Cómo caer en la trampa de un hacker y que deje vacía la cuenta bancaria

Algunos usuarios no aplican las medidas mínimas de seguridad o de sospecha en Internet y redes sociales


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Imágenes

Ella estaba revisando Facebook cuando vio el anuncio de un concurso, con un premio de un viaje, de su banco personal.

El anuncio tenía los mismos colores del banco. Tenía el mismo tipo de letra del logo del banco. Parecía a todas luces que era una promoción del banco.

Entonces, armada con toda la confianza que eso le daba, decidió participar.

El anuncio le pedía ingresar a la página web del banco. No había nada que la hiciera temer. Los colores, tipo de letra y el logo eran del banco.

Lo segundo tenía que hacer era digitar en esa página su número de cuenta y su clave. Así quedaría participando en el sorteo del viaje.

Se imaginaba ya de paseo. Lo merecía. Tanto trabajo. Tanto ajetreo diario. Tantas responsabilidades familiares. Era justo. Cruzó los dedos por ser la afortunada.

Solo que no se fijó si arriba, donde se escribe la dirección electrónica del sitio web, había un candado verde certificando la seguridad del sitio.

Tampoco se fijó si la dirección electrónica correspondía al sitio web legítimo del banco.

No le pensó sobre por qué tenía que digitar sus claves en un sitio web.

Normalmente los concursos en Facebook solo piden darle clic a la página, etiquetar a un contacto, responder alguna pregunta, completar alguna trivia. Pero en la misma publicación de Facebook.

Y no se acordó que los bancos no piden sus claves por esa vía, ni siquiera para actualizar los datos del cliente.

Aparte, utiliza un banco cuyo servicio en línea no tiene mecanismos de seguridad adicionales a digitar la clave (un tocken, una tarjeta de códigos, límites de montos para transferir sin autorización, registro previo de cuentas para transferencias u otras).

Simplemente se le olvidó activar sus antenitas de vinil, como el Chavo del Ocho.

Los hacker normalmente utilizan la ingeniería social para poner sus trampas.

Por ejemplo, te ponen un concurso con un premio jugoso.

O te envían un video con tu imagen a través del Messenger. En este caso supuestamente lo envía alguna amistad.

Pero si Usted activa sus antenitas de vinil, desde el inicio deberá preguntarse por qué ese contacto te envía algo así (usualmente no es de las personas que se comunican con vos).

Además, si es conocido: ¿ese contacto es de los que envía videos de cualquier tipo?

Sospechar, simpre. Aplicar la paranoia.

¿O Usted le entregaría las llaves de su casa a cualqueir desconocido?

Es más: ¿a quíen le entregaría las claves de su cuenta bancaria?

Hay gente que sí.

Como el empleado de la ferretería aquella que le dio las cuentas y claves bancarias a un supuesto cliente que supuestamente iba a depositar la plata para una millonaria compra.

Millonaria sorpresa se llevó después cuando dejaron sin saldo a la empresa.

Ahora bien, a nuestra protagonista también faltó preguntarse: ¿por qué el banco le pide sus claves? ¿No las tiene ya registradas al puro fondo de sus bases de datos?

Nada de eso hizo la sospechar.

Después que dio sus datos, se dio de bruces cuando fue a revisar su cuenta o cuando fue a pagar o a retirar la plata de un cajero.

No tenía ni un cinco. La cuenta estaba vacía.

img-title-blogs author-image

La Ley de Murphy Carlos Cordero

Aquí hablamos de experiencias, de lo que nos ocurre como usuarios, como clientes de negocios o como ciudadanos que creemos se debería aprovechar más la tecnología en los servicios y en la sociedad, con la idea de aprender, de ser irreverentes para ver si alguien hace algo, y también para reír un poco de los fallos.

Post por fecha

Agosto 2017
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
  1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31