Basta de jugar con el financiamiento electoral


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Gráficos
  • /finanzas/Bonos-vs-deuda_ELFCHA20130205_0002_5.jpg
    326x204
    Bonos vs deuda
    / 05 FEB 2013

index

La situación es un nuevo ejemplo de que la clase política costarricense reacciona tarde y mal. Aunque desde enero la Sala Constitucional congeló la principal fuente de financiamiento de los partidos políticos durante la campaña, y el presidente del Tribunal Supremo de Elecciones Luis Antonio Sobrado insiste en que es un sistema "perverso", los partidos políticos, en lugar de entrarle al tema, dan señales de tratar de eludirlo y posponerlo indefinidamente.

En la comisión legislativa que indaga el financiamiento de los partidos políticos, únicamente el Partido Acción Ciudadana (PAC) quiere ampliar el plazo de la comisión, mientras el Partido Liberación Nacional (PLN) y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) aseguran que hay suficiente material para redactar un informe. La impresión es que se quiere correr con este tema, pero ya habrá tiempo de analizar los informes que se elaboren para ver si se aprovechó la oportunidad de analizar en serio el tema, o si solo fue un intento de "empatar": si hubo denuncias de problemas en las finanzas de mi partido, también los hubo en los otros, y ya. No se hable más, aunque el TSE haya realizado denuncias ante el Ministerio Público que van desde el PLN al Libertario, e incluso al mismo PAC.

Sin embargo, mientras llegan los informes, podemos señalar que el financiamiento electoral arrastra problemas a los que se le elude el tratamiento por mero cálculo. Basta revisar algunas cifras de campañas anteriores. A pesar de que los partidos presentan justificaciones de gastos que superan el monto de deuda a la que tienen derecho, no logran que se les reconozca el total. En 1998 solo se reconoció un 82% del monto de deuda política, que bajó a un 73% en el 2002 y cayó a un 53% en el 2006. En la última elección se detuvo esta hemorragia, al lograr que se reconociera un 86% de la deuda a la que se tenía derecho, pero llama la atención que el monto reconocido apenas es un 75% de las justificaciones que presentaron los partidos.

Así, aunque el gasto objetado presenta una mejoría, producto de capacitaciones en los últimos años, todavía hay un alto volumen de gasto electoral que se rechaza: un 23% de los datos que los partidos presentan al TSE, supuestamente depurado, fue objetado por el ente electoral. Esto denota desde desorden, hasta intentos de "meter goles" en esta materia.

También está pendiente controlar los bonos electorales, que se siguen desbordando. En 1998 los partidos emitieron bonos por unos ₵6.000 millones, en el 2002 llegaron a los ₵10.500 millones, en el 2006 a los ₵14.600 millones, pero en el 2010 se dispararon a los ₵28.700 millones. Muy por encima de la deuda política que se logró reconocer al final, como se ilustra en el gráfico. En promedio, los partidos emitieron bonos por un valor que superaba en un 200% la deuda total; es decir, que más de la mitad de los bonos no tenían ningún valor. Sin embargo, lo más preocupante es su crecimiento desbordado: pasó de un 39% en el 2006 a un 96% en el 2010. Uno puede entender por qué los partidos están preocupados por la posibilidad de que la Sala IV no resuelva la acción contra el Código Electoral antes de los actuales comicios, porque impediría que las agrupaciones puedan echar mano a esta fuente de financiamiento.

Si se mantiene el crecimiento del 2006, los bonos para el 2010 podrían superar los ₵57.000 millones, de nuevo por encima de la deuda política, que el TSE estaría fijando en ₵43.000 millones. Y recuerden, los partidos no logran que se reconozca la totalidad del monto. Asi que estamos hablando de mucho dinero para seguir jugando al escondido con estructuras paralelas y donaciones semidisfrazadas con los bonos, jugando a pasar por inocente con cambios que no se quieren hacer porque la plata entra a raudales, jugando al escandalito para eludir el tener que sentar las responsabilidades en las estructuras. Es tiempo de entrarle, en serio y con profundidad, al financiamiento electoral.

img-title-blogs author-image

Poli-tica Mario Bermúdez

Periodista. Fue redactor de la revista Rumbo (1990-1997) y el periódico La República (1997-2003) en los que incursionó en la cobertura de temas políticos. Ingresó a EF en noviembre del 2003, en la sección de Economía y Política. Actualmente es editor de Economía, Política y Tecnología.

Post por fecha

Diciembre 2016
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
      1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31