UN ANÁLISIS DE LOS PROGRAMAS DE GOBIERNOS DE LOS CINCO CANDIDATOS CON MAYOR INTENCIÓN DE VOTO

La nefasta reforma fiscal de José María Villalta



  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  

La polarización electoral que vivimos en estas semanas, genera la necesidad de realizar un análisis detallado de todos los puntos de acción que los posibles “futuros presidentes” podrían llegar a impulsar. Por esta razón, he revisado en detenimiento los programas de gobierno de los cinco partidos con mayor intención de voto para poder dilucidar qué propone cada uno de ellos.

A la vista de la última encuesta de intención de voto, bien hubiera podido restringirme solo a tres de los posibles partidos con posibilidades reales de triunfo. No obstante, hay que recordar que el tema fiscal es un asunto que se analizará en la Asamblea Legislativa, con lo cual resulta indispensable conocer las intenciones de las diversas fuerzas políticas que propondrán, analizarán y –más importante aún- negociarán sus votos al mejor postor, ante posibles reformas fiscales.

De los cinco programas de gobierno, los dos que más desarrollan el tema fiscal son el Frente Amplio (FA) y el PAC.Le sigue en desarrollo el Movimiento Libertario (ML), mientras que el Partido Liberación Nacional y el PUSC no dedican muchas ideas al tema fiscal. No obstante, de la lectura de los cinco programas, no queda duda que el sistema fiscal se reformará en mayor o menor medida en los próximos años. Todos, sin excepción, dejan la puerta abierta a la necesidad de una reforma, incluso el ML que tanta adversión tiene hacia el tema fiscal.

Una característica común de los cinco programas es la abstracción de las propuestas fiscales, sin delimitar un camino claro de implementación. En otras palabras, la gran mayoría de propuestas son un listado de “buenas prácticas e intenciones”, escritas en infinitivo como si de los objetivos de un trabajo de investigación universitario se tratara. En la mayoría de los casos no dicen nada nuevo: hay que reducir la evasión, incrementar la recaudación, promover una mayor equidad del sistema, entre otros. Todos sabemos eso…lo que queremos saber es cómo.

No hay nada más político que los impuestos. Por lo tanto, no podemos abstraernos del gran sesgo ideológico que cada propuesta tiene. El FA quiere aumentar toda la carga tributaria y eliminar todas las exenciones mientras que el ML le apuesta por la simplificación del sistema para facilitar el cumplimiento de las obligaciones tributarias. Cabe indicar que, si bien las propuestas del PLN son mínimas, considero que deben considerarese como suyas las propuestas del actual Ministro de Hacienda, Edgar Ayales, ante su posible continuidad en un posible tercer gobierno liberacionista.

Por su parte, hay temas comunes que parecieran podrían favorecer alianzas ante posibles proyectos. Por ejemplo, el FA y el PAC hacen expresa referencia a la necesidad de migrar hacia un sistema de renta mundial, algo que el Ministerio de Hacienda ya ha propuesta a través del concepto de “territorialidad extensiva”. Asimismo, el FA y el PAC proponen evolucionar hacia un sistema de renta global, es decir, que todas las rentas tengan un método de determinación del impuesto uniforme o tendencialmente similar. Esta propuesta ha sido “deseada” por Hacienda desde hace muchos años, pero hay aparentes limitaciones en los sistemas informáticos que impiden su implementación (¿lo sabrán en el FA y en el PAC?). Por su parte, el ML, el FA, el PAC y el PLN hacen referencia expresa a fortalecer a la Administración Tributaria, mientras que el FA y el PLN van más allá y proponen la creación de una Agencia Nacional Tributaria. Me pregunto si quienes redactaron los programas sabrán de las amplísimas facultades que las recientemente aprobadas reformas fiscales le otorgaron a la Administración Tributaria en detrimento de los derechos de los contribuyentes. Imaginarse una Administración con más poderes normativos es realmente aterrador e inquisidor.

