Deberíamos de hacer un alto en el camino con cierta regularidad, como parte esencial del proceso de crecimiento personal y profesional. Pero por lo general no hay tiempo, lo cual por supuesto es una creación de la mente. El fin de año, podría darnos una punto y aparte para mirar atrás. Como acompañante para el año próximo, el poema de Benedetti Defensa de la Alegría como un propósito de cada año: defender la risa y la sonrisa, defender la alegría.

Por: Margaret Rose Grigsby 16 diciembre, 2013

El fin de año, otra vez llega, una vez mas. Este muy convulsionado 2013 que empezó con la profecía maya, la serpiente del horóscopo chino y tantas otras cosas. Puede haber sido un año bueno, malo o regular, según como cada quien lo vea, según lo que haya sentido y lo que le haya acontencido. Sin embargo, independiente de ello, debería dejarnos algún aprendizaje, algún logro, alguna contribución que hemos hecho. Todo esto puede ser en relación al trabajo, a la familia, a la comunidad, a los amigos, en fin, a lo que se quiera. A veces nos enfocamos nada mas en lo laboral y tal vez los retos mas grandes son de uno a uno, de nosotros hacia nosotros.

Así que le invito a esta docena de preguntas, que se pueden compartir con el equipo de trabajo, con la familia, con amigos...con quienes nos acompañan en el viaje de superarnos cada día un poquito mas. Es un bueno hábito reflexionar juntos, particularmente los mas jovenes, los que inician vida o carrera, así incorporarán el hábito de reevaluar lo hecho, lo bueno, lo malo, lo feo y lo bonito.

  1. ¿Qué aprendí? (habilidades, conocimientos, ideas, lecciones de vida, etc)
  2. ¿Qué logré? Una lista de mis logros y éxitos.
  3. ¿Qué habría hecho de otra manera? ¿Por qué?
  4. ¿Cuáles fueron los acontecimientos más significativos del año pasado? Enumere los tres primeros.
  5. ¿Qué he hecho bien? ¿Acerca de qué me siento especialmente bien conmigo mismo?
  6. ¿Cuál fue mi mayor contribución?
  7. ¿Cuáles fueron las cosas divertidas que hice? ¿Cuáles fueron las no tan divertidas?
  8. ¿Cuáles fueron mis mayores desafíos / bloqueos / dificultades?
  9. ¿En que soy diferente al año pasado?
  10. ¿Que completé? ¿Sobre qué me siento incompleto?
  11. ¿Que liberé?
  12. ¿Por qué estoy particularmente agradecido?
Y una vez mas, repaso este poema del Uruguayo Mario Benedetti, porque creo firmemente en defender la risa y la sonrisa, defender la alegría a pesar de todo. Le invito a rescatar 10, 11, 12 o 13 sílabas...o tal vez 7 o 4 o algún párrafo entero...o tal vez todo completo.

Defensa de la Alegría

Defender la alegría como una trinchera

defenderla del escándalo y la rutina

de la miseria y los miserables

de las ausencias transitorias

y las definitivas

defender la alegría como un principio

defenderla del pasmo y las pesadillas

de los neutrales y de los neutrones

de las dulces infamias

y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera

defenderla del rayo y la melancolía

de los ingenuos y de los canallas

de la retórica y los paros cardiacos

de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino

defenderla del fuego y de los bomberos

de los suicidas y los homicidas

de las vacaciones y del agobio

de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza

defenderla del óxido y la roña

de la famosa pátina del tiempo

del relente y del oportunismo

de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho

defenderla de dios y del invierno

de las mayúsculas y de la muerte

de los apellidos y las lástimas

del azar

y también de la alegría.

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