Por: Emilio Zevallos 3 agosto, 2012

Uno de los hechos más importantes y que ha tenido consecuencias más positivas en el desarrollo de la sociedad contemporánea es el rol que se le ha dado a la educación como mecanismo de ascenso social. En ese sentido, América Latina ha ido mejorando su desempeño como región de forma que el analfabetismo se ha reducido más rápidamente que en otras regiones del globo.

Dado que hemos avanzado en hacer nuestra tarea, ¿qué pasa con nuestro desarrollo empresarial?, ¿porque no tenemos el desempeño que se esperaría dado nuestro avance educativo?

Aparentemente nuestro problema tiene que ver con lo que se enseña y la forma de hacerlo, más que con problemas de infraestructura y tecnología (que por cierto, no es que no existan). ¿Cómo enseñar en el siglo XXI con recetas del siglo pasado, y las mismas metodologías que recibieron nuestros padres y abuelos?

¿Acaso no es cierto que los entornos virtuales de aprendizaje son una oportunidad para el desarrollo de nuevas competencias y destrezas, sobre todo para personas que, como los empresarios, no siempre tienen tiempo para ir a “cursos formales de formación”?

Es probablemente ahí donde debemos empezar a desarrollar habilidades y metodologías que faciliten que los empresarios conocer nuevos entornos de aprendizaje.