Así es como Costa Rica tuvo y no utilizó los escáneres móviles por ocho años

Servicio Fitosanitario del Estado se encargará de impulsar un plan piloto en Limón y Paso Canoas

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Desde el 2008 el país apostó a la modernización de sus puestos fronterizos con el uso de escáneres móviles.

Ocho años después, la instalación de los equipos sigue siendo analizada, y su entrada en funcionamiento de forma permanente no se ha logrado finiquitar.

Los aparatos vendrían a facilitarle a las autoridades fiscales la inspección pormenorizada de las mercaderías.

¿Responsables? No se señalan, aunque varios actores han formado parte de la historia.

El Ministerio de Hacienda es uno de ellos y más recientemente el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) que anunció un nuevo plan piloto para ponerlos en marcha.

No saber que los equipos necesitaban de Internet y hasta de una superficie nivelada para operar, son algunas de las razones que han salido al paso para explicar la parálisis.

Mientras, las facturas no dejan de llegar. Entre ellas, montos por $420.000 desembolsados por Hacienda anualmente para el mantenimiento de los equipos, pese a su desuso.

Los escáneres llegarían además a alternarse con otras iniciativas digitales para reforzar los puestos de entrada terrestre, sin embargo, estas tampoco han podido salir avante.

La interconexión de sistemas de información entre autoridades hasta marchamos electrónicos, son algunos de las ideas complementarias que siguen en el tintero.

Lo que inició como una donación de parte del Gobierno de China con fines más que necesarios, terminó por desnudar la incompetencia de las autoridades involucradas.

Dotar de celeridad y precisión a los puertos locales no ha dejado de ser una necesidad.

Según el Índice de Competitividad Global, elaborado por el Foro Económico Mundial, Costa Rica alcanzó en 2015 la posición 79 en el rubro sobre la carga de procesos aduaneros.

Se trata del tercer puesto más bajo en un total de siete áreas evaluadas.

Seguidilla de trabas

Los dos escáneres móviles para revisar contenedores de carga estaban valorados en $6 millones cada uno.

En un primer momento, el Ministerio de Hacienda tenía la responsabilidad de ponerlos a trabajar, pero terminó por ser el custodio de los equipos.

“Nuestro gran pecado fue no haber estado preparados para operarlos, hubo un total desconocimiento. Se pidieron los equipos pero no así el acompañamiento que se necesitaba”, aceptó Fernando Rodríguez, viceministro de esa cartera.

Mientras, los beneficios potenciales siguen existiendo.

Con tecnología de rayos X, los escáneres realizan una radiografía del contenido de los vehículos, permitiendo inspeccionar los contenedores desde la cabina hasta la mercancía que es transportada, sin necesidad de que los contenedores sean abiertos.

La tecnología no intrusiva, reduce el tiempo de inspección en los puntos de ingreso de 4 a 5 horas a 3 o 5 minutos.

Va de nuevo

Sin respuesta de por qué la transferencia de los equipos no se hizo antes, a finales del 2015, Hacienda se separa del proceso y traslada al Servicio Fitosanitario del Estado (SFE) la responsabilidad.

“Al final los escáneres son más para control fitosanitario que para el tema de seguridad”, alegó Rodríguez.

De esta forma, el SFE anunció un plan piloto en Puerto Limón y posteriormente en la frontera con Panamá, que permitiría empezar a entender bien el funcionamiento de los equipos y validar así sus beneficios.

Antes, la institución deberá desembolsar un monto, aún por definir, para actualizar el software de estos, pues se encuentran a meses de declararse con tecnología obsoleta.

“Apenas estamos diseñando la logística. Los equipos se pondrán a funcionar en una muestra pequeña”, dijo Francisco Dall’Anese, director del SFE.

Al mismo tiempo, la entidad deberá asumir los costos de mantenimiento anual.

Para ello, Dall’Anese explicó que el SFE cuenta con el marco legal que les permitiría cobrar eventualmente por el servicio y hacerlo sostenible en el tiempo.

Hoy, escáneres de ese tipo se utilizan para la revisión de equipaje en puntos de salida como el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría. Su utilización le implica al viajero un monto cercano a los $2.

De entrar a operar los escáneres como se pretende, el SFE estaría además comprometido a colaborar con otras dependencias gubernamentales en la entrega de información que estas requieran.

El SFE estima que el país debería aspirar a tener, al menos, 16 escáneres de este tipo para poder abarcar el resto de los puestos de control del país.

Complementos a medias

Se habla de otros programas para apoyar mecanismos como los escáneres pero que tampoco progresaron.

Solo el TICA (Tecnología de Información para el Control Aduanero) destinado a mejorar la recaudación de impuestos en aduanas, promete entrar en operación antes de que finalice febrero.

“Los recortes presupuestarios nos pasaron la factura y tuvimos que dejar ciertos proyectos por fuera. Estamos buscamos alternativas. Vamos caminando lento por escasez de recursos”, añdió el ministro.

Tiempo crucial

El objetivo de los aparatos es modernizar las aduanas a nivel nacional

Junio de 2009

Los escáneres se iban a instalar en los puestos fronterizos de Peñas Blancas y Canoas.

Julio de 2013

Ministerio de Hacienda gastó $420.000 por salvar escáneres que no se pusieron en funcionamiento.

Abril, 2014

Hacienda empieza a anunciar la intención de que los equipos empiecen a brindar servicio.

Febrero, 2016

El SFE anuncia que asumirá el control de los equipos aplicando un plan piloto.

Fuente Consulta EF.

Sostenbilidad y financiamiento