PLN, el avestruz que quiere volar


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  

Dicen que el avestruz esconde la cabeza en la tierra cuando siente que hay peligro. No pasa de ser un mito del mundo animal, pero nos sirve para ilustrar la situación del Partido Liberación Nacional, el PLN, que en lugar de enfrentar conflictos que lo desafían desde hace años, prefiere enterrar la cabeza en la arena política.

Es lógico que haya señales de desgaste en el PLN. Desde 1952, es el único de los nueve partidos actualmente inscritos que ha participado en las quince elecciones que se han realizado. Con 60 años, dobla los 29 del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) que solo ha participado en siete comicios, y está muy por encima de los 18 del Movimiento Libertario (4 elecciones), 17 de Renovación Costarricense (4 elecciones), 16 del Partido Integración Nacional (4 elecciones), 12 del Partido Acción Ciudadana (3 elecciones) 8 años del Frente Amplio y del Partido Accesibilidad Sin Exclusión y 4 años de la Alianza Patriótoca, estos tres últimos con solo una elección como partidos inscritos en el nivel nacional. La experiencia del PLN los supera a todos.

Pero la agrupación, de la que Daniel Oduber dijera es una ocasión que dejaba de ser partido político, para convertirse en una maquinaria electoral, se oxida. De 1962 a 1994 su caudal electoral osciló entre un 35% y un 40% ó mas del electorado, pero desde 1998 a la fecha oscila de un 20% a un 30%. Hay una crisis encubierta, porque otros partidos no han logrado capitalizar el descontento ciudadano.

¿Que pasó en la divisa verdiblanca? Como suele ocurrir en la política, no es un fenómeno de una sola causa. Nótese que el debilitamiento del caudal liberacionista coincide con el aumento del abstencionismo, del 20 al 30%,  a partir de 1994. Esto sugiere que hay elementos de descontento y desconfianza hacia el PLN, junto con una evidente factura por el mal desempeño del bipartidismo durante casi 20 años.

La clase media y agrícola que fueron filón del PLN se ha visto golpeada en los últimos años, lo que les restó parte de su base, y una juventud cada vez menos identificada con la guerra civil de 1948 fueron sumándose. Y no ha habido una renovación de líderes que inspire a los ciudadanos: nótese que quienes se mencionan en las encuestas como posibles precandidatos tienen al menos un 50% de opiniones negativas.

Ante este panorama, el PLN no muestra capacidad de reacción. Desde Zapote, el estilo de la presidenta Laura Chinchilla apela a las claves del bipartidismo que ya no funcionan, como la negociación con pocos interlocutores. Desde Cuesta de Moras, el común denominador es la desconexión con esta realidad, con una fracción que va desde proponer una inmunidad vitalicia, a reacciones tardías en casos como las denuncias contra el diputado Jorge Angulo. No hay señales de que haya preocupación, sino que solo se busca capitalizar la división de la oposición. La maniobra de corto alcance, capear los escandalitos o escandalotes, como el manejo de la trocha en la frontera.

¿Dónde está el debate de fondo, la búsqueda de los códigos de la nueva politica, la propuesta de cambios de fondo, la negociación abierta con los diferentes sectores del país? Al menos, no son visibles. Tal pareciera que en el PLN piensan que las alas cortas del avestruz, alcanzan para volar en la política nacional.

img-title-blogs author-image

Poli-tica Mario Bermúdez

Periodista. Fue redactor de la revista Rumbo (1990-1997) y el periódico La República (1997-2003) en los que incursionó en la cobertura de temas políticos. Ingresó a EF en noviembre del 2003, en la sección de Economía y Política. Actualmente es editor de Economía, Política y Tecnología.

Post por fecha

Diciembre 2016
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
      1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31