El arte de cortejar
12 de febrero de 2012 por Katiana Murillo¿Sabía usted que el motivo por el cual los flamingos adquieren un profundo y llamativo color rosa es porque “se maquillan” con un aceite que ellos mismos producen para atraer a sus parejas durante el cortejo?
La preservación de la especie es algo muy serio en el Reino Animal, de ahí que los ritos de cortejo tiendan a ser muy elaborados y fascinantes.
Hay casos sorprendentes como el de los insectos, donde las hembras copulan con más de un macho y pueden posponer la fertilización; tanto así, que otros machos pueden llegar y retirar con sus genitales el esperma de uno anterior y colocar el suyo. Aquí lo importante no es llegar de primero, sino saber llegar.
Los machos de las moscas escorpión le ofrecen una presa a la hembra para que les permita el apareamiento. Si el regalo no le parece bueno, puede rechazar al macho. Este probará entonces a ofrecerle una masa de su saliva rica en sustancias nutritivas. Si la hembra lo rechaza de nuevo, el macho olvida las gentilezas y prácticamente la viola.
El regalo también puede tener la finalidad de distraer a la hembra el tiempo necesario para permitir la fecundación, llegando al “descaro” en el caso de los machos de la mosca Hilara sartor, de ofrecerle un capullo de seda vacío a la hembra. Cuando esta se da cuenta del engaño, ya todo ha pasado…
Las hembras de algunas especies de arañas también reciben presas de los machos, pero el tema es especialmente dramático en el caso de la araña dorsirroja australiana, ya que él mismo se ofrece como regalo para ser comido. ¿Por qué lo hace? Bueno, el tiempo de la cópula se alarga y el número de huevos fecundados por el macho aumenta.
También están los vividores: la araña de oro hembra comparte su tela con varios machos que compiten entre ellos para conquistarla. Mientras tanto, se alimentan de las presas que caen en la tela.
Los machos de quetzal parecen artistas circenses llamando la atención de las hembras con vuelos acrobáticos en los que despliegan sus hermosas plumas color verde- esmeralda. Hasta son comunes las persecuciones en el bosque.
Y si hay una hembra interesada es la del colibrí garganta de fuego, ya que esta toma en cuenta la cantidad y calidad de las flores que un macho controla antes de aceptar cualquier propuesta amorosa. Así, él tiene asegurada su paternidad y ella, un recurso alimentario.
También están los que no se comprometen mucho: los garrobos, por ejemplo, establecen vínculos de tipo amistoso en los que macho y hembra comparten refugio y alimento, hasta que este se cansa de ella y busca a otra hembra dentro de su territorio.
Otros andan con varias al mismo tiempo. Cada macho de serafín de platanar tiene a su disposición tres y los pizotes machos, como siempre andan solos, en época de apareamiento se insertan en los grupos de hembras y sus crías.
Pero la situación da vuelta en el caso del gallito de agua, donde son los machos los que construyen el nido, incuban y cuidan a los polluelos y algunas veces hasta los cargan bajo sus alas. Las hembras aquí hacen algunos movimientos de construcción del nido, pareciera que solo para impresionar, pero defienden los territorios adyacentes de uno a cuatro machos, con los que, por supuesto, copulan.
Hay quienes literalmente no se despegan, como el juan palo que, luego de pelear su derecho con varios machos, cuando lograr asir a una hembra se mantiene en su espalda por varios días, incluso comiendo en esa posición.
Y si de violencia se trata, el cortejo del delfín nariz de botella puede llevar a macho y hembra a golpearse las cabezas violentamente. También hay mordiscos.
El ideal de la fidelidad lo encontramos en las lapas, las cuales establecen pareja de por vida y las labores de crianza de los polluelos son compartidas por macho y hembra.
¿Verdad que se le hacen conocidas estas historias?
















Katiana Murillo es periodista costarricense especializada en los temas de ambiente, turismo y responsabilidad social empresarial.
Trabaja como consultora para organizaciones nacionales e internacionales. Se inició en el campo de la sostenibilidad cuando sus mismos colegas pensaban que solo se trataba de una pasión por pajaritos y ranitas, y ha tenido la oportunidad de introducir en este tema a periodistas del mundo entero, principalmente aquellos de países en desarrollo sobre temas como cambio climático, turismo y economía ambiental. También ha desarrollado alianzas público-privadas en iniciativas de sostenibilidad.
Cuando, frustrada, se convenció de que los líderes mundiales poco hacen por hacer avanzar una agenda de sostenibilidad, volcó sus ojos hacia las experiencias y
soluciones in situ, que son las que realmente hacen la diferencia y, además, son la razón de ser de este blog.