En cuanto al IVA, el PAC, FA y PLN lo indican expresamente en sus programas. En medios de prensa se ha indicado que el ML también estaría a favor de esta reforma. Como lo he comentado en otras oportunidades, no existe razón alguna para que mantengamos un impuesto sobre las ventas imperfecto e irregular como el actual, y deberíamos haber migrado, sin discusión alguna, a un IVA hace rato. Ahora bien, sí debe haber análisis en cuanto a las posibles exenciones: en cuanto menos, mejor. Y acá hay diferencias en cuanto a si se gravan la educación y la salud.

Cada uno tiene propuestas únicas y aisladas que les diferencian. El PLN tiene la llamada “pensión consumo”, una propuesta que me parece inviable, ilógica y sin contenido real alguno. ¿Se imaginan una propuesta fiscal que –de entrada- elimina el 23% de recaudación del impuesto sobre las ventas ya que busca reducir el impuesto al 10% para aportar 3% a la CCSS?

Me preocupa mucho la propuesta fiscal del FA.  Hace referencia a la necesidad de un “nuevo pacto fiscal”, que permita hacer que la estructura del sistema fiscal lo constituyan 2/3 de impuesto directos, es decir, quieren invertir por completo el actual esquema en donde casi el 60% de los ingresos tributarios derivan de impuestos indirectos como impuesto de ventas, impuestos a los combustibles, a lo consumos específicos como cigarrillos, bebidas y otros. Si bien ello es deseable, existe una incongruencia en su planteamiento, ya que al mismo tiempo proponen mayores impuestos al consumo (e.g. cigarrillos y licor) así como una ampliación de la base en el IVA.

Otro punto preocupante es al alto incremento tributario que proponen, además de no contar con un fundamento teórico que sustente lo propuesto. Así por ejemplo, se hace referencia expresa que el impuesto sobre la renta de los bancos se aumentaría hasta llegar a un porcentaje entre el 35% y el 40%. ¿Por qué? ¿Cómo lo harían? ¿Habrán tomado en cuento que la carga fiscal será indirectamente trasladada a los consumidores? Caso similar ocurre con los negocios inmobiliarios, a los cuale se les desea aumentar la carga fiscal hasta un 35%. ¿Por qué?

No hay justificación técnica que fundamente una distorsión en las cargas fiscales como la anterior. El sesgo ideológico es evidente, al utilizar frases y conceptos como “personas adineradas” dentro del programa. Dicho concepto es utilizado para describir la necesidad de establecer más tributos a quienes más capacidad económica tiene, pero de una manera despectiva y resentida para quienes han generado riqueza.

En el programa de gobierno del FA se indica expresamente que se desea regular el mercado de inmuebles en el país, introduciendo la figura del “certificado de avalúo del valor fiscal”, el cual la Administración Tributaria deberá emitir. La Administración Tributaria hace un enorme esfuerzo para poder cumplir con sus acuales obligaciones de valoración a través del Organo de Normalización Técnica. Asumir que todos y cada uno de los traspasos de inmuebles deben ser valorados por la Administración denota un claro desconocimiento del actual sistema.

Por su parte, preocupa la animadversión directa contra todo lo que sea empresarial, privado o generador de trabajo o riqueza. Se proponen incrementos tributarios a los proyectos turísticos de Papagayo (Guanacate) así como afectaciones a los actuales regímenes de Zonas Francas (¿sabrán el enorme nivel de empleo que generan de forma directa y a través de los encadenamientos?). Adicionalmente, tome en consideración los gravámenes propuestos contra los Bancos y los Negocios Inmobiliarios (ya indicados arriba) así como los propuestos contra las transacciones de acciones, bonos, derivados financieros y todo tipo de operaciones en divisas o commodities. El sistema fiscal debe evolucionar pero no por ello hay que gravar todo lo que el papel aguante.

Otra propuesta que no hay que olvidar es la intención de Villalta por establecer una reforma que apruebe el levantamiento del velo corporativo, es decir, que los accionistas o socios de las entidades asuman personalmente las deudas de las mismas. Básicamente desea borrar toda la doctrina mercantil del Código de Comercio, unificando a socio y sociedad en una misma figura.

