Incremento pone fin a una sostenida tendencia descendente observada desde agosto de 2012

Por: Juan Pablo Arias 2 junio, 2014

Los precios internacionales de los alimentos aumentaron un 4% entre enero y abril del 2014, impulsados principalmente por las crecientes preocupaciones respecto del clima y la demanda de importaciones, según la última edición de "Alerta sobre precios de los alimentos" del Banco Mundial.

De acuerdo con el organismo internacional, esta alza pone fin a una sostenida tendencia descendente observada desde agosto de 2012.

Los precios internacionales del trigo y el maíz registraron el mayor incremento este trimestre, subiendo 18% y 12%, respectivamente.

Los precios internacionales del maíz registraron el mayor incremento este trimestre, con un 12%.
Los precios internacionales del maíz registraron el mayor incremento este trimestre, con un 12%.

Estos aumentos, no obstante, se produjeron a pesar de las proyecciones constantes de cultivos récord de cereales, las existencias más abundantes que se esperan en el 2014 y las cosechas excepcionales en el 2013.

El informe afirma que los precios de los alimentos que se transan en los mercados internacionales seguían siendo un 2% más bajos en abril de 2014 en comparación con el nivel observado en abril del 2013, y solo un 16% inferiores al máximo histórico de agosto de 2012.

Causas

El clima en Estados Unidos, las condiciones mundiales provocadas por el fenómeno meteorológico de El Niño, y las consecuencias de las tensiones en Ucrania son problemas que deben ser vigilados en los próximos meses, determinó el organismo.

"En los próximos meses, debemos vigilar estos precios con cuidado, asegurándonos de que ningún otro incremento ejerza presión adicional sobre los menos favorecidos en todo el mundo", dijo Ana Revenga, vicepresidenta interina de la Red sobre Reducción de la Pobreza y Gestión Económica del Grupo del Banco Mundial.

El Banco Mundial explicó que los precios internos se mantuvieron en general estables entre enero y abril de 2014, pero se observaron las fluctuaciones típicas entre los países.

Por ejemplo, los mercados estudiados en Ucrania, Etiopía, Sudán y Kirguistán registraron algunos de los mayores aumentos en los precios del trigo, mientras que estos disminuyeron en Argentina y Pakistán.

Por su parte, las mayores alzas de los precios del maíz se produjeron en Ucrania y Rusia, pero estos descendieron notablemente en Mozambique. Los precios del arroz subieron en Myanmar y Somalia, sin embargo se redujeron en Tailandia y Camboya.

El Banco Mundial advierte que las crisis de los precios de los alimentos pueden iniciar y también agravar los conflictos y la inestabilidad política, por lo que es fundamental promover políticas que permitan mitigar estos efectos. Un seguimiento adecuado es el primer paso en esa dirección.