Viene lluvia de partidos políticos: se congestionará carrera electoral del 2014


  • Facebook (Recomendar)
  • Tweetea!

Esta semana es la recta final para solicitar la inscripción de los nuevos partidos políticos que quieran participar en la elección del 2014. El 1 de febrero el Tribunal Supremo de Elecciones dejará de recibir solicitudes para correr por la Presidencia y las curules dentro de un año, en la que se perfila como la competencia más concurrida en la historia del país, por la cantidad de participantes.

Según datos proporcionados por Marta Castillo, funcionaria del TSE, actualmente hay 9 organizaciones a nivel nacional y 13 a nivel provincial que están en el trámite de concretar su inscripción. Si los sumamos a los 10 nacionales y los 7 provinciales que actualmente están registrados, podríamos contar, para el 2014, con 19 partidos corriendo por la Presidencia y 20 más por las diputaciones, 39 agrupaciones disputando el voto presidencial y legislativo.

En el ámbito presidencial, la mayor cantidad de partidos que han corrido en una sola elección se presentó en el 2006, con 14. Antes de ello, 13 fue la máxima cantidad, en 1998 y en el 2002. Es decir, está servida la mesa para tener el mayor menú de aspirantes de nuestra historia.

Algunos elementos podrían evitarlo. Debe tomarse en cuenta las opciones de coaliciones que se están barajando. Esto podría derivar en que algunos partidos prefieran declinar ir en solitario. De hecho, en momentos de gran ebullición política, el terreno electoral fue más fértil para la aparición de coaliciones, como Unificación en 1966, y Unidad en 1978.

Un segundo elemento es que todavía no se tiene el punto final sobre la cantidad de partidos que pueden correr, que deberá esperar al 1 de agosto. Para esa fecha, los 17 partidos registrados deberán renovar sus estructuras para poder participar, mientras que los al menos 22 agrupaciones que están tramitando su inscripción deberían tener la respuesta del TSE sobre su petición. Algunos pueden quedar descalificados por no completar los requisitos necesarios. Empero, dada la efervescencia, es alta la posibilidad de que se rompa el record en los ámbitos presidencial y provincial (debe recordarse que la elección municipal se separó).

Acotaciones sobre este fenómeno. La lluvia de partidos suele ser una manifestación de inconformidad. Ante cuotas altas de reclamos, o una oferta política que deja un elevado abstencionismo, más personas y grupos sienten que tienen la posibilidad de cazar esa inconformidad. Así, de 1953 a 1970, los partidos que corrieron por la Presidencia no superaron los 5. En 1974 y 1978, con el debate por el dominio del PLN, se llegó a 8 partidos, y ese fue el techo hasta que en 1998, luego de que el bipartidismo empezara a fragmentarse, se llegó a la cifra de 13, que se repitió en 2002 y llegó a 14 en el 2006, en parte atizada por la polarización del Cafta.

Otro factor que propicia este florecimiento de partidos es que ahora es más fácil crearlos. La sentencia 9340 de la Sala IV en el 2010, que anuló la obligación de celebrar las asambleas distritales (alrededor de 465) para crear un nuevo partido, por considerar que ese requisito dificultaba en extremo la creación de nuevas organizaciones y la renovación de sus estructuras, dejando el requisito en las 81 asambleas cantonales, las 7 provinciales y la nacional.

Que pululen los partidos y sea más fácil inscribirlos no quiere decir que sean más sólidos. De hecho, la lluvia de partidos suele ser precedida por un chaparrón de decesos: luego del chubasco de nuevas agrupaciones en el 2006, vino una era de sequía: 8 partidos nacionales, 9 provinciales y 31 cantonales fueron cancelados por el TSE desde el 2010, aunque algunos como Unión Nacional lograron revertir esa decisión.

Ahora, la posibilidad de que lleguemos a superar nuevamente esa cantidad de corredores por el poder nos sugiere que el modelo está de nuevo a punto de fracturarse. La oferta política no corresponde con la demanda de los electores, que quieren algo diferente, aunque no saben con certeza qué. Eso propicia que más aspirantes quieran salir al ruedo, que más intentos de alianzas, o búsqueda del candidato estrella, el gallo tapado, termine de capturar a los votantes esquivos. Podemos estar a las puertas de un gran reacomodo.

Otra consecuencia que deben tomarse en cuenta. Mayor cantidad de partidos, no implica menos abstencionismo, ocurre lo contrario ante la mayor oferta. Cuando se saltó de 5 a 8 partidos disputando la Presidencia en 1974, el abstencionismo pasó de 16,7 a 20%; y cuando en 1998 pasó de 7a 13 partidos en el mismo escenario, el abstencionismo volvió a saltar de 18,9% a 30%. Finalmente, en el año con más partidos a la fecha, 2006, se tuvo el mayor abstencionismo desde 1953: un 34,8%. Acaso ocurre que la efervescencia electoral, el barullo de nuevas opciones que rompen el esquema anterior, termina por confundir al electorado. Así que si en el 2014 se concreta la lluvia de partidos, habrá que ponerle atención al abstencionismo, como indicamos en un post anterior. El gran reto, entonces, sería lograr la legitimidad y confianza en un entorno embarrialado con nuevos actores.



INCLUYA SU COMENTARIO

img-title-blogs author-image

Poli-tica Mario Bermúdez

Periodista. Fue redactor de la revista Rumbo (1990-1997) y el periódico La República (1997-2003) en los que incursionó en la cobertura de temas políticos. Ingresó a EF en noviembre del 2003, en la sección de Economía y Política. Actualmente es editor de Economía, Política y Tecnología.

Post por fecha

Agosto 2014
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
        1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31