Es el protagonista mediático por excelencia, maneja instintivamente la causa y el efecto de la polarización, sus apariciones son un espectáculo, sin efectos especiales.

Por: Margaret Rose Grigsby 1 marzo, 2016

Donald Trump ha sido un participante activo en la televisión durante los últimos 10 años con el programa "The Apprentice", que llegó a tener audiencias de mas de 20 millones de personas. Sabe cómo entretener y lograr que la gente le siga. Es un candidato de la "civilización del espectáculo".

El Donald, como le decía su primera esposa, es un candidato ostentoso, que ha sido millonario, ha quedado en bancarrota, ha vuelto a ser multimillonario, es un símbolo de la capacidad de reinventarse y ser exitoso, inmensamente exitoso. Se podría decir que es una personificación del sueño americano, particularmente para la mayoría de sus seguidores.

Nunca ha sido político, su capital no lo logró a través de influencias y manejos de poder político, por lo cual, sus seguidores no cuestionan sus negocios. Hace y dice lo que quiere, no tiene jefes en el partido, es un renegado del "establishment" republicano, pero es el que va ganando y logró eliminar a Jeb Bush, miembro de la dinastía republicana mas importante del último medio siglo.

De manera espontánea y sin guiones, habla con palabras simples, frases cortas y expresiones memorables, lo cual es ideal en esta época de 140 caractéres. En vez de cortejar a la prensa, les ataca directamente de manera agresiva y provocadora, con lo cual le dan mas espacio en los medios, y por ende, tiene mucha mas exposición que otros.

Trump es un candidato populista y multimillonario, que viaja en su avión privado, por contradictorio que ello pueda parecer. Donald Trump es el candidato de un sector de la población que, increíblemente, aun se siente indignado por tener a un Presidente de raza negra, que además, fue reelecto. Es el candidato para otro sector de la población que se siente amenazado de una u otra manera por el flujo de inmigrantes, aun y cuando Melania Trump, su esposa, es una inmigrante de Europa Oriental. Y además, según se reporta, es el candidato para muchos seguidores ocultos, a quienes les da vergüenza reconocer que le siguen.

En una entrevista el reconocido intelectual y Profesor de MIT, Noam Chomsky, expresó que “Las personas se sienten aisladas, desamparadas y víctimas de fuerzas más poderosas, a las que no entienden ni pueden influenciar” "Hay un enorme sentimiento de desesperanza y rabia, y se manifiesta a través de formas muy dramáticas". Opina que “El miedo, junto con la ruptura de la sociedad en el período neoliberal" son las razones para el avance de Trump.

Para sus seguidores, Donald Trump refleja lo que quisieran ser y hacer. Es salvador y es redentor. Es un candidato de polaridades, blanco o negro, bueno o malo, no hay puntos intermedios. Es caótico en sus frases pero será quien ponga orden en el mundo. Es el protagonista mediático por excelencia, maneja instintivamente la causa y el efecto. Deleita a sus seguidores diciendo sin tapujos lo que nadie ese atreve a decir, por ofensivo o grotesco que sea. Sus frases incendiarias son multiplicables de manera infinita en las redes sociales, para deleite de sus seguidores e indignación de sus detractores. Trump es el candidato ideal en la sociedad del espectáculo.

Hoy es el "Super Tuesday", veremos si seguirá en el trayecto hacia la Casa Blanca.