Legales: Populismo punitivo provoca creación de leyes innecesarias

Se aplica de manera automática la creación de nuevos delitos de manera casuística, sin que las normas sean parte de una política

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El diputado José Alberto Alfaro promueve un proyecto de ley que pretende penalizar lo que llama “la pornografía de la venganza”, un concepto que identifica como la acción mediante la cual una persona difunde a través de un medio electrónico imágenes o videos de otra persona en situaciones de carácter sexual, sin su consentimiento, violando así su privacidad y generando un enorme daño emocional y social.

En principio, el proyecto parece una buena idea y tiene una buena intención, pero es claramente innecesario y conlleva más problemas que soluciones.

¿Por qué? La acción que se pretene castigar ya está tipificada como delito, inclusive, en la misma norma que se quiere modificar.

El artículo 196 bis castiga con prisión de uno a tres años a quien, entre otras cosas, con daño a la intimidad o privacidad de un tratamiento no autorizado a las imágenes de una persona almacenadas en contenedores electrónicos.

Vemos, entonces, cómo el proyecto busca ampliar una norma para castigar un supuesto que ya está incluido en la ley original.

Pan de cada día

La creación de este tipo de leyes es cada día más común y ocurren como consecuencia de un fenómeno que tiene que ver con la dirección que está tomando la política criminal en Costa Rica.

La doctrina penal y criminológica ha desarrollado un concepto llamado “populismo punitivo”, una corriente de pensamiento que busca lograr el control y disminución de la criminalidad a través del aumento de las penas y la criminalización de todas aquellas acciones que afecten la seguridad ciudadana.

Este pensamiento predomina en Costa Rica y se ha constituido en un fenómeno sociológico que determina la manera en que ciudadanos y legisladores entienden el problema de la criminalidad. Esto afecta los procesos de creación de leyes penales en el país.

Los propulsores de una política criminal basada en el “populismo punitivo” aplican de manera automática el aumento de las penas o la creación de nuevos delitos como medio único para la solución de los fenómenos que afectan la seguridad de ciudadana.

Esta aplicación se da manera casuística: se crean normas penales sin que sean parte de una política de persecución penal y sin un análisis de su necesidad, viabilidad o correcta técnica jurídica.

Consecuentemente, se dan situaciones como en la que nos encontramos, en la cual, a la luz de un fenómeno social que ha adquirido relevancia mediática, se crea una norma penal redundante.

La creación de una norma innecesaria es lesiva por el obvio costo económico que tiene el proceso de creación de una ley, así también genera una pérdida de tiempo que los legisladores podrían dedicar a otras labores.

Adicionalmente, ocasiona otros perjuicios en la práctica judicial: el hecho de que una acción esté tipificada dos veces en la misma norma podría generar problemas de interpretación en los jueces.

Más grave aún, y volviendo al ejemplo del inicio, al limitar la descripción de la conducta a la difusión de imágenes con carácter sexual, podría generarse una interpretación restrictiva en la cual se dejen sin castigo la difusión no autorizada de imágenes o videos sin carácter sexual pero igualmente lesivos para las personas, por ejemplo, en casos de bullying en los que se usa la imagen de una persona para hacer mofa o maltrato.

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