IED de Costa Rica creció a velocidad moderada respecto al resto de Centroamérica

El país se ubicó de tercero en la región por ingresos de Inversión Extranjera Directa en 12 años

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La Inversión Extranjera Directa (IED) en Costa Rica creció a una velocidad moderada en 12 años, al compararla con el resto de países centroamericanos.

Panamá y Nicaragua superaron a Costa Rica en el crecimiento del ingreso por IED con un 546% y 440% del 2001 al 2012, respectivamente, mientras que Costa Rica percibió un aumento de 392% en ese mismo periodo y cerró con $2.265 millones el 2012.

No obstante, el país continúa teniendo la segunda mejor tajada del pastel de ingresos en el área, aunque el promedio del crecimiento anual de flujos de divisas por este tipo de inversión en el territorio nacional no es el más acelerado de la región.

Pese a que el dinero invertido es menor, países como El Salvador y Guatemala están logrando un ritmo más veloz que el de Costa Rica. .

Panamá es el que predomina desde el 2000 como el país que percibe más ingresos del total de IED en la región, seguido de nuestro país.

Pero, a diferencia de Costa Rica, el país canalero ha mantenido el mejor ritmo de crecimiento promedio en la tasa anual de los flujos de ingresos por IED en esos 12 años, ya que Costa Rica se ubica de cuarto en esa escala. .

¿Amenaza?

Aunque otros países del Istmo están abriendo paso a la atracción de más inversión extranjera, las condiciones de Costa Rica siguen teniendo ventajas significativas.

Enrique Maldonado, economista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) considera que nuestra competencia regional más cercana es Panamá, por la ampliación del Canal, aunque resaltó que el conflicto por los sobrecostos, la poca transparencia y la enorme desigualdad merman la solidez de la economía panameña para atraer inversión.

En el caso de los países del CA4 (Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua) primero deben superar resabios sociales como la mortalidad materna, infantil y la desnutrición., así como los altos niveles de pobreza.

“Recordemos que un país puede ser el más reformista en el Doing Business (como Guatemala) pero una cosa es hacer negocios y otra es tener negocios, que es lo que pueden hacer los habitantes de Costa Rica con menos niveles de pobreza que los hogares guatemaltecos”, comentó el economista.

¿Cómo podemos hacer negocios si no los podemos tener? Ese es un reto para los países centroamericanos, y Costa Rica no debería descuidar los índices sociales que le han permitido sostener un buen nivel en la región.

“Creo que la principal competencia de Costa Rica es ella misma, para seguir incrementando los niveles de IED (ingresos) y disminuir los egresos de IED que lo ha venido haciendo bien desde 2009”, externó Maldonado.

¿Y el tipo de inversión?

Costa Rica destaca como un destino estratégico para inversiones de alto valor agregado que involucren procesos sofisticados, aspectos en los que marca diferencia con el resto de Centromérica.

Gabriela Llobet, directora general de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), explicó que el país sobresale porque cuenta con una sólida propuesta en recurso humano altamente capacitado, estabilidad social y buen clima de negocios.

Los servicios, la manufactura de alta tecnología y manufactura liviana son los sectores estratégicos en los cuales se distribuyó el 86% de la IED en el 2013.

Sin embargo, la manufactura también forma parte de los sectores de inversión importantes para otros países del área.

En Panamá, el 84% de la IED del 2012 se destinó a comercio local, manufactura y transporte. Mientras que en Honduras, el 65% fue para sectores de transporte y telecomunicaciones, maquila y manufactura.

Además, estos países y el resto de Centroamérica solicitan menor cantidad de trámites para iniciar un negocio y los resuelven en menos tiempo que Costa Rica, según el Doing Business 2013.

Ahora Costa Rica es el primer exportador de bienes industriales de alta tecnología en Latinoamérica y el cuarto en el mundo, pero la posibilidad de que en la región otros sigan apretando el acelerador no se debe subestimar.

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