ESTUDIO DE LA CGR

¿Cuanto tributan los profesionales?



  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  

Hace años vengo rumiando dudas sobre los estudios que, periódicamente, señalan escaso cumplimiento tributario de quienes ejercen una profesión liberal en Costa Rica. El más reciente de ellos, es el informe de la Contraloría General de la República número DFOE-SAF-IF-14-2016 del 26 de mayo del 2016, disponible aquí.

 La CGR estudió una base de datos proporcionada por Tributación, que contiene las declaraciones presentadas entre el 2011 y el 2015, por personas físicas o jurídicas que prestan servicios profesionales, en seis campos: Medicina y Odontología, Ciencias Jurídicas y Notariado, Arquitectura e Ingeniería, Contabilidad y Auditoría, Informática y Veterinaria, arribando –entre otras- a las siguientes conclusiones:

a)    Ha habido mejoría en el resultado global de algunos indicadores tributarios: renta bruta, renta neta e impuestos declarados.

b)    Sin embargo, se considera “muy alta la cantidad de declaraciones presentadas que declaran cero impuesto, es decir, que no pagan impuesto, cifra que alcanza un promedio anual del 56% en el período 2011-2015”.

c)    Unos 53,000 contribuyentes (86% del total), “tienen el 48% de los activos y el 30% de los ingresos brutos de todo el grupo; no obstante, aportan solamente el 9% del impuesto (¢52.128 en promedio por año)”.

LEA TAMBIÉN: 56% de profesionales liberales declaró cero impuestos sobre las utilidades del 2011 al 2015

Mi primera pregunta es: ¿por qué esos seis campos profesionales? La FECOPROU es una federación que agrupa 28 Colegios Profesionales Universitarios. ¿Por qué no utilizar el universo de declarantes? Los funcionarios de la CGR que tan amablemente contestaron mis preguntas, me dijeron que esos seis grupos son los que la Administración Tributaria considera más proclives al incumplimiento y, por tanto, la base de datos proporcionada se refiere sólo de ellos. A mi me parece que eso es un prejuicio, en el sentido de “juicio previo” al estudio: la conclusión no debe preceder a la investigación, sino derivar de ella.

En segundo lugar, el estudio de la CGR no toma en cuenta un dato que me parece esencial: la cedularidad de la imposición sobre la renta en Costa Rica. Esa característica consiste de dividir las rentas según su origen (trabajo, rendimientos de capital, rentas empresariales, etc.) y aplicarles una “cédula” a cada una de esas divisiones. Las cédulas son incomunicables entre sí y cada cédula contiene reglas propias para calcular la base imponible, deducciones y tarifas diferenciadas, etc. En palabras más sencillas: si soy empleado, el impuesto sobre la renta que me retiene mi patrono, “no se mezcla” con el impuesto sobre la renta que me corresponde por actividades independientes. Ejemplo: la declaración de un juez empleado a tiempo completo en el Poder Judicial que, además, imparte uno o un par de cursos en una universidad privada, sólo contiene información de los ingresos por docencia. Como ese es un ingreso que "no se mezcla" con el salario, con alta probabilidad tributará en el tramo más bajo de la escala de tarifas (10%). A diferencia de la renta salarial, en la docente sí puede deducir gastos (por ejemplo, el taxi para ir a dar clases), que podrían "comerse" una parte importante de los ingresos. En consecuencia, la estadística nos mostrará un profesional altamente calificado, con un impuesto ínfimo. Pero es una estadística falseada, porque no toma en cuenta el impuesto retenido, que es tan impuesto como el declarado.

El caso del juez no es aislado: lo acompañan los médicos empleados de la CCSS que, además, tienen un consultorio privado; el veterinario en relación de dependencia con la Escuela de Veterinaria de la UNA, pero también regente en una tienda de productos veterinarios; el ingeniero contratado laboralmente en una empresa constructora, que hace algunos planos por fuera… El error es confundir lo marginal con la totalidad de lo tributado.

