Huevos, cascarones y canastas (o “Why did the chicken…”)

Un glosario práctico para subvertir el significado de los #PanamaPapers



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No pretendemos explicar todo lo que está por detrás de los #PanamaPapers, pero para hablar de impuestos, evasiones y lavado; de offshores y paraísos fiscales; de cascarones y filtraciones… hay que aclarar primero algunos de los términos. Limitémonos entonces a presentar aquí un glosario comentado con una que otra libertad pues, al fin de cuentas, esta novela – más exactamente, esta historia – está apenas empezando.

Impuesto: 2. Tributo que se exige en función de la capacidad económica de los obligados a su pago. O en el caso de los #PanamaPapers, en función de la capacidad para evadirlos. Se llaman así porque –a pesar de su importante función en el estado- nadie quiere pagarlos. Impuesto, Imposición. Instrumento de redistribución de riqueza. También conocidos por los neoliberales como la perdición: “Si en Costa Rica no se eludieran impuestos, no quedaría capital disponible para invertir y generar empleo. 

Evasión: Acción y efecto de evadir o evadirse. Evadir: 1. Evitar un daño o peligro. 2. Eludir con arte o astucia una dificultad prevista. 3. Sacar ilegalmente de un país dinero o cualquier tipo de bienes. 4. Fugarse (‖ escaparse). 5. Desentenderse de cualquier preocupación o inquietud. Y claro, la evasión fiscal tiene un poco de todas las anteriores: evita el "daño" de pagar impuestos, saca ilegalmente del país lo que debió haberse declarado para el pago de impuestos, elude con astucia ese pago (o sea, que algo de evasión hay en la elusión, contrario a lo que la tranquilidad de conciencia de algunos querría creer) y – obvio – el que evade, a fin de cuentas se desentiende (digo, se desentiende de su responsabilidad para con su país). Esta vez lo que no salió tan bien fue lo de fugarse.

Entre los casos destapados encontramos algunos buenos ejemplos de acciones que buscan ese tipo de evasión:

  • El cliente necesita esto con carácter de suma urgencia, puesto que las autoridades fiscales de Costa Rica estarán haciendo pesquisas a todas las compañías exportadoras.
  • El propósito de esta sociedad panameña es el de que ingresen a ella montos por comisiones de negocios varios. Deseamos tener una protección fiscal, ya que en Costa Rica las cargas tributarias son muy pesadas.
  • El fin de este fideicomiso es que reciba y distribuya los dividendos provenientes de las acciones de la sociedad panameña entre los accionistas del Banco registrados como tales.

Lavar: 1. Limpiar algo con agua u otro líquido, que no aplica en este caso. 2. Purificar, quitar un defecto, mancha o descrédito, se acerca más a lo que buscamos, porque hablamos de lavar dinero. 3. blanquear (‖ ajustar a la legalidad fiscal el dinero negro). Aquí el DRAE peca de racista, digamos mejor que lavar dinero busca ajustar a la legalidad el dinero sucio. Es claro que cuando uno lava algo – por ejemplo la ropa – ese algo queda limpio: la ropa lavada es ropa limpia. ¿Podríamos decir entonces, que el dinero lavado es dinero limpio? La magia financiera no llega a tanto pero digamos que lavar dinero busca, al menos, que el dinero sucio pase por limpio.

Offshore: Costa Afuera. ¿Extraterritorial? ¿Deslocalización? Ojos que no ven. ¿Para qué? Hay muchas razones para que personas o empresas de un país inviertan su dinero en otro país, abriendo una offshore. Puede tratarse de una inversión real – industrial, comercial o financiera – para la que existe una clara justificación; pero también puede tratarse (ver abajo) de un cascarón.

Paraíso Fiscal: 1. País o territorio donde la ausencia o parvedad de impuestos y controles financieros aplicables a los extranjeros residentes constituye un eficaz incentivo para atraer capitales del exterior. Para algunos se trata de una figura inexistente mitológica, como un unicornio o el monstruo del Loch Ness: “No existen paraísos fiscales, existen infiernos fiscales de donde la gente intenta huir” (ver Cinismo).

