Indignada entre monetaristas y keynesianos
Algo está pasando… El movimiento “Occupy Wall Street” en Estados Unidos convoca desde el 17 de setiembre (17-S) a los indignados, en España el movimiento empezó el 15 de marzo (15-M), en Chile se cumplieron seis meses de protestas y hay similares en Gran Bretaña, Italia y Japón… El 15 de octubre (15-O) las agencias de noticias reportaron protestas en 951 ciudades (Bruselas, Berlín, Londres, Roma, Madrid, Sydney, Seúl, Tokio y Washington entre otras) de 82 países. Hay indignados.
Sus exigencias se leen así: “No es una crisis es el sistema”, “Sin casa, sin pensión, sin miedo”, “No hay pan para tanto chorizo” y “Por una educación gratuita y pública”, las consignas hablan de un dilema que monetaristas y keynesianos tratan de resolver.
Frente a la crisis los keynesianos (Keynes 1883 – 1946) consideran bueno que los gobiernos aumenten el gasto y compensen la menor inversión que realizará el sector privado. Eso está generando en los países desarrollados enormes déficit fiscales, que se supone se reducirán una vez la economía se recupere. Pero, son muy grandes y será muy difícil reducirlos. Algunos afirman que se está cerca de un punto de no retorno.
Los monetaristas (Friedman 1912-2006), que creen en el libre mercado y la mano invisible, consideran que lo que se debe hacer es aumentar la cantidad de dinero y bajar las tasas de interés. Pero, esto ya se está haciendo, de hecho se hizo previo a la crisis y la provocó.
En el medio estamos los indignados. Usted y yo, y todos los que pensamos que tendríamos una pensión, un sistema de seguridad social, un futuro con educación accesible, esperanza… y que ahora lo dudamos.
Lo que pasó es que su papá y el mío se gastaron el Estado de Bienestar. Ahora, después de más de 60 años (desde 1945, en Costa Rica desde 1948), el gasto público creció, –porque la población aumentaba–, pero no se recaudaron impuestos suficientes, así que el Estado tuvo que gastarse los ahorros y endeudarse por encima de lo prudente, y también hubo mala administración.
El futuro entonces tendrá que inventarse ¿cómo será?
Mientras los monetariastas creen que es imposible que las economías se recuperen a punta de deuda, los keinesianos creen que éste no es el momento para dudarlo pero, es prudente sumar a la ecuación la posibilidad de que la economía no tenga la capacidad de recuperar todo el empleo que perdió, que no vuelva a crecer como antes, y la razón es que en el pasado vivimos por encima de las posibilidades (se fabricó mucho más de lo que se necesitaba, se repartió mal y además se agotaron recursos que ahora harán falta). ¿Vamos a seguir por ese camino?.
La corrección de los abusos cometidos será con dolor y nosostros tendremos que soportarlo, los salvatajes las deudas gigantes y el perdón sin castigo a las empresas financieras irresponsables evidencian que el sistema no aprendió la lección de racionalidad que la economía nos quiso dar.
Los organismos internacionales quieren que los países en desarrollo reduzcan sus déficit (para que ayuden a comprar el de los países en desarrollo), a las personas nos recomiendan consumir para ayudar a reactivar la economía pero, en todo esto hay algo que sigue sonando a irracional. ¿Usted que piensa?. Anímese y tome partido que de esto va nuestro futuro.








