Es necesario repensar en qué actividades, y en cuáles no, debe estar inmiscuido el Estado

Por:  11 junio, 2016

El día de ayer la Refinadora Costarricense de Petróleo S.A., reveló dos noticias bastante negativas para la sociedad costarricense:

La condición monopólica en la que opera RECOPE no podría ponernos en una mayor indefensión a todos los consumidores. Estamos ante una situación en la que esta empresa se apodera de nuestros ingresos empleando para ello la fuerza que le dan las leyes, los consumidores no tenemos ninguna opción para impedir la apropiación de nuestros ingresos, nuestra voluntad no es tomada en cuenta, no interesa, no importa.

Y las excusas que utiliza RECOPE cada vez son más toscas y groseras, la delicadeza ya no importa, ¡las leyes nos respaldan! pareciera decir. Para ilustrar esto podemos observar el siguiente gráfico.

En él se pueden apreciar las utilidades/pérdidas acumuladas de RECOPE, la evolución del precio de la gasolina súper en nuestro país y la evolución del precio de los futuros del petróleo (través del contrato continuo CL1).

Como se observa en el gráfico al cierre de junio de 2014 RECOPE registraba pérdidas por ₵10.592 millones, esto cuando el precio que pagábamos por la gasolina súper era de ₵787 por litro y el precio de los futuros del petróleo era de $105.37. En el siguiente trimestre el precio del petróleo cayó un 14% ($91) y el precio de la gasolina súper apenas disminuyó 1% (₵779), este desfase hizo que las pérdidas de RECOPE desaparecieran y se convirtieran en utilidades de ₵4.568 millones.

En el siguiente trimestre la fiesta continúo, el precio del petróleo registraba ya una caída de 50% ($53.27) desde los altos de Mar/14 y el precio que pagábamos por la gasolina súper apenas había bajado un 12% (₵689). Las utilidades de RECOPE cerraron ese año, según datos de la SUGEVAL, en ₵17.431 millones.

En 2015 las extrañas pérdidas -para una empresa que lo único que hace es intermediar- se volvieron a presentar: en los primeros tres trimestres del 2015 el precio del petróleo rondó entre $45 y $60, lo que llevó a que RECOPE acumulara pérdidas por ₵12.918 millones, sin embargo, el precio del petróleo registró una abrupta caída en el mercado internacional hasta cerrar el año 2015 en $37.07, una caída de 65% respecto al precio de Jun/14, esto ocurrió y en nuestra querida Costa Rica, ARESEP y RECOPE, apenas corregían el precio en un 29% (₵559) respecto a lo que pagábamos en junio de 2014.

¿Cómo se llama la obra?

Las pérdidas -¡difíciles de explicar!- de RECOPE disminuyeron en poco más de la mitad, en un trimestre pasaron de ₵12.918 millones a ₵6.003 millones.

El primer trimestre del 2016 ha sido un buen arranque de año para RECOPE, acumula ganancias por ₵9.550 millones, esto cuando el precio del petróleo se mantenía con una caída del 64% ($36) respecto a los máximos de Jun/14, y a los consumidores apenas nos ajustaban una disminución del 43% (₵445).

El aumento a ₵518 en el precio de la gasolina súper decretado el 03 de junio pasado más el anunciado ayer de ₵84 para julio, nos llevaría a un precio de ₵612, lo que equivale a una disminución de 24% respecto a los máximos que pagábamos en junio de 2014. Todo esto ocurre cuando el precio del petróleo cerró ayer en $48.87, menos de la mitad de lo que registraba en Jun/14.

Esto no es una obra, es un descaro amparado en la maraña de leyes y regulaciones en que estamos -por gusto- inmersos todos los costarricenses.

POR ALEXÁNDER SALAZAR A

Impuesto sobre la Renta e Impuesto a los combustibles

Para no terminar ahí, el déficit fiscal aparece, porque está en todos lados, así como lo está el Flying Spaghetti Monster, por que la voracidad fiscal para lograr pagar los sueldos y salarios del Gobierno dictamina que RECOPE debe pagar impuesto de renta, ¿las tarifas que le aprueba ARESEP deberían buscar que sea una empresa con fines de lucro o no?

No es suficiente que en el 2015 todos los costarricenses pagáramos por concepto del impuesto único a los combustibles ₵457.827 millones, cerca de $856 millones de dólares, no, también las tarifas aprobadas generan utilidades que son sujetas del impuesto sobre la renta.

Esos $856 millones por año, sí por año, que deberían ir a construir y reparar carreteras, que alcanzarían para varias ampliaciones de la ruta 32, que me permitirían ir más a mi querido Guácimo o a usted a las paradisiacas playas caribeñas; que también alcanzarían para la construcción de la carretera a San Ramón o para alcanzar la más alta infraestructura de transportes, o experimentar presas decentes, son utilizados para cubrir otros gastos, porque alguien decide que en infraestructura no los necesitamos.

Mercado versus monopolio creado por la nacionalización

No es posible dejar de mencionar, dentro de la maraña de regulaciones y leyes en que estamos todos enredados, esa visión con la que nos adoctrinan en la educación pública, en la cual el Estado Benefactor nos va a salvar a todos.

La dinámica de precios que vimos entre los precios de la gasolina súper y el precio de los contratos de futuros del petróleo, nos revelan las enormes diferencias que se presentan cuando le entregamos el papel de proveer un bien o un servicio al mercado o al Estado.

La Autoridad Reguladora de Servicios Públicos, ARESEP, debería promover la apertura de este mercado, ¡la desregulación es posible!, hace tampoco como 1975 Costa Rica tenía un mercado privado de distribución de combustibles, nuestros vecinos centroamericanos lo tienen, tienen la libertad de elegir.

Ya es hora que el Estado, con sus convecciones colectivas e ineficiencia característica, salga de este mercado.

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