Hay serios indicios de letargo y entumecimiento en algunos sectores de la economía costarricense

Por: José David Guevara Muñoz 25 febrero, 2015
Las hormigas del bosque de Maquengue Falls, en La Alegría de Siquirres, Limón,
Las hormigas del bosque de Maquengue Falls, en La Alegría de Siquirres, Limón, "congelaron" la marcha durante los casi cinco minutos que permanecimos observándolas.

¿Y no será que a Costa Rica le está sucediendo lo mismo que a las hormigas cortadoras de hojas que habitan en el bosque del desarrollo turístico Maquengue Falls, en La Alegría de Siquirres, Limón?

Me refiero a una experiencia que viví el pasado sábado 21 de febrero: Caminaba, en compañía de una amiga y un guía turístico, por un sendero que conduce a las cataratas Las gemelas, del río Destierro, cuando descubrimos a un grupo de hormigas podadoras que cargaban trozos de hojas y caminaban en hilera sobre el suelo y una baranda hecha con tubos plásticos.

De repente estos insectos se detuvieron al mismo tiempo, frenaron en seco, cada uno aferrado a la carga de color verde. Nunca habíamos visto algo así; el guía se dio cuenta de ello y se apresuró a explicar: "Se paralizan como una reacción de autodefensa pues no saben si nosotros representamos una amenaza para ellas. Una vez que están seguras de no correr peligro, reinician la marcha". Así lo hicieron apenas nos alejamos.

¿Y no será que a Costa Rica le está sucediendo lo mismo que a estas hormigas?, me pregunté mientras descendíamos por un camino de tierra, piedras y hojarasca?

La pregunta no es gratuita. Hay serios indicios de letargo y entumecimiento en algunos sectores de la economía...

De acuerdo con la novena edición del Barómetro de Empresas de la firma Deloitte, realizada entre octubre y noviembre del 2014 a 137 altos ejecutivos nacionales, un 56% de los encuestados opinó que el clima para invertir es peor que el de un año atrás.

La falta de claridad sobre el rumbo de la economía es uno de los factores que más han afectado el ánimo del sector productivo, según ese estudio.

Asimismo, según la más reciente encuesta trimestral de negocios, Pulso empresarial, de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (Uccaep), siete de cada diez empresarios aseguró que no va a incrementar su planilla en el 2015, en tanto que un 14% prevé despedir personal durante el mismo período.

La pérdida de confianza, el estado de la infraestructura y la inseguridad jurídica en materia de inversiones fueron señalados como los talones de Aquiles de la economía costarricense.

Nuevamente, ¿no será que a Costa Rica le está sucediendo lo mismo que a las hormigas cortadoras de hojas que viven en el bosque de Maquengue Falls, en La Alegría de Siquirres? Es decir, ¿que al igual que esos insectos muchas empresas están paralizadas como una reacción de autodefensa pues el entorno representa una amenaza para ellas pero están dispuestas a reiniciar la marcha una vez que reciban señales de no correr peligro?

¿Usted qué opina? ¿Cómo poner en marcha de nuevo al hormiguero de la producción para generar empleo, un mejor nivel de vida y recaudar más impuestos?