FELIZ NAVIDAD
24 de Diciembre de 2010 por Sylvia PollEntre el corre corre de estos días, ojalá cada uno de nosotros pueda hacer un pequeño alto en el camino para reflexionar el verdadero sentido de la Navidad.
Un mensaje, que en su esencia, se mantiene a lo largo de los últimos dos mil años y que pueda que no tenga mucho que ver con las actuales práticas y celebraciones navideñas.
Para mi, el mensaje del nacimiento del niño Jesús se resume en una palabra: AMOR. Un amor sincero y profundo a todo lo que nos rodea, desde las personas, los animales, hasta incluir nuestra madre tierra.
Aquella ocasión en donde nació en un pequeño pesebre, un niño, en las más sencillas circunstancias, nos permite entender, que al final de cuentas esta celebración debe verse con humildad y prudencia.
Muchos costarricenses terminan este año llenos de preocupaciones, sea por la aún dificil situación económica o por los múltiples problemas que nos acechan como país. Nos cuesta además pensar que mucho de lo malo que está pasando es por las acciones de nosotros mismos, en donde sale a relucir el lado negativo, violento y feo de nuestra gente.
Pero sigo convencida de que habemos muchas personas que vivimos en este bello país, quienes queremos luchar por que nuestra querida Costa Rica salga adelante.
La Navidad es una perfecta ocasión para reunirnos con actitud positiva, unir fuerzas, en familia, recordando el compromiso de poner en práctica los valores que nos caracterizan como costarricenses, como es la solidaridad, el servicio y el afecto por los demás.
Recordando todas las Navidades que he vivido y en la mayoría, lo que logro evocar no es los regalos materiales recibidos, sino precisamente las emotivas experiencias en familia, el compartir con mis seres queridos, en un ambiente de paz y amor.
Ojalá podamos trasladar estos sentimientos a todos los días del próximo año, no solo en Navidad, por el bien del país y cada uno de nosotros.







