AUMENTO PASARÁ DE UNA TASA ANUAL DEL 2% EN LAS ÚLTIMAS DOS DÉCADAS A 1% A PARTIR DE 2025

AIE: Demanda energética mundial frenará crecimiento de aquí al 2040

Petróleo se verá en buena medida suplantado por el gas natural, cuya demanda subirá más de 50%


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El mundo consumirá mucha más energía en 2040, aunque el crecimiento de la demanda se verá limitado por el alza de precios y la mayor eficiencia energética, asegura la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en su gran estudio anual publicado este miércoles.

"La demanda mundial de energía aumentará un 37% de aquí a 2040 según nuestro escenario central, aunque el crecimiento demográfico y económico consumirá menos energía que antes", vaticina la AIE, con sede en París, en este estudio prospectivo.

Así, "el crecimiento de la demanda mundial [de energía] se ralentizará claramente, pasando de una tasa de más de 2% anual en las dos últimas décadas a un 1% anual a partir de 2025", asegura la AIE.

La organización, que representa los intereses de los países consumidores, atribuye esta tendencia al alza de los precios y a las medidas de eficiencia energética, aunque también a "un cambio estructural de la economía mundial en beneficio de los servicios y de una industria más ligera".

La geografía de la demanda se va a ver también alterada, con el auge de los países emergentes.

El consumo se estancará en la mayoría de países europeos, en Japón, Corea del Sur y América del Norte, y aumentará en el resto de Asia (que representará el 60% de la demanda mundial), en América Latina, Oriente Medio y el África subsahariana.

En cuanto al petróleo, en particular, la tendencia será similar.

"Por cada barril de petróleo que se deje de consumir en la OCDE, se consumirán dos nuevos barriles en los países no miembros" de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos, estima la AIE.

"Los países asiáticos importarán de aquí a 2040 dos tercios de los barriles intercambiados a nivel internacional", precisa el estudio.

Y a comienzos de los años 2030, China desbancará a Estados Unidos como el mayor consumidor mundial de oro negro.

Según la AIE, el consumo mundial de crudo alcanzará los 104 millones de barriles diarios (mbd) en 2040. Dicha previsión supera en 14 mbd la demanda de 2013.

Aunque también en este caso, el aumento del consumo se verá progresivamente frenado por "los precios altos y las nuevas políticas" de eficacia energética, que se traduce en vehículos que consumen menos carburante.

La otra gran cuestión es saber si la producción seguirá el ritmo. En los últimos meses los precios han bajado mucho, gracias a una oferta abundante que debe mucho al petróleo y gas de esquisto de Estados Unidos.

Pero más allá de esto, la AIE llama a la prudencia, haciendo ver que en el futuro el suministro dependerá de un reducido número de países productores.

"Hasta los años 2030 será necesario invertir unos $900.000 millones anuales para desarrollar los sectores petrolero y del gas upstream, a fin de responder al incremento de la demanda. Pero no está claro que esas inversiones se vayan a hacer a su debido tiempo", previene el estudio de la AIE.

Dichas inversiones podrían verse trastocadas por el declive anticipado de la producción estadounidense de petróleo, la complejidad de la extracción de yacimientos en aguas ultraprofundas en Brasil, las sanciones occidentales a Rusia o la inestabilidad en Oriente Medio.

En total, el petróleo representará una cuarta parte de las provisiones mundiales en 2040, una porción similar a la del gas, el carbón y los recursos que emiten poco carbono, como las energías renovables y la nuclear. Actualmente, la cota del oro negro es del 32%.

El petróleo se verá en buena medida suplantado por el gas natural, cuya demanda aumentará en más de un 50%, según la AIE. Este recurso fósil se conviertirá en la principal energía para los países de la OCDE de aquí a 2030.

La AIE observa también que las políticas aplicadas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero son ahora mismo insuficientes para limitar a 2 grados centígrados el calentamiento global.

La organización confirmó por ello su previsión de un alza de la temperatura global en 3,6 grados a largo plazo, y pronostica que las emisiones de gases de efecto invernadero ligadas a la energía se incrementarán un 20% de aquí a 2040.

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