En su afán por polarizar a la población, el FA indica que “la clase trabajadora” es la que soporta la mayor parte de la carga tributaria.Eso no es cierto. Es evidente que hay empresas que incumplen y evaden, y a ellas hay que hacerles pagar todo lo adeudado. Que cumplan la Ley. Pero ello no significa que haya que generalizar que todos los empresarios son algo parecido al diablo y que no cumplen sus obligaciones. Hay empresarios –y muchos- que cumplen con las obligaciones fiscales y de la CCSS, y estos son –en definitiva- quienes más carga tributaria poseen. Y además asumen el riesgo del negocio, así como su costo, pero son quienes generan empleo. Por lo tanto, gravando y afectando al sector empresarial no se van a generar empleos ni vamos a generar mayor riqueza.

Los programas de gobiernos nos sirven para ver la forma de pensar del candidato y su equipo, ya que son instrumentos electorales de venta de imagen a fin de obtener votos. El problema, además de que pocas personas realmente los leen y revisan, es que al final no se cumplen, y los candidatos –una vez convertidos en presidentes- hacen lo que quieren y pueden. Para ello, no hay más que revisar los programas de gobierno de don Abel Pacheco, Oscar Arias y Laura Chinchilla en materia tributaria. Al final no se hizo realmente lo propuesto.

En fin…no vote con el “higado”. Analice, estudie y pondere lo que cada candidato refleja en cuanto a sus intenciones y pensamientos en los programas de gobierno. ¿Cómo le afectará al país como un todo? ¿Cómo le afectará a usted laboral, profesional o personalmente? El ejercicio del voto no se agota con escribir una equis en una u otra casilla de la papeleta. Debe ser un acto responsable de análisis y meditación de todos las posibles consecuencias que nuestra decisión generará.

Todavía queda mucho por comentar de los programas de gobierno, lo cual estaremos realizando en este Blog en los siguientes días.

img-title-blogs author-image

Tribuna Fiscal Diego Salto y José María Oreamuno

Diego Salto van der Laat. Socio de Impuestos de AFC. Doctor en Derecho Financiero y Tributario por la Universidad de Sevilla (España). Columnista, Bloguero y colaborador de El Financiero por más de 15 años. Profesor de Derecho Tributario en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica. Ha sido profesor invitado en temas de fiscalidad centroamericana en la Universidad Northwestern (Chicago) y Complutense de Madrid (España). Considerado como uno de los asesores fiscales más recomendados del país por entidades como Chambers and Partners, Latin Lawyers, Who´s Who, The Legal 500, entre otros. Galardonado con el premio Profesional Liberal del Año por la Cámara de Comercio de Costa Rica (2011). Coordinador de la Comisión de Asuntos Tributarios del Colegio de Abogados. Presidente de la Asociación IFA Costa Rica, representante en el país de la International Fiscal Association (IFA), de la cual forma parte de su Comité Regional Latinoamericano. Autor de publicaciones y expositor de temas tributarios tanto a nivel nacional como internacional (Costa Rica, España, Estados Unidos, Argentina, Uruguay, México, República Dominicana, Alemania, entre otros). Consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en programas de capacitación a funcionarios de la Administración Tributaria, Poder Judicial, Contraloría General de la República, Procuraduría General de la República, entre otros (2003).

José María Oreamuno Linares. Socio de Facio & Cañas y de Faycatax, su Servicio de Impuestos. Escribe en El Financiero desde 1995. Ejerce como litigante. Profesor de Derecho Tributario en la Universidad de Costa Rica. Miembro fundador del Instituto Costarricense de Estudios Fiscales (ICEF) y de la asociación costarricense corresponsal de la International Fiscal Association (IFA). Tiene un postgrado en Fiscalidad Internacional por la Universidad de Castilla-La Mancha (España).

Post por fecha

Agosto 2017
LUN MAR MIE JUE VIE SAB DOM
  1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31