Bitfinex opera sin claridad, pues no proporciona ninguna información en su sitio web sobre su ubicación o quién opera la empresa

Por: Nathaniel Popper 30 noviembre
En algunos días, el intercambio Bitfinex Bitcoin afirma estar haciendo más transacciones que algunas bolsas de valores. Pero ha perdido millones y no tiene supervisión gubernamental.
En algunos días, el intercambio Bitfinex Bitcoin afirma estar haciendo más transacciones que algunas bolsas de valores. Pero ha perdido millones y no tiene supervisión gubernamental.

Conforme ha aumentado el precio de bitcoin, esta moneda virtual se ha ido integrando más a la cultura dominante.

Square, una empresa de pagos dirigida por el cofundador de Twitter, Jack Dorsey, que ha experimentado un rápido crecimiento, ya comenzó a vender bitcoins a clientes ordinarios.

Por su parte, la Bolsa Mercantil de Chicago pronto permitirá a los bancos negociar con el valor de bitcoin.

No obstante, si alguien quiere saber dónde se determina en realidad el precio de bitcoin mediante subastas constantes, requiere revisar varias bolsas no reguladas que muchas veces ignoran la legislación de Europa y de Estados Unidos.

En estos días, la mayor bolsa es Bitfinex, la cual no opera con ninguna claridad, pues no proporciona ninguna información en su sitio web sobre su ubicación o quién opera la empresa.

Bitfinex se constituyó oficialmente en las Islas Vírgenes Británicas. Algunos reguladores de Estados Unidos le han impuesto multas y varios bancos estadounidenses suspendieron relaciones con ella; además, perdió millones de dólares de sus clientes tras sufrir dos ataques cibernéticos distintos, por lo que sus críticos ponen en duda que en realidad posea el dinero que dice tener.

El golpe más reciente ocurrió el martes, cuando otra moneda virtual que operan las mismas personas que Bitfinex, llamada Tether, anunció que había sufrido un ataque cibernético, a consecuencia del cual había perdido cerca de $30 millones en fichas digitales.

A pesar de estos acontecimientos, los inversionistas no han dejado de realizar operaciones equivalentes a miles de millones de dólares en monedas virtuales a través de Bitfinex; de hecho, algunos días esta bolsa afirmó haber realizado más operaciones por valor en dólares que algunas bolsas de valores de Estados Unidos.

Incluso muchos que creen en las monedas virtuales expresan inquietud porque es muy probable que la combinación de controles laxos y operaciones crecientes en la bolsa más grande del mundo cause problemas a los clientes que invierten en monedas virtuales, incluso aquellos que no tienen ningún contacto con Bitfinex.

Riesgo sistémico

“Me preocupa el riesgo sistémico que representa esta empresa centralizada y me inquieta que, si se desploma, va a arrasar con todo a su alrededor”, indicó Emin Gün Sirer, un profesor de Ciencias de la Computación en la Universidad Cornell que cuenta con un historial de excelentes predicciones sobre el surgimiento de problemas en la creciente industria de las monedas virtuales.

El director general de Bitfinex y Tether, Jan Ludovicus van der Velde, aseveró en un correo electrónico enviado el martes que “la situación financiera de la empresa nunca ha sido tan sólida como ahora”.

Algunos reguladores de Estados Unidos y otros países han intentado domar esta industria, y las mayores bolsas de Estados Unidos y Japón ya cuentan con supervisión oficial. Sin embargo, el número de bolsas reguladas es mínimo en comparación con las no reguladas, como Bitfinex y muchas otras que han surgido en Corea del Sur, donde los reguladores no han actuado con rapidez para aplicar medidas.

"Hay muchos cuestionamientos acerca de Bitfinex. Sería muy sencillo rectificar esta situación con solo presentar todas las cifras", afirma Arthur Hayes, fundador de Bitmex, una bolsa de moneda virtual que opera en Hong Kong.

