Casi 7 mil millones
A finales de octubre nacerá el habitante 7 mil millones en el planeta. Unos 200 años antes había únicamente un billón de personas y, según proyecciones de la ONU, en el 2045 podría haber 2 billones más.
Pero el tema de fondo no es si somos muchos o no, sino el hecho de que estamos utilizando el equivalente a 1.5 planetas y que incluso en Costa Rica, que representa únicamente el 0,03% de la superficie de la Tierra, hoy se necesita un 12% más de territorio para mantener los patrones actuales de utilización de los recursos.
A la realidad del uso irracional de los recursos naturales es imposible no agregarle la de la pobreza y, por ende, la distribución inequitativa de los mismos. Así que la situación es insostenible para el planeta, para nosotros mismos y nuestra calidad de vida como seres humanos.
Según datos de National Geographic, solo el 5% consume el 23% de la energía del mundo, el 13% de la población mundial no tiene agua potable y el 28% carece de adecuadas condiciones de salubridad, para poner unos pocos ejemplos, y todo sucede en un mundo donde la esperanza de vida promedio es de 69 años (en 1960 era de 53 años). Es decir, no solo somos más usando los recursos del planta y haciéndolo de forma inequitativa y mal, sino también por mucho más tiempo.
No es casual que el Fondo de Población de las Naciones Unidas haga un llamado a invertir en la educación (incluyendo la sexual), el acceso a los servicios de salud, las oportunidad y condiciones que alejen de la pobreza y la violencia a los 1.8 mil millones de adolescentes y jóvenes entre los 10 y 24 años, que representan más de un cuarto de la población mundial.
El 90% está presente en países en desarrollo como Costa Rica, donde, según datos al 2008 de la Asociación Demográfica Costarricense, el 20% de los nacimientos corresponden a mujeres menores de 19 años, que desde todo punto de vista no están preparadas para ser madres.
Piense que a nivel global en el tiempo que usted invirtió en leer este blog, nacieron aproximadamente 300 bebés…









Katiana Murillo es periodista costarricense especializada en los temas de ambiente, turismo y responsabilidad social empresarial.
Trabaja como consultora para organizaciones nacionales e internacionales. Se inició en el campo de la sostenibilidad cuando sus mismos colegas pensaban que solo se trataba de una pasión por pajaritos y ranitas, y ha tenido la oportunidad de introducir en este tema a periodistas del mundo entero, principalmente aquellos de países en desarrollo sobre temas como cambio climático, turismo y economía ambiental. También ha desarrollado alianzas público-privadas en iniciativas de sostenibilidad.
Cuando, frustrada, se convenció de que los líderes mundiales poco hacen por hacer avanzar una agenda de sostenibilidad, volcó sus ojos hacia las experiencias y
soluciones in situ, que son las que realmente hacen la diferencia y, además, son la razón de ser de este blog.