En tercer lugar, la base no desagrega las sociedades instrumentales, es decir, formas de organizar los servicios profesionales que –legítimamente- no tienen por objeto el lucro de la sociedad, sino el lucro de los profesionales. Ejemplo: tres odontólogos constituyen una sociedad que alquila un local para los tres; con sus aportes, la sociedad compra las sillas de dentista, el equipo de radiografías y demás instrumental; comparten secretaria, papelería, personal de apoyo, etc. Una vez que la sociedad pagó todos sus costos, el remanente son los honorarios de los odontólogos. Lo lógico es que la sociedad “quede tablas”; esto es, que sus ingresos y sus gastos sean aproximadamente equivalentes, lo cual arrojará cero impuesto. En cambio, los tres odontólogos sí deberían declarar el impuesto que les corresponde por su trabajo profesional. El error es que, al no separar la sociedad de los tres dentistas, en la estadística aparecerán cuatro declarantes de los cuales uno (¡el 25%!) declaró cero.

La no desagregación de la sociedad instrumental respecto de los profesionales, influye en el cuarto error. En principio tener activos debería ser un indicio de capacidad contributiva, pero en el ejemplo del párrafo anterior, la sociedad dueña de los activos probablemente declarará cero o muy cerca de cero, porque la verdadera renta la declararán los dentistas. Esto explica que un porcentaje alto (86% de contribuyentes) sea propietaria de casi la mitad de los activos (48%) y de un monto importante (30%) de los ingresos brutos, pero que finalmente termine pagando una cifra irrisoria de impuesto (¢52.128 por año). La contrapartida es que esos dentistas no tendrán o tendrán muy pocos activos, pero lógicamente su impuesto debería ser mucho mayor.

Quinto error: según el artículo 8, s) de la Ley, en lugar de deducir gastos con factura, los profesionales “podrán acogerse a una deducción única, sin necesidad de prueba alguna, del veinticinco por ciento (25%) de los ingresos brutos de la actividad”. Si un profesional se acoge a la deducción del 25% sin comprobantes, en su declaración no aparecerá monto alguno de activos…, lo que también resta credibilidad a la última de las conclusiones del estudio que transcribimos arriba.

Los profesionales en Costa Rica, ¿tributan poco o mucho? Con la base de datos utilizada por la CGR es imposible saberlo.

Lea también.

img-title-blogs author-image

Tribuna Fiscal Diego Salto y José María Oreamuno

Diego Salto van der Laat. Socio de Impuestos de AFC. Doctor en Derecho Financiero y Tributario por la Universidad de Sevilla (España). Columnista, Bloguero y colaborador de El Financiero por más de 15 años. Profesor de Derecho Tributario en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica. Ha sido profesor invitado en temas de fiscalidad centroamericana en la Universidad Northwestern (Chicago) y Complutense de Madrid (España). Considerado como uno de los asesores fiscales más recomendados del país por entidades como Chambers and Partners, Latin Lawyers, Who´s Who, The Legal 500, entre otros. Galardonado con el premio Profesional Liberal del Año por la Cámara de Comercio de Costa Rica (2011). Coordinador de la Comisión de Asuntos Tributarios del Colegio de Abogados. Presidente de la Asociación IFA Costa Rica, representante en el país de la International Fiscal Association (IFA), de la cual forma parte de su Comité Regional Latinoamericano. Autor de publicaciones y expositor de temas tributarios tanto a nivel nacional como internacional (Costa Rica, España, Estados Unidos, Argentina, Uruguay, México, República Dominicana, Alemania, entre otros). Consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en programas de capacitación a funcionarios de la Administración Tributaria, Poder Judicial, Contraloría General de la República, Procuraduría General de la República, entre otros (2003).

José María Oreamuno Linares. Socio de Facio & Cañas y de Faycatax, su Servicio de Impuestos. Escribe en El Financiero desde 1995. Ejerce como litigante. Profesor de Derecho Tributario en la Universidad de Costa Rica. Miembro fundador del Instituto Costarricense de Estudios Fiscales (ICEF) y de la asociación costarricense corresponsal de la International Fiscal Association (IFA). Tiene un postgrado en Fiscalidad Internacional por la Universidad de Castilla-La Mancha (España).

Post por fecha

Agosto 2017
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
  1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31