La naturaleza líquida de los mercados de bitcoin, los cuales fluyen y esquivan fronteras y leyes nacionales, es producto de la inusual estructura de la moneda virtual. Bitcoin se almacena y desplaza a través de una red descentralizada de computadoras que no se encuentran bajo el control de una sola empresa o un solo gobierno.

Debido a su estructura, la moneda virtual sigue siendo un blanco fácil para quienes desean manipular su precio o utilizarla para lavar dinero.

“Las bolsas que no están reguladas ni registradas causan gran preocupación en la industria y la comunidad en general”, comentó Kathryn Haun, una exfiscal federal integrante del consejo de la empresa estadounidense que emite la moneda virtual Coinbase.

El rostro de Bitfinex visto con mayor frecuencia es el de su director estratégico, Phil Potter.

Potter trabajó para Morgan Stanley en Nueva York en la década de 1990 pero perdió su trabajo después de haber alardeado en un artículo de The New York Times acerca de su Rolex de $3.500, su estilo de vida opulento y sus tácticas agresivas para ganar dinero.

Potter, de 45 años, opera Bitfinex junto con van der Velde, un hombre que habla holandés y vive en Hong Kong, y Giancarlo Devasini, un italiano que vive en la Riviera francesa, según documentos de la empresa presentados en Hong Kong.

La empresa perdió 1.500 bitcoins, cuyo valor aproximado era de $400.000, a consecuencia de un ataque cibernético en el 2015. Sin embargo, el incidente más perjudicial ocurrió en agosto del 2016, cuando un ladrón se llevó casi 120.000 bitcoins, que equivalían aproximadamente a $75 millones en ese momento.

La empresa distribuyó las pérdidas entre todos sus clientes, incluso aquellos que ni siquiera tenían bitcoins en el momento del ataque, pues los obligó a asumir un recorte o pérdida del 36 % sobre el dinero que tenían en la bolsa.

Algunos clientes importantes como Arthur Hayes, el fundador de Bitmex, una bolsa de moneda virtual que opera en Hong Kong, decidieron retirarse de la bolsa porque Bitfinex no dio información detallada acerca del ataque.

“Hay muchos cuestionamientos acerca de ellos”, señaló Hayes. “Sería muy sencillo rectificar esta situación con solo presentar todas las cifras”.

Van der Velde dijo que la empresa había “sido lo más pública y transparente posible en relación con el incidente de seguridad ocurrido en agosto de 2016 dado que continúan las investigaciones sobre el delito”.

Bancos se alejan de Bitfinex

A los bancos tampoco les interesa tener tratos con Bitfinex debido a sus operaciones. Wells Fargo declaró este año que ya no movería dinero de cuentas Bitfinex. Poco tiempo después, Bitfinex anunció que sus principales bancos en Taiwán iban a suspender relaciones con la empresa.

Desde entonces, ha cambiado a varios bancos de otros países, sin aclarar a los clientes dónde se guarda el dinero de la bolsa.

Pero el aspecto que más críticas ha provocado es la operación de Tether, una moneda virtual que supuestamente está ligada (o atada, según su nombre en inglés) al valor de un dólar. Los clientes pueden comprar monedas Tether en Bitfinex y transferirlas a otras bolsas de monedas virtuales; por lo tanto, es una manera de transferir dólares de un país a otro sin recurrir a los bancos.

Tether también se ha convertido en una manera muy popular de comprar bitcoin. Durante las semanas recientes, monedas Tether con un valor de unos cientos de millones de dólares han cambiado de manos a diario a través de varias bolsas, según datos de CoinMarketCap.com.Tether y Bitfinex insisten en que las dos operaciones son independientes.

Sin embargo, la serie de documentos filtrados conocidos como los Papeles del Paraíso, que se dieron a conocer al público este mes, demuestran que Appleby, un bufete legal extranjero, ayudó a Potter y Devasini, los operadores de Bitfinex, a organizar Tether en las Islas Vírgenes Británicas a finales de 2014.

El martes, Tether anunció que un “ataque cibernético externo” había saqueado el equivalente a $30 millones en Tether de las carteras en línea de la empresa. La empresa explicó que estaba haciendo todo lo posible para recuperar las monedas.