Por: Ligia Olvera 8 octubre, 2012

¿Prejuicios? ¿yo? Quítese la venda.

Amar lo que haces y sentir que importa, ¿qué puede ser mejor?

Katherine. Graham 1917-2001

Katherine asumió, tras el suicidio de su esposo, la posición máxima de liderazgo en el Washington Post, luego de ser ama de casa y madre a tiempo completo de 4 hijos. Pese al escepticismo inicial de algunos de que una ama de casa ocupara y aportara a este cargo, Katherine fue clave en el éxito del periódico, no solo como medio de denuncia en su época, sino también como negocio. Graham fue un agente instrumental en hacer público el escándalo Watergate y en la posterior renuncia del Presidente Nixon. Ganadora del Premio Pulitzer, fue un ser humano que rompió barreras, varias veces, a lo largo de su historia. Recomiendo leer su biografía.

Ella da testimonio con su vida de que sentir pasión por lo que se hace, que esto implique un reto, y que tenga trascendencia, son los tres principales ingredientes de la receta para sentirse motivado y tener éxito, pese a la adversidad.

Katherine ejemplifica lo que demuestra la investigación sobre el tema de motivación en el contexto de ocupación, trabajo y vocación.

Las personas que subestimaron a Katherine y la vieron como una mente simple, por tener prejuicios en cuanto a género y a su previo rol tradicional, se equivocaron.

¿Qué prejuicios le pueden estar costando caro a usted y a su empresa?

Las empresas sufren pérdidas millonarias por los prejuicios y la rigidez. Dejan ir a sus empleados porque no saben integrar los temas de pasión, reto y trascendencia en el contexto laboral.

Sufren por prejuicios y rigidez que mantienen con respecto al tema de género, generacional y, en general, respecto al tema del manejo de la diversidad.

¿Qué prejuicios pueden estar(nos) costando caro?

Primero estudié el tema de género y liderazgo por varios años. Ahora, llevo un tiempo trabajando respecto al tema de los prejuicios que todos tenemos en el tema generacional y cómo estos prejuicios impactan el ambiente laboral.

Para fines prácticos es igual, los prejuicios son hábitos del pensamiento que nos sabotean a todos, en lo personal y en lo profesional.

Uno puede cambiar estos hábitos con el tiempo. Pero para cambiarlos, el primer paso es aceptar que los tenemos. Es un trabajo duro, va más allá de lo racional porque entra en juego la dimensión emocional.

Este tema es un tema fascinante para mí no solo desde el punto de vista individual sino organizacional.

¿Cómo ser mejor líder quitándose las vendas de los ojos (prejuicios) en el tema generacional?

Sígame la pista, Octubre para mí será el mes de poner en la mesa de discusión el tema de liderar la diversidad generacional en Panamá, Costa Rica y República Dominicana.