Una expedición verde al Everest
Confieso ser una amante de las altas montañas y entiendo y admiro a quienes se preparan duro, arriesgando incluso sus vidas para subir a los 8,848 msnm de la montaña sagrada Sagarmatha (monte Everest), incluyendo a la compatriota Gineth Soto que, si bien no lo ha logrado aún, tiene las agallas para hacerlo. No obstante, admiro mucho más a quienes lo hacen con una misión ambiental. Este es el caso de la Eco Everest Expedition, este año con la participación de 21 alpinistas de todo el mundo, que el pasado 11 de mayo llevó a Apa Sherpa nuevamente a la cima del Everest rompiendo su propio récord mundial con 21 conquistas.
Apa Sherpa, de 51 años, es oriundo de Thame y escala montañas desde los 20 años. Actualmente vive en Estados Unidos, lo que no le ha impedido apoyar los esfuerzos de Dawa Steven Sherpa, líder de la expedición, para elevar la conciencia de la comunidad mundial acerca del cambio climático y retirar de las laderas del Everest los desechos generados por expediciones previas.
En 2009, durante el foro internacional de periodistas ambientales de la organización italiana Greenaccord, de la que formo parte, tuve la oportunidad de conocer personalmente a Dawa Steven Sherpa, ahora de 26 años, quien pese a tener los rasgos físicos de su madre belga, sin duda tiene la fuerza y entereza de su padre Ang Tshering Sherpa. Este último fue de los primeros sherpas que no se limitó a ser porteador para las expediciones occidentales y fundó la empresa Asian Trekking, hoy una de las mayores organizadoras de expediciones de Nepal, incluyendo las Eco Expediciones. También es Presidente de la Asociación de Alpinismo de Nepal y gran defensor de los derechos de su pueblo.
Dawa, quien vive en Katmandú, Nepal, pero que considera la montaña como su casa, es uno de los testigos del cambio climático, una iniciativa del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) que busca llamar la atención, por medio de historias de vida particulares, sobre el impacto que el cambio climático está teniendo en el mundo.
Hasta la fecha, las expediciones Eco Everest 2008, 2009, 2010 y 2011, lideradas por Dawa Steven Sherpa, han llevado hasta el campamento base más de 13,500 kilos de desechos generados por expediciones anteriores, con el fin de disponer adecuadamente de ellos, incluyendo botellas de oxígeno, cuerdas y restos de tiendas. Incluso han logrado rescatar cuatro cuerpos para darles digna sepultura.
También han demostrado que es posible tener una expedición limpia empleando soluciones de energía alternativa como hornos solares para cocinar, iluminación solar, sistemas de purificación de agua (steripens) y servicios sanitarios portátiles con un sistema de recolección de los desechos para su disposición apropiada posteriormente, entre otros.
Más allá de una expedición limpia y la disposición de desechos, la eco expedición busca hacer un llamado, por un lado sobre la disminución de fuentes de agua producto del derretimiento de los hielos en el Himalaya y que afecta a la quinta parte de la población mundial que vive en sus faldas, incluyendo a China e India. Por el otro, hace un llamado de atención sobre el peligro de inundaciones producto de las explosiones de lagos glaciares (la fusión de los glaciares debido al calentamiento global hace que los lagos crezcan desmesuradamente), y que ponen en riesgo a comunidades enteras, además de las mismas expediciones. Apa Sherpa, quien alcanzó la cumbre por primera vez en 1989, señala que en ese entonces el camino a la misma estaba cubierto de hielo y nieve, pero ahora salpicado de rocas descubiertas, además de que el derretimiento de los hielos ha expuesto profundas grietas, haciendo las expediciones más peligrosas.
La buena noticia es Dawa Steven Sherpa y su equipo de la Eco Everest Expedition continuarán con su iniciativa de crear conciencia y luchar por un ambiente más limpio y seguro para sus habitantes.









Katiana Murillo es periodista costarricense especializada en los temas de ambiente, turismo y responsabilidad social empresarial.
Trabaja como consultora para organizaciones nacionales e internacionales. Se inició en el campo de la sostenibilidad cuando sus mismos colegas pensaban que solo se trataba de una pasión por pajaritos y ranitas, y ha tenido la oportunidad de introducir en este tema a periodistas del mundo entero, principalmente aquellos de países en desarrollo sobre temas como cambio climático, turismo y economía ambiental. También ha desarrollado alianzas público-privadas en iniciativas de sostenibilidad.
Cuando, frustrada, se convenció de que los líderes mundiales poco hacen por hacer avanzar una agenda de sostenibilidad, volcó sus ojos hacia las experiencias y
soluciones in situ, que son las que realmente hacen la diferencia y, además, son la razón de ser de este blog.