Por:  13 enero, 2014

La historia es de todos conocida. Se encuentra en el puerto un pescador y a su lado un balde sin tapa lleno de cangrejos. La gente le pregunta por qué no lo tapa y el responde que no la necesita porque cuando uno trata de salir los de abajo lo jalan para que no salga. Esta historia ilustra lo que ocurre en la política y afortunadamente, menos en las empresas (sobre todo si ellas son pymes).

En el caso de las empresas, nos encontramos en un escenario en el que las (grandes) empresas, más preocupadas por quién ganará las elecciones y lo que implicará ello para su negocio, se encuentran en un estado “estacionario”, es decir, la economía se encuentra en tensa espera, es por ello que seguramente este mes y el siguiente (dependiendo de quién gane o si hay segunda vuelta), la actividad económica entrará en un momento de entumecimiento. En el caso de las pymes, esto será menos visible porque los planteamientos hechos por los diversos candidatos son menos “invasivos” hacia ellas. Vemos que muchos están tomando el camino de las inversiones de corto y muy corto plazo, tratando en lo posible de no atar inversiones, al menos hasta no saber quién ganará las elecciones.

En el caso de la política, es evidente que por diversos medios de comunicación y las redes sociales se han enfocado en la política del balde de cangrejos. Y ello ha generado que se escuchen muy pocas propuestas y se enfoque la campaña en permanentes ataques de unos y otros. Alguien me comentó hace unos días, estoy entre elegir a un pillo o a uno que no sabe adónde va, ¿Qué hago? Mi consejo fue el mismo que les hago a ustedes amables lectores, preocúpense por leer las propuestas, sus planes y programas. No voten por quien más ataca, sino por quien más propone. Dejemos de una vez por todas que alguien salga del balde de cangrejos.

A propósito, ¿a nadie le llama la atención que no circulen encuestas de como están las tendencias electorales?