Hoy el escándalo tiene a Panamá en la picota, pero Panamá está lejos de ser el principal ofensor. Suiza, país miembro de la OECD, ocupa el primer lugar en la lista de países considerados paraísos fiscales, seguida por Hong Kong. Y si bien mucha gente se ha mostrado sorprendida de que aparezcan tan pocos estadounidenses en las revelaciones de #PanamaPapers, lo cierto es que ellos no necesitan recurrir a las figuras offshore porque Estados Unidos ocupa el tercer lugar en el mundo de los paraísos fiscales. En palabras de James Henry, asesor principal del Tax Justice Network, “los estadounidenses no necesitan ir a Panamá. Básicamente, tenemos un paraíso fiscal costas adentro (onshore) en los Estados Unidos, que es tan secreto como cualquiera”. A pesar de las reformas impulsadas por el Presidente Obama, estados como Delaware, Wyoming, Nevada y Arizona mantienen el secreto financiero y un pequeño estado como Delaware tiene cerca de un millón de empresas – casi una por habitante – muchas de las cuales son meros cascarones.

En la lista de paraísos fiscales siguen Singapur, Cayman, Luxemburgo y Líbano. Pero en octavo lugar aparece otro miembro connotado de la OECD: Alemania, que no tiene secreto bancario pero donde la figura de las “empresas Treuhand” permite ocultar quién es el propietario de dinero enviado al exterior. ¿Y Panamá? Pues… Panamá aparece mucho más abajo en la lista de paraísos fiscales: ocupa la decimotercera posición. Si todo este escándalo ha surgido por el destape de un bufete ubicado en Panamá ¿cuál sería el panorama si pudiéramos observar realmente lo que ocurre en los principales paraísos fiscales?

Cascarón. 1. Cáscara de huevo de cualquier ave, y más particularmente la rota por el pollo al salir de él.  Pareciera justo decir que en este caso, el Pollo ha salido. La diferencia básica entre un huevo y un cascarón entonces, es que uno está lleno y el otro… vacío. Parece haber consenso en que es sensato no poner todos los huevos en la misma canasta (argumento de algunos para abrir las offshore) …pero lo que no se vale, es meter cascarones a la canasta y hacerlos pasar por huevos. De ahí que en este caso, la pregunta clave de las investigaciones no será Why did the chicken cross the road?, sino Why did the chicken open an offshore? De hecho, habrá que investigar cada cascarón.

Las empresas cascarón – shell companies en inglés – parecen huevo pero no son; son una simulación (ver Fingir) que puede buscar tres fines principales: el lavado o legitimación de dinero, la ocultación de dinero o la evasión tributaria (o claro, dos, o tres de las anteriores).

Fingir: Del lat. fingĕre. 1. Dar a entender algo que no es cierto. En este caso, fingir lo necesario para que el cascarón cumpla su función de pasar por huevo. Un buen ejemplo lo encontramos en esta conversación develada por las filtraciones:

  • Necesitaremos hacer que las recepcionistas en Panamá manejen estos temas y sientan en carne propia en qué consiste; según pude captar en días pasados, Braisy no está muy familiarizada sobre qué consiste lo de hacerse pasar por verdaderos proveedores de mercancía y servicios, que es un asunto casi de ´actuar en Hollywood´.

Así que no es solo necesario fingir, si no hacerlo bien (por ejemplo, pagando clases de actuación para Braisy).

Fuga o filtración: Acción de filtrar. Filtrar: 3. Divulgar indebidamente información secreta o confidencial.  Aquí saltan las preguntas: ¿Deben ser públicos los correos y conversaciones que una persona tiene con sus abogados? ¿y si fuera con su doctor? ¿cuándo se justifica hacerlas públicas? ¿Es legítimo filtrar para detener un delito? Pero, por otro: ¿Es legítimo esconderse en la privacidad para delinquir? (no, no hay respuestas fáciles).

