Para sostener nuestro actual estilo de consumo se estima que necesitaríamos 1,5 planetas. A todas luces estamos gastando más de lo que tenemos disponible. Lo peor es que, como sabemos, tampoco es equitativo, y una cifra tan alta como el 80% de los países están, por así decirlo, sobregirados.
Sin duda, las empresas tienen una gran cuota de responsabilidad en la mitigación de ese impacto pero nosotros como consumidores también, al punto de que, en conjunto, podemos exigir cambios drásticos y acelerarlos. Esta es una buena forma, además, de empujar mejores precios si la demanda es alta y romper con esto de que los productos ambientalmente amigables son caros.
¿Se apunta? Le aseguro que no solo será responsable con el planeta, sino que ahorrará dinero.
A continuación, algunos consejos de cómo hacerlo:
- Rechace los productos desechables y aquellos que no se reciclan, como el estereofón. Elija los duraderos o reparables con facilidad.
- Prefiera productos que no contengan sustancias contaminantes para el agua, el suelo o el aire, como los biodegradables. Fíjese en certificaciones que lo demuestren.
- Consuma productos reciclados y fabricados con ingredientes naturales.
- Ahorre agua y energía en sus actividades diarias en el hogar y la oficina y compre dispositivos que le ayuden a hacerlo, como grifos e inodoros de bajo consumo.
- Recicle todo lo que pueda.
- Consuma productos agrícolas que reduzcan al máximo el uso de agroquímicos y apoye a pequeños grupos de productores que están apostando por la sostenibilidad.
- Fomente la ventilación y luz natural en sus construcciones y evite el desperdicio de material. Si debe hacer uso de aires acondicionados, prefiera aquellos de bajo consumo, no baje mucho la temperatura y apáguelos cuando se va.
- Reemplace bombillos regulares por luz compacta fluorescente.
- Use menos el auto y busque uno que le ahorre combustible.
- Evite productos muy empacados y prefiera aquellos locales frente a los que, para su transporte y producción, han generado una alta huella de carbono.
- Adquiera electrodomésticos de bajo consumo y apáguelos siempre que no los esté usando. Recuerde que un aparato conectado a la energía eléctrica también consume aunque no esté encendido.
- Planifique bien sus compras para evitar el desperdicio, piense en tener menos cosas y reemplácelas cuando sea absolutamente necesario.
- En sus vacaciones elija aquellos sitios turísticos que demuestren seguir normas de sostenibilidad y haga más actividades al aire libre.
Y muy importante: difunda este mensaje entre amigos y familiares para crear un efecto multiplicador.