Por: Emilio Zevallos 22 septiembre, 2012

Hace unos días El Financiero publicó una interesante nota sobre las características del consumidor costarricense. Muchas cosas interesantes se revelan en ese estudio que son centrales para los oferentes. Es información que debe ser aprovechada para entender la idiosincrasia del consumidor y sobre esa base ofrecer bienes y servicios acorde a ella.

El primer rasgo destacable de los consumidores es su incomodidad ante el reclamo. Aunque es -lamentablemente- una “oportunidad” para que las empresas se aprovechen de sus consumidores, también es una OPORTUNIDAD para que las empresas muestren una verdadera cultura de cumplimiento y generen la fidelidad que todos buscamos en nuestros clientes.

Otra es que el consumidor por lo general no se mueve por precios, sino más bien por determinadas características del local comercial que deben ser en sí mismas una variable a trabajar por parte de los empresarios, especialmente en las pymes.

El consumidor local es conservador en el sentido de que compra lo que conoce; no arriesga por lo nuevo. Sin embargo, son impulsivos, es decir, compran cosas no planeadas. Esta también es una oportunidad para las empresas de posicionar sus productos / servicios. Aprovechar el impulso del consumidor puede ser un buen negocio para las pymes.

Hemos visto que la crisis económica ha golpeado seriamente los bolsillos de los consumidores. Ello ha reducido su consumo de bienes de ocio y entretenimiento, o bien los ha sustituido por otros más accesibles. Uno de ellos tiene que ver con las comidas fuera de casa. Este es un segmento en el que las pymes tienen una gran oportunidad de incrementar sus ventas aprovechando la ventana de oportunidad que el mercado les brinda. Aunque la competencia no es sencilla (dado que su rival es la comida rápida), conociendo lo que el consumidor busca (espacios amplios, limpios, ordenados, no saturación), tenemos herramientas para hacer frente a los grandes. Lo anterior supone diferenciarse. No hay nada peor a la hora de comer que la saturación (generalmente en las cajas). Existen sistemas rápidos de autopago, pagos por adelantado (si sabe que irá a comer a un lugar 2 veces en la semana, páguelo anticipadamente), con mas cajeros en horas punta, etc., que facilitan los procesos y generan un mejor ambiente.

El mensaje es claro. Existe información sobre la demanda, pero hay que buscarla, analizarla y tomar acciones. Siempre habrá tropiezos, nos equivocaremos, pero en el camino aprendemos.