?.
Por supuesto que los anestesiólogos tienen derecho a una efectiva protección de su salud e integridad física, y la CCSS deberá responder por cualquier incumplimiento que pueda comprobarse en materia de prevención de riesgos y enfermedades laborales. El quebrando en la salud de un trabajador, producto de la irresponsabilidad patronal, es inaceptable, es ilegal y es inhumano, pero debe discutirse utilizando las vías legales que correspondan.
Las balas dejarán de pasar cuando la sensatez pueda más que la ira y la frustración.
¿Qué pasa con el diálogo social en Costa Rica? Desde que negociar es obtener el 100% de las peticiones, o dar atolillo con el dedo a la contraparte, la cosa está color de hormiga. Replantear posiciones, ceder un poco, escuchar alternativas NO SON SINONIMO DE DEBILIDAD.
Probablemente hoy nadie duerma: ni los médicos trazando nuevas tácticas, ni los jerarcas de la institución valorando como mover las piezas del ajedrez para cubrir y ponerse al día en las cirugías suspendidas, y por supuesto ni los familiares de los enfermos que en vela rezan para que los quirófanos estén disponibles pronto.















