4 de mayo de 2012 por Gabriela Mayorga

¡Vivir al límite, disfrute AHORA!

Hay un problema serio con eso. No bromeo hacerlo es robar. El tema está en debate, me lo recordó este representante de la generación perdida.

Se los presento puede ser mi hermana, o mi compañero, o yo. Habla de lo que se supone sería el futuro y no fue. Jajajaja y ja.

Se acuerda de la idea de progreso (la de los años 50, la promesa de occidente), de la certeza de que el futuro siempre sería mejor. Pregúntele al sistema de pensiones de este país si eso es así.

En hechos. Si su papá o su mamá ya es un pensionado, ellos gozan de una pensión de hasta el 100% de su último salario. En su caso y el mío si usted no tiene una pensión voluntaria a la que destine  un monto cercano al 10% de su salario, su pensión no pasará de ser el 40% de su último salario.

Hay una generación perdida allí, hasta que nuestra generación no se pensione, la siguiente no aceptará la realidad. ¡Uppps había que ahorrar!. La idea de futuro debe ser otra y no debe quedar a la suerte.

En acciones. Esta semana arribó al Ministerio de Hacienda un nuevo jerarca.  Entre sus declaraciones destaco esta:  “Nos estamos comiendo la infraestructura social“. Pregunta: ¿Quiénes?. Respuesta:  Todos.  Cuando no pagamos los impuestos, cuando no pagamos la cuota del seguro, cuando no ahorramos, y también cuando pensamos que el mañana siempre será mejor, sin hacer nada a cambio. Eso nos roba el futuro.

La receta cambió, tener muchos títulos y dinero no es la Meca. Tampoco es la recomendación por excelencia para un futuro de éxito. ¡No lo repita! ¿Y ahora?. No lo sé, pero retome lo esencial, procure un cambio y ahorre.  :)

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3 de abril de 2012 por Gabriela Mayorga

¡Mierda! no miedo

Las recientes investigaciones periodísticas del La Nación que primero evidencian a funcionarios del Ejecutivo (elegidos por voto popular) como grandes desconocedores de la ley que todos debemos cumplir,  y que luego desenmascaran al ahora ex ministro de Hacienda como  todo un típico evasor,  nos hacen exclamar ¡Mierda!. Unos lo habremos dicho con tono fuerte y de indignación, otros apenas habrán tenido voz para balbucearla. En todo caso, yo digo ¡mierda pero no miedo!.

Se los digo a  los periodistas involucrados en los procesos de investigación de La Nación, se los digo a los funcionarios públicos decentes, a los trabajadores asalariados que pagamos siempre. Se los digo a todos mis colegas periodistas: ¡la buena prensa es más necesaria que el pan!.

La gente, dice el periodista  Javier Darío Restrepo, puede vivir sin pan pero no sin esperanza.  Lo dijo cuando explicó que tras la quema de las instalaciones del diario  Liberación, el único periódico que se publicaba en Sarajevo, su última edición circuló normalmente y aunque se vendió al doble de su precio los periódicos se agotaron en manos de lectores que apenas tenían dinero para el pan.  El relato continúa…

“¿Y cómo se explica que un periódico pueda llegar a ser más necesario que el pan?, le pregunté a Zlatko (director de Liberación). El me respondió con la misma seguridad con que se formulan los axiomas o las verdades rubricadas por la experiencia: Porque en las crisis la gente puede vivir sin pan, pero no sin esperanza. Esta es una historia que en los talleres de ética se escucha y se comenta con emoción porque tiene la fuerza de una revelación: un periódico llega a ser más útil que el pan cuando se convierte en un viático de esperanza para gente que sufre en las crisis”.

Porque la esperanza hace que muchos usen detergentes verdes para cuidar el planeta, la esperanza hace que cerramos la ducha, para cuidar el agua, solo la esperanza hace que nos sintamos orgullosos de pagar impuestos… Solo por eso y por ellos. El resto, incluyendo a mis amigos y a los suyos,  que creen que la evasión es un valor, todos ellos ...¡a la mierda!.

