Construcción de nuevos aeropuertos de Costa Rica al año 2025 no despegan de fase de planificación

Aún no inicia estudio para nueva gran terminal internacional; plan más avanzado es el de Osa pero no tiene presupuesto

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Costa Rica sigue sin dar la orden de un despegue con pista despejada para construir un paquete de de nuevos aeropuertos, necesarios para superar el rezago en este tipo de infraestructura.

Según el viceministro de Obras Públicas y Transportes, Luis Carlos Araya, el Consejo Técnico de Aviación Civil (Cetac), ha avanzado en la planificación aeroportuaria durante la administración de la presidenta Laura Chinchilla.

Empero, al ser consultado sobre el detalle de tales avances, únicamente cita la redacción de diagnósticos sobre los aeropuertos que ocupará el país en el futuro a un plazo máximo de 12 años, al 2025, cuando, se estima, el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría quedará obsoleto.

La sentencia sobre el principal aeropuerto del país la lanzó la empresa consultora española Ineco, que desarrolló un diagnóstico a petición de las autoridades de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC).

Según Ineco, en el 2025 el Santamaría será incapaz de garantizar la movilización de 7 millones de pasajeros anuales, a un ritmo de crecimiento del 4,8% anual.

Planes que no logran despegar

Así la consultora española determinó que el nuevo aeropuerto del Valle Central debería construirse en terrenos ubicados en Orotina, por su cercanía con la autopista San José-Caldera.

Sobre este caso particular, Araya comentó que el avance más tangible del proyecto es el depósito de $1,2 millones ante la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI), para que se empiecen a efectuar estudios en la zona recomendada por Ineco para ubicar al sustituto del Juan Santamaría.

El viceministro no dio certeza de que durante este Gobierno se plantee el inicio del proceso de concesión para que una empresa privada desarrolle y administre el nuevo aeropuerto central, cuyo costo rondaría entre los $1.500 y los $2.000 millones.

“Sabemos que ese aeropuerto debemos de empezar a construirlo antes del 2025. Eso es un hecho”, comentó el jerarca.

En el caso del nuevo aeropuerto de la zona norte, Araya añadió que apenas se está en la etapa de identificación de los terrenos que resultarían ideales para desarrollar el complejo aeroportuario.

La obra sería de dimensiones similares al aeropuerto Tobías Bolaños, de Pavas, y tendría un costo de entre $7 y $8 millones.

Sobre esta inversión, la ampliación del aeropuerto de Quepos –que también rondaría los $7 millones y donde está a punto de iniciar el proceso de expropiación de terrenos– Araya dijo que aún no hay certeza de dónde saldrían los recursos.

El viceministro explicó que la DGAC valora cubrir los proyectos con su propio presupuesto, sin descartar la negociación de un crédito con un organismo internacional aún no definido.

Sobre la pista de aterrizaje de Limón, no hay certeza de cuándo sería reubicada, agregó.

En el sur no hay mejor horizonte

El único proyecto que figura con avances mayores es el denominado “Aeropuerto del Sur”, ubicado en el cantón de Osa, Puntarenas.

Los estudios de impacto ambiental del proyecto tienen un costo superior al $1 millón.

Con el fin de no restarle viabilidad al proyecto, Aviación Civil le bajó la escala de un megaaeropuerto internacional a uno de categoría B, donde se atenderán vuelos tipo chárter, entre otros.

Sería el primer aeropuerto verde o ecológico del país, con el objetivo de proteger la zona.

Pero su construcción se realizará en terrenos aledaños al humedal Sierpe-Térraba, el más grande de la costa pacífica, lo cual no tiene contentos a los conservacionistas.

Araya, sin embargo, afirmó que la obra, declarada de interés público por el Gobierno, avanza bien y costaría unos $60 millones. Pero en este caso se repite la falta de seguridad en la fuente de los recursos, pues Aviación Civil no la ha determinado.

Igual que en los otros proyectos de aeródromos, las opciones son el presupuesto propio de la entidad, o un crédito por pagar en un plazo de entre 15 y 20 años.

Una mano al Santamaría

La suma de inconvenientes, quizás, ha llevado a la actual administración a enfocar esfuerzos en mejorar las condiciones del Santamaría para alargarle la vida.

Es así como Aviación Civil cumplió con las fases I y II del Plan Maestro para construir la nueva área de inspección de seguridad de pasajeros de salida.

En el 2011 se iniciaron las fases III y IV con la construcción de los pasillos estériles y para modificar la posición de embarque N° 2 para darle cabida a aviones de cuerpo ancho.

Entre los planes están la construcción de un nuevo edificio para la atención de 300 pasajeros, con dos puntos de contacto para aeronaves, uno para aviones anchos y el traslado de Coopesa, que liberaría 6 hectáreas de terreno.

Si bien los empresarios han recibido bien las mejoras, piden más participación en la ampliación aeroportuaria.

Juan Ramón Rivera, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), agregó que el Gobierno nunca ha consultado al sector sobre las necesidades de infraestructura en esta materia.

Sin embargo, agregó que, desde que los aeropuertos fueron concesionados, no hay quejas.

Para los empresarios turísticos la modernización de la red aeroportuaria debe ser más rápida.

Tatiana Cascante, subdirectora ejecutiva de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), afirmó que el anquilosamiento aeroportuario ya pasa factura.

Y citó como ejemplo el Índice de competitividad Turística , publicado por el Foro Económico Mundial a principios del 2013.

Costa Rica aparece en el puesto 47 entre 140 países; cayó tres posiciones con respecto al 2011. Y uno de los puntos más flojos es la calidad de la infraestructura de transporte aéreo, donde el país obtiene 3,94 puntos de 7 posibles. Esa no es buena señal.

En Aviación Civil lo saben, pero aún no tienen obras que mostrar para aliviar una presión que, desde 1997, encendió la luz de alerta sobre la escasa capacidad del Santamaría para enfrentar la demanda futura.

Y aunque las autoridades aseguran que se tiene planificado para recuperar esta infraestructura, la presión del tiempo hace suponer que no será esta administración la que logre alzar el vuelo en la materia.

Sin turbinas

Nuevo aeropuerto internacional al 2025: Aviación Civil depositó $1,2 millones ante la OACI para iniciar los estudios de ubicación en Orotina, no se ha determinado cuándo se iniciarán las investigaciones.

Aeropuerto del Sur: Están por finalizar sus estudios de impacto ambiental y social en una clara disputa entre el Gobierno y empresarios de la zona. Su financiamiento no está seguro.

Quepos: Por iniciarse etapa de expropiación pero aún no goza de presupuesto fijo para cubrir su ampliación por $7 millones.

San Carlos o zona norte: Se está en proceso de ubicación de los terrenos, similar en tamaño al Tobías Bolaños, su costo de entre $7 y $8 millones tampoco está asegurado.

Fuente: Entrevistas EF.

Clamor empresarial

Mayor comunicación:Como usuarios constantes de los aeropuertos, los industriales y el sector turismo reclaman una mayor participación en los planes que realiza el Estado.

Revisión de zonas: La falta de inclusión, según los empresarios turísticos, podría derivar en la construcción de aeropuertos en zonas de menor desarrollo hotelero, dejando al descubierto la carencia de habitaciones y de infraestructura para la industria.

Impacto en índices internacionales: El sector turismo afirma que la mejora de los aeropuertos y la construcción de nuevas terminales es indispensable para que Costa Rica levante su posición en los índices internacionales que revelan carencias que podrían traducirse en incomodidad y reducir así la visitación.

Fuente: Entrevistas EF

Sostenbilidad y financiamiento