Ni ángeles, ni ovejas. Directorio Legislativo lleva al PAC a ensuciarse en la política real


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Imágenes

La primer prueba de fuego para el primer gobierno del Partido Acción Ciudadana, en la trinchera legislativa, se saldó con muchas escaramuzas, la evidencia de la fragilidad de las alianzas y las fracciones, indicios de lo que podría ser la polarización del Congreso en varios frentes, y una enorme decepción para dos grandes visiones: los que esperaban que el PAC convirtiera la política en un ejercicio angelical, ajeno a las veleidades terrenales; y los que vaticinaban que los rojiamarillos se comportarían como mansas ovejas, víctimas de su propio discuro y dispuestos a ser devorados por diputados más experimentados en la oposición.

El resultado de la elección del Directorio Legislativo, así, probablemente va a dejar muchas expectativas frustradas, pero no se debe perder de vista lo esencial: el PAC logró, en un campo minado, ganar la Presidencia Legislativa para Henry Mora. Es un primer paso enorme, porque un tropiezo habría condicionado el arranque, el primer año en el Primer Poder de la República, en el que el PAC solo tiene un 23% de la representación total.

Sin embargo, el PAC evidenció enormes problemas para ejecutar la estrategia. Requirió más de dos horas de negociaciones para concretar una alianza que, en principio, tenía los votos requeridos y se arriesgó por un intento de obtener un par de votos más, sobre el papel eran innecesarios. Sea porque no confiaban en sus aliados o porque había disensos internos que no querían ventilar, se proyectaron ante la opinión pública como un grupo temeroso, inseguro, dispuesto a hipotecar proyectos o alianzas en busca de una certeza que luce utópica en la actual Asamblea. Tienen mucho que mejorar si no quieren asfixiarse con sus propios mecates y desencantar a propios y aliados.

Indicios de navegación ¿Que otras señales deja este Primero de mayo? Un PAC que en principio, logró una alianza con el Frente Amplio y el PUSC. Esto será clave si logra mantenerla al menos este primer año, porque le permitiría superar, de entrada, la barrera de los 29 votos para las decisiones que requieren de mayoría simple, algo que lucía muy lejano el 2 de febrero, cuando apenas ganaron 13 curules.

Cuando la debilidad manda. Pero ni el PAC, ni el bloque que el PLN trataba de configurar como una gran alianza opositora, dieron señales de fortaleza. El PAC dudó de sus amarres, el PUSC dio indicios de dudas internas, que se complementan con las crisis caseras que tenían el PAC y el Frente Amplio antes de llegar a Cuesta de Moras. El PLN trató de pescar agitando las aguas, pero tampoco logró nada concreto. El PASE y los diputados religiosos, por su parte, dieron también muestra de lo resbaladizos que pueden resultar sus compromisos, y se empiezan a insinuar como un bloque religioso-conservador que podría ser un hueso duro de roer... o negociar.

Con este panorama, el gobierno de Luis Guillermo Solís solo podrá navegar en las agitadas corrientes legislativas con una enorme dosis de pragmatismo. No pueden aspirar a presentarse como ángeles, que se niegan a ensuciarse en la política tradicional. La política, es, de hecho, negociación. Hay que negociar, y más en un Congreso de minorías. Pero se debe tener la claridad de hasta dónde llegar, a qué se puede renunciar, qué se puede postergar, qué se debe priorizar... y como trasladar el mensaje a aliados y a la base de apoyo que clamaba por un cambio y no más de lo mismo. En suma, es la hora de ensuciarse con la política real, aquí, en la Tierra... pero hay que saber cómo hacerlo.

Porque también se requiere de estrategia; definirla y ejecutarla bien. No basta con llegar como carneros al matadero, suponiendo que es suficiente con defender posiciones o alegar realismo para quedar bien ante quienes llevaron a Luis Guillermo Solís a Zapote y lo quieren ver como líder de un cambio. Se requiere de un equilibrio complicado, que se dificulta por el fragmentado mapa legislativo. Negociar con unos implicará inquietar a otros. La refriega por los votos de Renovación, a cambio de una tregua en proyectos como Sociedades de Convivencia, pudo hacer naufragar la alianza con el Frente Amplio... e incomodar profundamente la base que representó el apoyo de Solís. Es tiempo de equilibrios complicados.

¿Primer balance? A pesar de un inicio titubeante, el PAC logró su cometido. Concretó una alianza y tiene el Directorio para el primer año, lo que le da control del debate y de la integración de comisiones. No es poca cosa. Así, no llegan como ángeles ni como ovejas. Y dan señales de que están dispuestos a negociar, con todo. Esto último probablemente disgustará a muchos, pero es una necesidad insoslayable. Asi que se requiere negociar, pero negociar bien, y proyectarlo bien. Ahora, hasta donde esto será la estrategia que lo llevará a concretar el cambio que prometió, o la decepción de las expectativas que generó, lo dirán los próximos cuatro años.

img-title-blogs author-image

Poli-tica Mario Bermúdez

Periodista. Fue redactor de la revista Rumbo (1990-1997) y el periódico La República (1997-2003) en los que incursionó en la cobertura de temas políticos. Ingresó a EF en noviembre del 2003, en la sección de Economía y Política. Actualmente es editor de Economía, Política y Tecnología.

Post por fecha

Octubre 2017
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
            1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31