18 de mayo de 2012 por Gabriela Mayorga

¿Por qué gastamos más de lo que ganamos?

Texto ENTERAMENTE reproducido del blog: BlogyLana de la mexicana So.  Lo pongo tal cual y sin modificación alguna porque es simplemente ¡Muy bueno!!!! y yo lo que sirve lo comparto.

  • Porque no sabemos cuanto ganamos. No, en serio, muchas veces no tenemos la cantidad exacta. Ya sea por los impuestos, porque hay que quitarle la pensión de los niños, o porque los ingresos fluctúan, nos quedamos sin saber, a ciencia cierta, cuánto ingresa a nuestras arcas.
  • El segundo factor es que no sabemos cuanto gastamos (no se rían, sean serios). Tratamos de hacer cuentas mentales, pero la verdad, al segundo pago ya perdimos el hilo. Así que sin saber a cuanto ascienden nuestros gastos, la posibilidad de extralimitarnos, aumenta.
  • En tercer punto, está la famosa tarjeta de crédito. Cuando era niña, nunca gastaba de más ¿saben porqué? porque solo podía gastar las monedas que cargaba encima. Si el de la tiendita me hubiera fiado (siempre tenía un letrero que decía: Hoy no fío, mañana tampoco), ahora no estaría aquí platicando de finanzas. Pero al tener crédito a veces casi ilimitado a nuestra disposición, ¿quién nos detiene?
  • El cuarto factor es la necesidad natural del ser humano de mejorar. Tenemos la idea de que la vida es una linea recta hacia arriba, cuando más bien es como un electrocardiograma que siempre tiene sus bajadas por más que nos vaya bien. Además, el poseer cosas cada vez más caras no significa que estemos mejorando, pero cuesta mucho trabajo quitarnos esa idea. Si hoy tengo un carro de $10 mañana quiero otro pero de $25… ¿cierto?
  • El quinto factor puede ser algo más emocional. Se compra porque se cree que se necesita. Como cuando comes gis porque te falta ¿calcio era? No siempre interpretamos las señales de manera correcta. Quizá compramos para compensar, para solucionar, para apapachar, para encontrar.
  • En sexto lugar puedo concluir que gastamos más porque creemos que no hay otra forma de vivir. Siempre hay gastos y gastos ¿cierto? Honestamente pienso que es más satisfactorio hacer que tener. Cuando me entran ganas locas de comprar algo que se que ni me hace falta ni hará diferencia en mi vida, pero en mi presupuesto sí, me pongo a hacer algo: escribir, tejer, hacer yoga, cocinar. Al final, me siento más clara y objetiva sobre mi deseo de tener ese objeto. Por lo menos me ayuda a tener prespectiva y estar ocupada! (;

Ustedes, ¿porqué creen que gastamos más de lo que ganamos?

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4 de octubre de 2011 por Gabriela Mayorga

¿Tiene casa o se lo gasta en zapatos?

Momento. No se recrimine. Para ahorrar lo importante es empezar y para hacerlo hay que partir de cuatro puntos básicos.

Les voy a facilitar la tarea a quienes, como a mí, les tocó la experiencia de crecer en medio de una familia de pocos administradores, también a todos los que como yo, no tuvimos  una idea clara sobre el concepto del “dinero” durante todos los años de escuela y más. Es también para quienes ahora (con familia, pagando alquiler, con ropa sucia pendiente y una deuda en la tarjeta) les parece que la tarea de hacer un presupuesto se asemeja a sacar un doctorado en finanzas.

Tuvimos poca o nada educación financiera  y eso nos pesa. Es una carga que lleva la sociedad porque somos un montón los mal educados. Pero, tome nota mental de estos cuatro rubros  y ya sabrá qué poner primero en la lista de prioridades de su presupuesto personal o familiar.

1. Invierta lo antes posible en una casa propia: aunque todo es relativo a la condición de cada persona, para la mayoría el contar con casa propia debe ser una prioridad. El pago mensual de la hipoteca funciona como un plan de ahorro y además le garantiza una mejor calidad de vida.

2. Asegure lo que tiene: no se arriesgue a perderlo todo, tener la casa y otras cosas protegidas con un seguro es una necesidad básica que debe considerar siempre y sin excusas.

3. Cotice para la pensión: la realidad que usted vive hoy  (su trabajo y su salario), puede no ser la misma mañana. No cometa el error de pensar que siempre el futuro será mejor. En las condiciones actuales es racional pensar que no será así, por tanto invierta en su futuro.

4. Como tarea adicional, trate de acumular ahorros que logren subsanar todos los gastos prioritarios de su casa por un período de tres meses y si lo logra, trate de que esos ahorros alcancen para seis meses de gastos.

Silencio total. Nada fácil…  ¿y a ver si alcanza para zapatos?.  Son solo cuatro puntos, sencillos de recordar y suficientes para sentarlo en la mesa y, ahora sí, empezar a hablar en serio de su presupuesto y su dinero.

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26 de septiembre de 2011 por Gabriela Mayorga

Cuando más ahorro es en el supermercado

Cada 15 días con suerte, a veces toca todas las semanas tengo que ir al supermercado. Se trata de una tarea que ahora prefiero evitar y reconozco que lograr esa aversión ha sito todo un logro.  He allí una primera lección aprendida: cuanto menos  se va al supermercado menos se gasta.

El porcentaje de los ingresos que se destina a la alimentación suele ser elevado. Para referencia, por ejemplo, en Estados Unidos una familia compra el 15% del total de sus ingresos en comida, en China es el 40% y en mi caso es cerca del 22% (y la tarea es bajarlo).  Son parámetros que permiten comprender la importancia de hacer una buena lista de compras y dimensionan lo sensible que es nuestro presupuesto a aumentos en los precios. 

La lista es un concepto, puede o no tener forma física, pero sí existe, en cualquiera de sus millones de formas posibles, tiene un único objetivo: administrar.  El efecto de su aplicación logra en algunos casos organizar menús trimestrales con sus respectivos costos, organiza las visitas al supermercado y logra discernir cuándo  y a cuáles ir,  y finamente reduce el monto de la factura.

Mi lista perfecta incluye, por ejemplo, comprar las cantidades necesarias para dos comidas, limita al mínimo los productos preparados y jugos envasados, la componen  tres listas distintas  (la semanal: pan, lácteos y frutas, la quincenal: carnes y verduras,  y la trimestral: productos de limpieza).

Reconozca que disminuir otros grandes rubros de gastos  será más complicado, las cuotas de la hipoteca o del crédito prendario (vehículo), la mensualidad del colegio o de la universidad difícilmente se reducirán, por tanto  es el supermercado el gran terreno de batalla.

Lograr la lista perfecta es una tarea que lleva tiempo y ocupa experiencia,  pero nada resulta más efectivo que reconocer las mejores prácticas. Colabore y cuente ¿qué incluye su lista?

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