En periodismo se piden exactitudes, y aquí son clarísimos los que son responsables. ¿Ya pagó sus impuestos municipales, declaró de forma correcta la renta de su empresa, aseguró sus empelados, paga el salario mínimo, hace su trabajo, trabaja usted para que su hijo de dos años tenga un país o solo una herencia?

Agradezcamos la esperanza que queda y empiece a multiplicarla. No tolere, denuncie a los evasores con la prensa y sumemos más para todos.

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31 de octubre de 2011 por Gabriela Mayorga

Indignada entre monetaristas y keynesianos

Algo está pasando… El movimiento “Occupy Wall Street” en Estados Unidos convoca desde el 17 de setiembre (17-S) a los indignados, en España el movimiento empezó el 15 de marzo (15-M), en Chile se cumplieron seis meses de protestas y hay similares en Gran Bretaña, Italia y Japón… El  15  de octubre (15-O) las agencias de noticias reportaron protestas en 951 ciudades (Bruselas, Berlín, Londres, Roma, Madrid, Sydney, Seúl, Tokio y Washington entre otras) de 82 países.  Hay indignados.

Sus exigencias se leen así: “No es una crisis es el sistema”, “Sin casa, sin pensión, sin miedo”, “No hay pan para tanto chorizo” y “Por una educación gratuita y pública”, las consignas hablan de un dilema que monetaristas y keynesianos tratan de resolver.

Frente a la crisis los keynesianos (Keynes 1883 – 1946) consideran bueno que los gobiernos aumenten el gasto y compensen la menor inversión que realizará el sector privado. Eso está generando en los países desarrollados enormes déficit fiscales, que se supone se reducirán una vez la economía se recupere. Pero, son muy grandes y será muy difícil reducirlos.   Algunos afirman que se  está cerca de un punto de no retorno.

Los monetaristas (Friedman 1912-2006), que creen en el libre mercado y la mano invisible, consideran que lo que se debe hacer es aumentar la cantidad de dinero y bajar las tasas de interés. Pero, esto ya se está haciendo, de hecho se hizo previo a la crisis y la provocó.

En el medio estamos los indignados. Usted y yo, y todos los que pensamos que tendríamos una pensión, un sistema de seguridad social, un futuro con educación accesible, esperanza… y que ahora lo dudamos.

Lo que pasó es que su papá y el mío se gastaron el Estado de Bienestar. Ahora, después de más de 60 años (desde 1945, en Costa Rica desde 1948), el gasto público creció, –porque la población aumentaba–, pero no se recaudaron impuestos  suficientes,  así que el Estado tuvo que gastarse los ahorros y endeudarse por encima de lo prudente, y también hubo mala administración.

El futuro entonces tendrá que inventarse  ¿cómo será?

Mientras los  monetariastas creen que es imposible que las economías se recuperen a punta de deuda, los keinesianos creen que éste no es el momento para dudarlo pero,  es prudente sumar a la ecuación   la posibilidad de que la economía no tenga la capacidad de recuperar todo el empleo que perdió, que no vuelva a crecer como antes,  y la razón es que en el pasado vivimos por encima de las posibilidades (se fabricó mucho más de lo que se necesitaba, se repartió mal y además se agotaron recursos que ahora harán falta). ¿Vamos a seguir por ese camino?.

La corrección de los abusos cometidos será con dolor  y nosostros tendremos que soportarlo, los salvatajes las deudas gigantes y el perdón sin castigo a las empresas financieras irresponsables evidencian que el sistema no aprendió  la lección de racionalidad que la economía nos quiso dar.

Los organismos internacionales quieren que los países en desarrollo reduzcan sus déficit (para que ayuden a comprar el de los países en desarrollo), a las personas nos recomiendan consumir para ayudar a reactivar la economía pero, en todo esto hay algo que sigue sonando a irracional.  ¿Usted que piensa?.  Anímese y tome partido que de esto va nuestro futuro.

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