La visita de Obama al trasluz


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Imágenes

La visita del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, transcurre como suele ocurrir en estos casos. Mucho protocolo y pocos resultados. Mucha, muchísima expectativa -especialmente en el caso de un país anfitrión pequeño como Costa Rica- y pocos, poquísimos efectos concretos. Es lo lógico, y pretender que fuera diferente es un ejercicio de fantasía política, sin asidero en la realidad, dado el estrecho tiempo de la cita y las enormes distancias entre los intereses geopolíticos de estos países.

Por tanto, en lugar de sorprenderse por ello, lo que corresponde es poner los resultados al trasluz. Ni magnificar los resultados para tratar de justificar la majestuosidad de la cita o para tratar de quedar bien con los convidados a la reunión, ni tratar de minimizarlos por cuestiones ideológicas o por compararlos con un listón demasiado elevado. Hacemos un ejercicio con los elementos tras el primer día, pero suponemos que el resultado no será muy diferente tras el segundo, con agendas apretadísimas.

El elemento clave en toda la reunión se llama imagen. Para el presidente Obama, es importante mostrarse como líder hemisférico, particularmente en una zona como América Latina y Centroamérica que durante su primer mandato quedaron tan relegadas. Visitar la región es mandar una señal, la región importa. Y para la presidenta Laura Chinchilla, ser la anfitriona de esta cita es una tregua en medio de una racha de golpes a su popularidad, como el colapso de la concesión en la ruta a San Ramón. Y que Obama haya dicho que Costa Rica es realmente "un país sin ingredientes artificiales" y "pura vida" seguramente será de valor inestimable para el ICT.

En cuanto a temas concretos, la inquietud por las energías limpias fue uno de los pocos en los que Obama y Chinchilla parecieron coincidir en considerarlos prioridades. Sin embargo, todo quedó condicionado. Las posibilidades de que Estados Unidos brinde preferencias a Costa Rica quedaron matizadas por lo dispuesto en el Cafta, y a un debate interno en Estados Unidos, según declaró Chinchilla. Traducido a tico, el enfoque no parte del desarrollo de la energía por sus posibilidades técnicas, sino de sus posibilidades comerciales, y siempre que Washington tome una decisión, que aún no existe. Sin embargo, hay que poner atención. No se debe menospreciar el que este tema esté en la agenda, y que se considere como parte de las posibilidades de cooperación.

El comercio fue otro gran componente, pero en este punto no hay cambios ni anuncios. Se reconoce su valor, y punto. En contraste, donde sí hubo menciones concretas fue en el ámbito de la seguridad, de interés para Estados Unidos y particularmente para la gestión de Obama, que ha pasado el énfasis de la asistencia nortemericana del ámbito ambiental, al de la seguridad. Temas como el combate al narcotráfico y la reforma migratoria son focos estratégicos para Obama, quien se encargó de dejarlo claro.

Desde la posición de Chinchilla, la Presidenta insistió en que Estados Unidos ayude a Costa Rica para ingresar a foros como la OCDE y la Alianza Transpacífica. En este punto, Obama fue amable, resaltó los valores de Costa Rica, su gran ejemplo para el mundo... pero no soltó prenda, más allá de una respuesta políticamente correcta, en el sentido de que "apoyan a Costa Rica para que siga ejerciendo su liderazgo". De ahí a que Washington vaya a apadrinar e impulsar con fuerza estas aspiraciones, hay mucho trecho. Reconocer el valor del país puede quedar en lo anecdótico si no se le adiciona un vigoroso capital geopolítico, como se corroboró con la candidatura de Anabel González para presidir la OMC.

En síntesis, una reunión con buen ambiente, con buenas intenciones, muy simbólica y con mucha cortesía, muy adecuada para proyectar imágenes positivas... pero no es preciso tratar de darle una dimensión que no tiene. Varios de los elementos pueden retomarse, especialmente en materia de energía limpia, pero ciertamente requerirán de otros esfuerzos y otros foros.

img-title-blogs author-image

Poli-tica Mario Bermúdez

Periodista. Fue redactor de la revista Rumbo (1990-1997) y el periódico La República (1997-2003) en los que incursionó en la cobertura de temas políticos. Ingresó a EF en noviembre del 2003, en la sección de Economía y Política. Actualmente es editor de Economía, Política y Tecnología.

Post por fecha

Diciembre 2016
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
      1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31