Con muchas calificaciones, aunque un poco "viejo" para Silicon Valley, Brian Acton, fue perdiendo la esperanza de hallar trabajo, mas no se dio por vencido. Buscó una nueva aventura que resultó ser la creación de WhatsApp.

Por: Margaret Rose Grigsby 20 febrero, 2014

Brian Acton, un casi cuarentón, graduado de la universidad de Stanford en Ciencias de la Computación, dice que domina 9 idiomas que no le sirven para ir de vacaciones. Por supuesto, habla de "C++, Perl, PHP, Erlang, Java, Python, JavaScript, ActionScript" .

Después de haber sido el empleado 44 de Yahoo, e n Mayo de 2009, con catorce años de experiencia acumulada, pidió trabajo en Twitter y no se lo dieron, después de saber la noticia la “twiteó” y dijo que no lo había conseguido y que bueno, hubiese sido un viaje diario bastante largo.

Aplicó para un trabajo en Facebook en Agosto del 2009 y no se lo dieron. Cuando lo rechazaron, lo “tuiteó” indicando que se preparaba para la siguiente aventura.

En ese mismo año, 2009, se une a su amigo ex-colega en Yahoo, Jan Koum y empiezan el proyecto que terminó siendo WhatsApp. Hasta hoy el 20% de la empresa que acaba de comprar FB o sea 3,000 millones de dólares le pertenecían a Brian Acton, el "empleado" que no quisieron tener.

El profesor Mihaly Csikszentmihalyi, un estudioso de la felicidad y la creatividad, autor del libro Creatividad: Flujo y la psicología del descubrimiento y la invención, entrevistó a 91 genios, de todas las disciplinas, incluyendo a 14 Premios Nobel, para el estudio que redundó en ese libro. El profesor concluye que las personas que logran creaciones excepcionales, como sería la aplicación WhatsApp, tienen abundancia de curiosidad y determinación: “Están absolutamente fascinadas por su trabajo y, aunque haya otras personas más brillantes, su enorme deseo de lograr lo que se proponen supone el factor decisivo”. En un perfil de 2011 en GigaOM, Koum y Acton fueron descritos como dos "personas tranquilas y privadas centradas en el desarrollo de productos, a quienes no les gusta la publicidad. Ellos simplemente se enfocan en como hacer un producto que funciona".

En un comunicado oficial publicado en su propio blog, Koum dice: "Hace casi cinco años comenzamos WhatsApp con una simple misión: la construcción de un producto fresco utilizado a nivel mundial por todos. Nada más nos importaba a nosotros. Hoy anunciamos una alianza con Facebook que nos permitirá seguir en esa sencilla misión. Hacer esto le dará WhatsApp la flexibilidad para crecer y expandirse, mientras nos da, a mi, a Brian y el resto de nuestro equipo más tiempo para centrarnos en la construcción de un servicio de comunicaciones que es tan rápido, asequible y personal como sea posible..." En su perfil de Linked in, Acton resume su misión así: "revolucionar el mundo con productos y servicios tecnológicos innovadores." Mas aún, el creador rechaza que se le asocie con el mundo de los negocios, porque no se ve a si mismo como alguien que busca oportunidades de negocios, sino como alguien entregado a su misión. En mayo de 2012, él twitteó "la próxima persona que me llame un emprendedor está consiguiendo que mi guardaespaldas le de un puñetazo en la cara. En serio." Esto me recuerda al libro del autor Dan Pink sobre La soprendente verdad sobre la motivación. Nos propone nuevos pilares de la motivación que incluyen la autonomía y la excelencia. Pink nos habla de como lo que en realidad ansiamos como individuos es la libertad de decidir nuestros objetivos, aprender de forma continua y ser capaces de aportar y mejorar nuestra vida y la de nuestro entorno. Creo que Koum y Acton son efectivamente ejemplos de ese modelo.

En el libro "Outliers"- "Fuera de Serie", el autor Malcolm Gladwell dice que toma aproximadamente diez mil horas de práctica para lograr la maestría en un campo. Gladwell estudió la vida de las personas extremadamente exitosas para averiguar cómo alcanzaron el éxito, tal vez es cierto, tal vez no, hay mucho debate al respecto. Ciertamente imagino que Acton (empezó a trabajar en el '93) al igual que su socio y co creador, Jan Koum (empezó a trabajar en el '98) tiene mas de 10,000 horas de "práctica" la cual es generada mas que todo por la pasión que tienen por lo que hacen. Por cierto, Koum, en la concepción de la aplicación, fue influenciado por su triste experiencia en Ucrania en los tiempos en que la censura y la persecución hacían que la comunicación verbal fuese por sí sola peligrosa. Es simbólico también que el acuerdo con Facebook se firmó en la misma oficina de asistencia social en Mountain View donde Koum solía hacer fila para conseguir el subsidio de alimentación que le sostenía junto con su madre.

En este caso la persistencia tuvo una gran recompensa económico y también emocional. Es una historia increíble que demuestra lo que la resiliencia y la dedicación a un sueño y una pasión pueden lograr. Sin duda, estamos ante el inicio de la leyenda de Brian Acton.

También lo deja a uno pensando ¿y que pasa con el proceso de selección? ¿Cuanta gente valiosa se va dejando en el camino? ¿Que pensará quien lo rechazó para un trabajo en Facebook o en Twitter?

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