POUND® fit reinventa la percusión y la convierte en ejercicio funcional

Por:  27 marzo

Imaginen uno de esos días en los que discutió con su jefe, se le atravesó un carro en media pista, le pitaron desaforadamente después de transcurridos 0,0001 segundos desde que el semáforo se puso en verde y se le cayó la tostada con jalea de mora encima de la camisa blanca que andaba puesta.

Llega al gym, entra a la clase, le dan dos bolillos de batería que puede golpear enérgicamente por todo lado. ¡Ah! Y de paso hacer ejercicio y liberar “hormonas felices” mientras se desestresa rítmicamente.

Esa es la oportunidad que nos da POUND® fit, una novedosa clase grupal de acondicionamiento físico donde el ritmo de percusión y el ejercicio corporal se complementan para lograr un solo objetivo: hacer al participante sudar y disfrutar de cada entrenamiento.

Utilizando ripstix®, una especie de bolillos para batería que pesan 0,25 libras cada uno, POUND® convierte la acción de percutir ritmos musicales en un entrenamiento físico. ¿Cómo? Una sentadilla, ¡pound! contra el piso. Una extensión de hombros, ¡pound! en el aire. Un desplante lateral, ¡pound! contra el piso. ¡Pound! ¡Pound! ¡Pound!

“POUND® es un entrenamiento que ejercita todo el cuerpo, combinando cardio, acondicionamiento físico y ejercicios de fortalecimiento muscular que echan mano de movimientos inspirados en pilates, yoga y entrenamiento funcional”, explican en el sitio web.

En opinión de Amanda Leandro, instructora certificada POUND® pro, el éxito de este entrenamiento reside en que, al estar concentrados en seguir el ritmo y percutir a tiempo, el alumno se distrae del hecho de estar haciendo ejercicio.

En el sitio web de POUND® respaldan su afirmación: “en esta clase se genera el ambiente perfecto para dejarse llevar por el ritmo, llenarse de energía, tonificar el cuerpo y rockear”.

¿Roquié?

Cuando me invitaron a probar la clase, no me pude negar.

No recuerdo si les había contado que en algún momento de mi vida bailé flamenco, donde el zapateado que uno hace es parte complementaria de la música que suena. Esta clase me permitía experimentar de nuevo esa sensación tan deliciosa, ya no como un arte, sino como un ejercicio.

Además, ¿quién no ha jugado de baterista con tenedores, cuchillos, pajillas, lápices o afines? Poder hacerlo con una copia exacta de bolillos de batería, en un ambiente controlado y permitido y quemar calorías simultáneamente resultaba sin duda una invitación tentadora.

Hicimos sentadillas, desplantes, elevación de brazos y hasta abdominales. Todo al ritmo de rock (levante el puño cerrado y estire el meñique y el índice en este momento, por favor). Sentí mis glúteos, mis caderas y mis abdominales, principalmente, trabajar y fortalecerse.

Debo confesar que un par de veces me “bolié” un tobillo y otro par, un oblicuo. (No se preocupen: no me quedaron moretes). Si alguien cree que la clase se va a ver como una presentación de STOMP, permítame avisarle que su expectativa musical probablemente esté muy alta. ¡Pero no importa!

Uno está tan ensimismado siguiendo el ritmo, pegando bolillazos y moviendo el cuerpo, que cómo suene el de al lado –o ud mismo—le resbalará 3 km. Sudar, divertirse y experimentar una forma de hacer ejercicio totalmente diferente será suficiente para sentirse satisfecho con darle a POUND® una oportunidad en su rutina de entrenamiento.

Pero ¡ojo! Como en cualquier ejercicio, una buena técnica es crucial para que el entrenamiento sea efectivo y seguro. La técnica puede ser modificada de forma que pueda ser realizada, simultáneamente, en una misma clase, por personas de diferentes edades y con diversos niveles de aptitud física.

Así, se vale pegar un bolillazo al aire y no, al piso, con tal de que no deforme la sentadilla que va a hacer. Y así con todos los movimientos que se hagan en la clase.

Entonces, además de estar pendiente de la música, esté pendiente de su cuerpo (de sus capacidades y de sus limitaciones) para que de verdad pueda “roquiar” en la clase.

¿Dónde?

POUND® Fit Costa Rica llegó al país en diciembre del 2016 y se ha venido abriendo paso a golpe de tambor. Natalia Márquez-Massino, de esa empresa, contó que empezaron dando clases tipo JAM Sessions y que este año ya están en localidades fijas:

  • Andamio Escuela de Movimiento - Zapote
  • Aquanautas - Sabanilla
  • Bunheads – Santa Ana
  • Dansteps - Alajuela
  • Studio B – Escazú

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