Hora cero para la coalición


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Imágenes

Llegó la el momento de la verdad para la posibilidad de una coalición opositora, ante las elecciones del 2014. El 1 de agosto vence el plazo para que los partidos políticos presenten ante el Tribunal Supremo de Elecciones la solicitud para participar como coalición en los próximos comicios.

Mucho se especuló sobre esa posibilidad, y hubo movimientos que exploraron posibilidades de una alianza entre PAC y PUSC, entre PUSC y el Libertario, y más recientemente entre el Frente Amplio, Patria Nueva y el PAC. Sin embargo, pareciera que solo la última opción tiene posibilidades, y muy limitadas. Tendría que resolverse la candidatura presidencial del PAC, a la espera de que el conteo manual ratifique a Luis Guillermo Solís en este fin de semana y no se enturbie ese panorama con apelaciones, y que se logre una negociación vertiginosa en tres días, resolviendo temas espinosos como la candidatura presidencial de la eventual coalición, y si se extenderá a diputaciones.

A esta altura, ¿vale la pena correr para buscar una coalición? Lo primero es anotar que el efecto que tendría sería fundamentalmente de imagen, antes que de organización. No se estaría ante una alianza de grandes partidos. Sin embargo, lo importante radicaría en presentar ante el electorado la impresión de que se está logrando construir un acuerdo político, más allá de las diferencias entre partidos. Esto puede ser importante. Recordemos que en 1978, una coalición de cuatro partidos pequeños logró mostrarse ante el electorado como la alternativa, desplazando al oficialismo e incluso al partido más importante de la oposición en ese entonces, Unificación Nacional. En esa elección, Rodrigo Carazo logró la Presidencia por la totalmente inédita colación Unidad.

Sin embargo, una coalición también puede ser un tiro por la culata. No basta con unirse; hay que lograr un acuerdo político para que tenga sentido. Se debe resolver el problema de las diputaciones de manera airosa, o ante los ciudadanos quedará la impresión de que no se trata de un acuerdo, sino un rejuntado. Y esto, en lugar de sumar, resta. Votantes que podrían estar dispuestos a votar por un partido en solitario, pueden sentir que se diluye la propuesta original por criterios de oportunidad, y apagarse.

También debe recordarse el último ejercicio de una alianza política (Por Costa Rica, con el PAC, Libertarios, el PUSC, el PASE y Frente Amplio), que permitió a Juan Carlos Mendoza presidir la Asamblea Legislativa en la segunda legislatura, mostró más fisuras que acuerdos, y ni siquiera pudo sobrevivir más de ese período. Además evidenció las dificultades prácticas de lograr una agenda común, una vez en el poder.

Finalmente, está el aspecto del valor histórico. En otro post mencionamos que las coaliciones en Costa Rica han pasado de la victoria al sótano. Las dos primeras experiencias llegaron al poder; luego de ellas, no volvieron a triunfar, y pasaron de un 25% del electorado, a un 0,08%. Asi que han sido efectivas para lograr victorias que parecían lejanas, pero en sus últimas incursiones están lejos de ser una garantía, o siquiera de ser seductoras para los votantes.

En conclusión, se trata de una apuesta elevada. Con poco tiempo, sin haber logrado avances significativos en conversaciones que se han generado a lo largo de meses, pareciera poco probable que se logre armar una coalición para el 2014.

img-title-blogs author-image

Poli-tica Mario Bermúdez

Periodista. Fue redactor de la revista Rumbo (1990-1997) y el periódico La República (1997-2003) en los que incursionó en la cobertura de temas políticos. Ingresó a EF en noviembre del 2003, en la sección de Economía y Política. Actualmente es editor de Economía, Política y Tecnología.

Post por fecha

Agosto 2017
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
  1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31