Por: Ligia Olvera 17 octubre, 2012

Esta semana escuché esta canción sobre Costa Rica, y le contaba a un amigo cómo Yaco se las ingenia para plasmar varias realidades preocupantes de nuestro país.

Hoy me topé con Adele, una mujer africana que ha vivido en muchos países en diferentes partes del mundo. Adele, quien viene de vivir por dos años en la India, me confiesa con una gran sonrisa que está feliz en Costa Rica, que este país tiene de todo, es pequeño y limpio.

Hablamos Adele y yo, sobre su experiencia de vivir en India y cómo para ella el hecho de compartir con gente que vive en castas inamovibles que determinan la forma de vida de cada individuo en base a en dónde nació, o la coexistencia con matrimonios originados no en el amor o atracción, sino en el arreglo y la conveniencia, lugares en donde coexisten la riqueza de quien vive en la más inimaginable opulencia, con la pobreza más extrema, le han permitido agradecer vivir hoy y desarrollarse en un país como el nuestro, que es en sus palabras, más igualitario, más limpio, más organizado, más libre y más humano y en donde ella vive feliz.

A veces me pregunto, cuando veo la situación de privilegio que tenemos los ticos, si no es que nos comportamos como el hijo chineado que lo tiene fácil, el chiquillo que crece recibiendo privilegios y no los agradece, porque no los valora ni tampoco creció aprendiendo a cuidar lo que tiene.

Cada uno en su metro cuadrado piense si se está comportando como ese chiquillo o quiere hacer algo diferente

¿Cómo estoy contribuyendo a que Costa Rica sea un mejor país?

Etiquetado como: