Adaptarse o morir
12 de enero de 2012 por Katiana MurilloUna noticia interesante surgió en los primeros días del año cuando un grupo de científicos anunció haber descubierto los primeros tiburones híbridos del mundo en aguas australianas; signo, según ellos, de que estos escualos se adaptan al cambio climático. Se trata de la reproducción cruzada del tiburón australiano de punta negra con la del tiburón de punta negra de otros lugares del mundo, lo que le permite a estos tiburones híbridos vivir en aguas más temperadas y, por lo tanto, aumentar su hábitat natural.
Ya lo dijo Charles Darwin: “las especies que sobreviven no son las más fuertes ni las más inteligentes, sino las que se adaptan mejor al cambio”.
No es la primera vez que el clima del planeta está cambiando y que las especies deben adaptarse o morir. Sin embargo, es la primera vez en la historia que el clima lo está haciendo de manera tan vertiginosa debido a la influencia humana, responsable de la alta emisión de gases que causan el calentamiento global.
Y esto, pese a ser un problema planetario, presenta sus mayores impactos a escala regional y local. Efectos del cambio climático en las especies en Costa Rica, según la Segunda Comunicación Nacional sobre Cambio Climático, incluyen, por ejemplo, la conocida desaparición de anfibios como el sapo dorado y la rana arlequín debido al hongo Batrachochytrium dendrobatidis, cuyo crecimiento es favorecido precisamente por ambientes más húmedos y noches más calurosas.
Por su parte, el aumento de sequías, aunado al fuerte uso de plaguicidas, está amenazando a muchas especies de murciélagos y aves residentes y migratorias (que son importantes polinizadores de plantas); y el incremento en la temperatura está provocando que el bosque nuboso pierda humedad, poniendo en riesgo servicios ambientales como el agua. Muchas especies adaptadas a vivir en bajas temperaturas ya no tienen un nivel superior al cual emigrar.
El calentamiento, asociado al fenómeno de El Niño, también afecta el hábitat, el metabolismo y la capacidad de desplazamiento de animales como las tortugas marinas y altera la proporción de sexos en los nacimientos, fenómeno que igualmente lo sufren cocodrilos y caimanes y que altera sus poblaciones (más hembras para las primeras y machos para estos últimos). Por stress climático en eventos extremos ya se han dado muertes masivas, como el caso de monos de nuestras cuatro especies en el Parque Nacional Corcovado durante un fuerte temporal. Y científicos de la Estación Biológica La Selva han encontrado, además, que el calentamiento dificulta el proceso de fotosíntesis y disminuye el grosor de los árboles.
Indudablemente con la amenaza a la biodiversidad también nos quedamos sin sus beneficios. ¿Pero, qué pasa, además, con nuestra especie? Sin duda, una de las preguntas clave es si estamos preparados para adaptarnos. Escenarios para el país muestran que Costa Rica se verá sometida irremediablemente a fenómenos extremos del clima, que causarán tanto grandes sequías como graves inundaciones en distintas zonas. Habrá, por ejemplo, menos precipitación en el norte del país en regiones como Guanacaste y más lluvia en el Caribe y la Zona Sur.
Vidas humanas en peligro, destrucción de infraestructura e inseguridad alimentaria son algunas de las consecuencias en potencia frente a un escenario de débil gestión del riesgo. ¿Será que lograremos ser como los tiburones australianos y adaptarnos al cambio?
















Katiana Murillo es periodista costarricense especializada en los temas de ambiente, turismo y responsabilidad social empresarial.
Trabaja como consultora para organizaciones nacionales e internacionales. Se inició en el campo de la sostenibilidad cuando sus mismos colegas pensaban que solo se trataba de una pasión por pajaritos y ranitas, y ha tenido la oportunidad de introducir en este tema a periodistas del mundo entero, principalmente aquellos de países en desarrollo sobre temas como cambio climático, turismo y economía ambiental. También ha desarrollado alianzas público-privadas en iniciativas de sostenibilidad.
Cuando, frustrada, se convenció de que los líderes mundiales poco hacen por hacer avanzar una agenda de sostenibilidad, volcó sus ojos hacia las experiencias y
soluciones in situ, que son las que realmente hacen la diferencia y, además, son la razón de ser de este blog.