Sobre ruido y tráfico


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  

En indudable que los ticos y muchísimos latinoamericanos sufrimos el tráfico de nuestras ciudades capitales y un gran componente de esto es el ruido.

Son incontables las veces que un pitazo es sinónimo de desesperación e insolencia, no necesariamente de un conductor o conductora a la vez, sino como si se tratase de un virus colectivo.

Es tan común sentirse sobresaltado por un pitazo o el ruido amplificado de esos escapes de buses, camiones o del motociclista que apareció de la nada ladeándose peligrosamente hacia nuestro vehículo, que nos hemos acostumbrado a la anormalidad como si no hubiera nada que hacer.

Yo nunca entenderé a los que le modifican la mufla al carro con el supuesto fin de lograr mayor potencia (o llamar la atención), cuando en realidad el ruido que generan es insoportable.

Basta con querer entrar o salir a la hora pico al casco metropolitano o en las vías ya saturadas del Gran Área Metropolitana para terminar formando parte de una procesión interminable de vehículos que no se mueven, con motores en ebullición, humo por doquier y ruido innecesario provocado por quienes se empeñan en pasar por encima a toda costa.

Y está tan mal usado el pito, que cuando realmente amerita para evitar un inminente atropello o choque, se utiliza para quejarse, para exigirle al de adelante ver cómo hace para avanzar aunque no pueda, y también como la máxima expresión del estrés y la frustración de “voy a llegar tarde” y quién sabe cuántas cosas más.

Y como en toda una espiral, todos nos enfermamos porque, según la Organización Mundial de la Salud, el ruido del tráfico nos puede provocar desde insomnio hasta ataques al corazón e innumerables afecciones asociadas al estrés. 

Ahora que van a haber multas por exceso de ruido, aunque sin sacar a los vehículos de circulación, esperemos que por lo menos algunos ruidosos bajen un poco su volumen.     

Sin embargo, el problema de fondo no son ni las multas o si se saca un vehículo ruidoso de circulación o no, sino en qué se están convirtiendo nuestras ciudades y por qué lo estamos permitiendo.

Ya no cabemos en una infraestructura que no da para más y necesitamos pensar en soluciones que vayan desde horarios diferenciados, teletrabajo y vehículos compartidos con familia y colegas de trabajo, a aquellas integrales que nos permitan contar con ciudades más amigables con mejores sistemas interconectados de transporte público y más espacios públicos seguros y libres de contaminación y ruido.

Habrá muchas otras cosas que de seguro se le ocurrirán a usted también y que tienen relación directa con la calidad de vida.

¿Hasta dónde vamos a ver normal lo que no debe ser?

img-title-blogs author-image

SOStenible Katiana Murillo

Katiana Murillo es periodista costarricense especializada en los temas de cambio climático, turismo sostenible y responsabilidad social empresarial.
Trabaja como consultora para organizaciones nacionales e internacionales.

Se inició en el campo de la sostenibilidad cuando sus mismos colegas pensaban que solo se trataba de una pasión por "pajaritos y ranitas", y ha tenido la oportunidad de introducir en este tema a periodistas de países en desarrollo y a otros actores. También ha desarrollado alianzas público-privadas.

Es actualmente coordinadora de la Red de Comunicación en Cambio Climático, LatinClima, una iniciativa impulsada por el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), el Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica (MINAE) y el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente de Uruguay (MVOTMA).

Post por fecha

Septiembre 2017
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
        1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30