Hacer ejercicio, motivado única y exclusivamente por el objetivo de bajar de peso, no es una buena estrategia

Por:  6 enero, 2014

Bajen el hacha.

No estoy diciendo que el ejercicio no sirva para bajar de peso.

Tampoco estoy diciendo que querer bajar de peso sea un error.

Lo que estoy diciendo es que hacer ejercicio, motivado única y exclusivamente por el objetivo de bajar de peso, sí es un error.

¿Por qué?

En primer lugar, por estrategia. Uno siempre quiere las cosas que anhela listas “para ayer”.

Uno quisiera terminar de hacer 10 abdominales y levantarse la camisa para ver cuadritos; hacer dieta una semana y rebajar lo que tardó acumulando meses o años; levantarse a correr un día y convertirse en Nery Brenes.

Pero no. Así no funcionan las cosas.

Si uno empieza a hacer ejercicio teniendo como meta bajar de peso y la meta se ve todos los días igual de lejana, es bastante probable que dejemos de hacer ejercicio pensando ---erróneamente--- “¿para qué sigo, si no estoy logrando nada?”

Así que no es buena estrategia escoger esa motivación porque usualmente la recompensa tarda más de lo deseado en llegar.

¿Y si empezamos a hacer ejercicio y efectivamente empezamos a bajar de peso?

Muy probablemente estará muy motivado a continuarlo haciendo mientras eso sea así. Pero, les devuelvo la pregunta: ¿si seguimos haciendo ejercicio y en algún momento dejamos de bajar de peso?

O una menos pesimista, ¿si bajamos todo el peso que queríamos y llegamos a la meta?

Como dicen en Health At Every Size (HEAS), “si perder peso es la única razón para ejercitarnos, cuando dejamos de perder peso, dejamos de tener motivación”.

Hacer ejercicio no se trata solo de perder kilos, reducir la talla y disminuir el porcentaje de grasa.

Se trata de ganar calidad de vida, aumentar la condición física e incrementar el nivel de salud física y mental.

A veces nos enfocamos tanto en esos números y porcentajes, que perdemos de vista todo lo que no se puede medir y que se percibe en la cotidianidad: más energía, mejor actitud, menos molestias en ciertas actividades, más satisfacción y autoestima

Repito lo que señalé al empezar este post: no estoy diciendo que querer bajar de peso sea un error.

De hecho, en otras ocasiones hemos conversado sobre la importancia de estar en el peso saludable y apoyo a todos los valientes que quieren llegar ahí.

Pero, por favor, ¡que eso no sea lo único que los motive a moverse!

Piensen en qué ganan con cada ejercicio, contéstense de qué les sirve cada cosa que hacen o dejan de hacer, y celebren los otros cambios que van notando, aún si estos no se pueden contabilizar en gramos ni en calorías.