QUINTO INFORME DEL ESTADO DE LA REGIÓN

Ejércitos de Centroamérica se fortalecen aunque no existen amenazas de guerra

Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala justifican revitalización de sus fuerzas armadas como mecanismo para luchar contra el narcotráfico y el crimern organizado


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Los ejércitos de los países centroamericanos se fortalecen año tras año. Entre el 2008 y el 2014 las fuerzas armadas de El Salvador, Guatemala y Honduras, duplicaron la cantidad de soldados.

El gasto militar de los países también creció en ese mismo período, durante el cual Honduras llegó a tener una tasa de crecimiento del 149% en ese rubro. Así se desprende el Quinto Informe del Estado de la Región publicado este miércoles.

El fortalecimiento y la revitalización de los ejércitos de los países de Centroamérica se enmarca en una coyuntura política que no representa amenazas reales de guerra para la región.

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La única guerra que se vislumbra en el horizonte centroamericano es la que se libra contra el narcotráfico y el crimen organizado. Un enfrentamiento auspiciado por los Estados Unidos.

Para Manuel González Sanz, ministro de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica, el panorama es claro: en Centroamérica no hay ninguna amenaza de guerra que justifique un crecimiento en los ejércitos de la región.

Ejércitos más fuertes

Los datos del Quinto Informe del Estado de la Región, publicado por el Estado de la Nación de Costa Rica este miércoles, revelan que los ejércitos de los países centroamericanos se "revitalizan" y se fortalecen poco a poco.

Los países del Triángulo Norte (Honduras, El Salvador y Guatemala) son las naciones que presentan mayor crecimiento en la cantidad de soldados entre el 2008 y el 2014.

Por ejemplo, Guatemala aumentó de 14.193 soldados —entre ejército, fuerza naval, fuerza aérea y seguridad ciudadana— en 2008, a 22.326 efectivos militares en el 2014, lo que representa una tasa de crecimiento del 57,3%, valga decir que es la más alta de la región.

Nicaragua, vecino del Norte de Costa Rica, es el país que reportó el menor crecimiento en sus fuerzas armadas. En el 2008 contaba con un ejército de 9.412 soldados que aumentó a 10.358 militares para el 2014, es decir, una tasa de crecimiento del 10%.

En cuanto al gasto militar en millones de dólares constantes del 2011, El Salvador es el país que ha invertido más dinero en su ejército entre 2008 y 2014 con un promedio de ¢236 millomes por año.

En tanto, Nicaragua es el país que menos invirtió en su ejército aunque pasó de $44 millones de dólares constantes en 2008 a $79 millones de dólares constantes en el 2014, lo que representa una tasa de crecimiento del 80%.

¿Cómo se justifica el fortalecimiento?

En Centroamérica convergen dos realidades: por un lado no existen tensiones o amenazas reales de guerra entre los países de la región, y por otro lado, toda la región libra una guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado.

El Quito Informe del Estado de la Región muestra que por Guatemala transita cerca del 80% de la droga que pasa por el corredor Centroamérica-México; en El Salvador las pandillas locales protegen a las bandas del narco y Honduras sirve como punto de aterrizaje para el 79% de los vuelos que transportan estupefacientes desde América del Sur.

En esa coyuntura, Costa Rica y Panamá enfrentan las consecuencias del trasiego por la región y sirven como mercado para el lavado de dinero.

Los países con ejército en Centroamérica justifican el fortalecimiento de sus fuerzas armadas participando en misiones internacionales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y en la lucha contra el narcotráfico.

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El informe señala que el uso de fuerzas militares en actividades de seguridad nacional como la lucha contra el narco y el crimen organizado podrían verse como un trasplape de funciones.

"El uso de fuerzas armadas en operativos de orden interno provoca un traslape formal y material de las funciones de defensa nacional y seguridad pública. Al amparo de las amplias facultades otorgadas legalmente, se ha recurrido al ejército para combatir el narcotráfico y el crimen organizado", se extrae de la página 268 del Quinto Informe del Estado de la Región.

Manuel González Sanz, canciller de la República, considera que en la región no existen amenzas reales de una guerra, por lo cual la alta inversión militar y el crecimiento de los ejércitos no se justifica.

Sobre la lucha regional contra el narco, González indicó que se trata de un trabajo conjunto que deben realizar todos los países de la región con el uso de las policías y con los recursos que aporta principalmente Estados Unidos para esa labor.

Entre 2004 y 2014, Estados Unidos aportó $768 millones para la lucha contra el narcotráfico y para brindar asistencia militar y policial a los diferentes países de Centroamérica.

En ese mismo período, la venta de armas de los Estados Unidos a Centroamérica ascendió a los $2.015 millones. En este rubro, Honduras ocupa el primer lugar con $1.518 millones en compras de armamento, seguido por Costa Rica con $142 millones y Panamá con $132 millones, estos últimos dos países no tienen ejército, pero invierten en recursos policiales y de seguridad nacional.

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