Investigar: Del lat. investigāre. 1.Indagar para descubrir algo. Investigar un hecho. 2. Indagar para aclarar la conducta de ciertas personas sospechosas de actuar ilegalmente. 3.  Realizar actividades intelectuales y experimentales de modo sistemático con el propósito de aumentar los conocimientos sobre una determinada materia. No confundir con desear, sospechar ni suponer. Solo mediante una investigación profunda y sistemática podremos realmente entender y tomar acciones sobre los hechos. Separar los huevos de los cascarones. Indagar sobre los orígenes o propósitos de las cuentas. No todo lo que se llama investigación es investigación: no basta enviar unos emails a los supuestos criminales que bien podrían no serlo y citar su respuesta o la ausencia de ella. Investigar va mucho más allá que expurgar y ordenar la filtración.

Élites: Del fr. élite. 1. Minoría selecta o rectora. Sinónimos: los de arriba, la high, el 1%. Estemos claros: los verdaderamente ricos y poderosos no están aquí. Están “los de arriba de los de abajo” (y ni siquiera todos), pero aún no hay Amancios, Eslimes ni Rockefellers, no hay Rotschildes ni Koches. De hecho, el Consorcio Internacional de Reporteros de Investigación que coordina todo este esfuerzo, ha adelantado que solamente 29 de las quinientas personas más ricas del mundo aparecen mencionados en las filtraciones. Dicho de otra forma, lo más sorprendente de este destape, hasta donde va, no es lo que destapa… sino lo que aún no destapa. Aquí todavía falta mucho (no vaya a ser que nos quedemos con mucho rin rin y nada de helados).

Cinismo 1. Desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables. 2. Impudencia, obscenidad descarada. Defender lo indefendible, con un dejo de arrogancia, como diciendo “pobres idiotas” a quienes justamente se indignan con los juegos de evasión y lavado que se revelan en las filtraciones. Cinismo es querer aprovechar el escándalo para seguir evitando los indispensables controles tributarios. Cinismo es sentirse bueno – o vivo – porque se evaden impuestos.

Paradójicamente, podría también decirse que es un ejercicio de cinismo cuando una investigación meritoria se pone al servicio de las pequeñas agendas personales o políticas, para destruir honras ajenas; cuando a nombre del periodismo se tergiversa la información o se presenta de tal forma que permita dañar al adversario o sacarse viejos clavos. Parece que algunos repiten hoy la impudencia y las malas artes de ayer, solo que en la acera de enfrente.

“Hay un gran desorden bajo los cielos, la situación es excelente” – decía Mao. Esperemos que este gran desorden sea, de verdad, una oportunidad que aprovechemos para armonizar la globalización y las políticas nacionales. Un capital global exige una regulación global que sea verdaderamente exigible a nivel nacional. Si los #PanamaPapers sirven para esto, habrán servido bien.  

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Subversiones Leonardo Garnier

Leonardo Garnier se mueve entre la academia, la política y la comunicación. Es Catedrático y profesor de la Escuela de Economía de la Universidad de Costa Rica. Fue Ministro de Educación Pública de 2006 a 2014 y Ministro de Planificación de 1994 a 1998. Ha publicado en revistas y libros sobre temas económicos y sociales y escribió el libro "Costa Rica: un país subdesarrollado casi exitoso" junto con Laura Cristina Blanco. Es autor de libros de cuentos como "Mono Congo y León Panzón" y "Gracias a Usted", publicados por Farben-Norma en Costa Rica; y "El Sastrecillo ¿valiente?" publicado por CIDCLI en México, Brasil y Argentina. Fue el autor de la conocida columna "Sub/versiones", publicada en el periódico La Nación, ahora retomada y renovada en el blog Subversiones en El Financiero.

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