Si le hablan de mamíferos, probablemente piense en una enorme ballena, un mono juguetón o un feroz felino, pero quizá le sorprenda saber que casi la mitad de las 236 especies de mamíferos que existen en Costa Rica son murciélagos; en total 110 especies, según datos de la Asociación para la Conservación de los Murciélagos de Costa Rica.
Nada que temer, sin embargo. Contrario a la creencia popular, no todos los murciélagos son vampiros y se alimentan de sangre. Solo dos especies en el país lo hacen y, no obstante, la sangre humana no es parte de su dieta. Uno de ellos, el vampiro común (Desmodus rotundus), se alimenta de sangre de mamíferos grandes como el ganado y dos más, Diaemus youngi y Diphylla ecaudata, lo hacen de sangre de aves como las gallinas.
Las 107 especies restantes se alimentan principalmente de pequeños insectos, frutos y flores. Los murciélagos no son conocidos tampoco por ser hermosas criaturas, pero cumplen una función clave en los bosques tropicales y para el ser humano. No solo dispersan semillas de una gran variedad de especies, favoreciendo la continuación y recuperación del bosque, sino que también son importantes controladores de plagas de cultivos e incluso de amenazas a la salud humana como los mosquitos que transmiten enfermedades como el dengue, la fiebre amarilla y la malaria.
Así que la próxima vez que piense en murciélagos, recuerde que son como pequeños ángeles solo que con alas negras.
