¡Qué rabia te engañaron! (Parte 1)
Sucede que usted fue a cada banco, que pidió cotizaciones y que esperaba ansioso la respuesta: “Sí, usted puede comprar esa casa, nosotros lo financiamos”.
Bajo esa enorme expectativa es muy difícil mantener claro el panorama de las tasas de interés, los costos y porcentajes de comisiones, los seguros, timbres y proyecciones futuras, pero usted cree que ¡el banco sabrá calcularlo todo!.
Cuando finalmente nos dan el afirmativo quedamos terriblemente agradecidos pero, pongamos las cosas en su verdadera dimensión, evite el engaño y sepa reconocer las ofertas confiables.
Quienes hoy nos endeudamos con una hipoteca a 25 o 30 años, estamos haciendo historia, somos los primeros en hacerlo en este país, pues nunca antes habían existido ofertas de crédito a plazos taaaaan largos. En definitiva vamos a trabajar casi nuestra vida laboral completa para pagarle dinero al banco. (En Europa la situación es más alarmante porque son los hijos los que terminan de pagar la hipoteca de los padres, algo a mi entender nada sano).
Frente a un escenario futuro a dos o tres décadas, nadie sabe qué va a pasar, y es por eso que la pregunta sobre ¿cuál es la tasa de interés? es menos relevante, lo importante es entender cómo se calcula, porque solo así usted podrá tener noción de cómo su nuevo compromiso financiero podrá afectarlo y cómo podría enfrentarlo.
Parta de ésta certeza: ni el banco ni usted saben qué va a pasar en 10 años o más, por tanto desconfíe de discursos demasiado optimistas, porque siempre hay riesgos y en ningún caso pueden ser mínimos.
Mantenga toda su emoción por la nueva casa, carro, lote o proyecto en la misma bolsa donde obligatoriamente tiene que incluir las dos preguntas: ¿cuál es la tasa de interés? y ¿cómo la calcula? La primera le servirá para poder hacer comparaciones con otras tasas en el mercado en el momento actual y la segunda para conocer mínimamente los factores de los que dependerán una importante parte de sus próximos 30 años de vida.
La fórmula perfecta para el cliente es encontrar una tasa de interés baja y con los plazos fijos más extendidos posibles ¡WOW 30 años a tasa fija!. Alto, no se deje engañar la perfección no existe.








