Negativa de Trump sobre resultados repercute en la campaña

La afirmación de Trump apunta a la perspectiva de que millones de sus partidarios no acepten el resultado del 8 de noviembre


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Imágenes

La negativa de Donald Trump a decir que aceptará el resultado de las elecciones de noviembre si lo derrota Hillary Clinton repercutió con toda fuerza este jueves en la campaña presidencial.

Preguntado en el debate de la víspera si aceptaría el resultado, Trump dijo: " Se los diré en ese momento. Los mantendré en suspenso".

Clinton calificó la respuesta de "aterradora". Y agregó que "no es así como funciona nuestra democracia. Llevamos 240 años aquí. Hemos tenido elecciones libres y justas. Hemos aceptado los resultados cuando quizá no nos gustaban. Y eso es lo que debe esperarse de cualquiera en un escenario de debate durante unas elecciones generales " .

La afirmación de Trump apunta a la perspectiva de que millones de sus partidarios no acepten el resultado del 8 de noviembre si él pierde, lo cual lanzaría a Estados Unidos a una situación sin precedentes. Las elecciones libres e imparciales en las que el vencido condece pacíficamente la victoria al vencedor han sido el cimiento de la tradición democrática desde la fundación del país.

LEA: Grandes donantes piden a Partido Republicano abandonar candidatura de Trump

"Donald Trump intenta derribar ese pilar" , dijo el candidato vicepresidencial demócrata Tim Kaine.

Al mismo tiempo, el Comité Nacional Republicano se vio en la situación insólita de oponerse a su propio candidato, al insistir que el partido respetará la voluntad popular.

Sin embargo, la campaña y los aliados de Trump se apresuraron a decir que sus palabras no eran distintas de las declaraciones del ex vicepresidente Al Gore cuando demoró hasta diciembre su aceptación de la derrota en los comicios de 2000, tras una decisión del Tribunal Supremo y el recuento en Florida. Pero Trump no hizo alusiones a circunstancias tan extraordinarias.

Por el momento, no existen pruebas de fraude electoral generalizado, y las autoridades electorales de ambos partidos y todo el país han rechazado las acusaciones de Trump.

Cara a cara

Salvo una implosión imprevista, Clinton llegó al debate encaminada a conseguir los 270 votos electorales necesarios para ganar, y no sólo esos. Trump necesitaba una actuación que estabilizara su campaña, si no por sus propias opciones, por el bien de su partido.

LEA: ¿Cómo afectan a Costa Rica las propuestas de Clinton y Trump?

En las últimas semanas, las carreras por escaños del Senado en Nevada, Florida, New Hampshire y Missouri parecen haberse ajustado. Parlamentarios republicanos en Pennsylvania y North Carolina luchan por sus carreras en estados en los que Clinton parece estar sacando ventaja.

Los republicanos confiaban en que demostrara que se toma en serio la necesidad de conseguir todos los votos posibles en los lugares más importantes, en lugar de únicamente darle un sesgo positivo a su inminente derrota, como parece indicar parte de su retórica sobre las " amañadas " elecciones.

Durante casi una hora, Trump fue serio. Él y Clinton tuvieron un debate en gran parte sustancial y centrado en políticas sobre temas que habían recibido escasa atención en los duelos previos, como el aborto, el control de armas y la inmigración.

El empresario logró con eficacia acusar a Clinton de tener 30 años de "mala experiencia" y mencionó por primera vez en un debate los correos electrónicos pirateados que han mostrado una diferencia entre su postura en pública y en privada, especialmente en lo que atañe a comercio y a los bancos de Wall Street.

LEA: Punto por punto: Lo que plantea Trump para la economía de EE. UU.

La reaparición de las acusaciones de mala conducta y agresión sexual pareció ser un punto de inflexión en la jornada. Trump siguió dando desmentidos breves y generales, pero a partir de ese momento se mostró cada vez más agitado conforme la conversación giraba a más como la Seguridad Social.

"Qué mujer más repugnante" , replicó en un comentario que en cualquier otra noche hubiera destacado por su tono agrio.

Así, el republicano llegó al debate en desventaja en casi todos los estados reñidos y con la necesidad de torcer el rumbo de la campaña cuando faltan tres semanas para el día de la elección.

Sostenbilidad y financiamiento