Por: Agencia AFP 31 enero
El presidente de Brasil, Michel Temer, aseguró que su misión es entregar un país
El presidente de Brasil, Michel Temer, aseguró que su misión es entregar un país "saneado" a quien le suceda en 2018, cuando haya completado el mandato de Dilma Rousseff.

Río de Janeiro.- El desempleo en Brasil alcanzó un nivel récord en 2016 y seguiría creciendo hasta mediados de año, en espera de que la reducción de las tasas de interés y otras medidas promercado reviertan la tendencia de un país sumido en la recesión.

En el cuarto trimestre, el índice de desocupación llegó al 12%, una décima más que en el anterior, marcando un nuevo récord desde el inicio de la actual forma de cálculo en 2012, indicó el martes el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Los analistas consultados por la agencia Bloomberg apostaban en promedio por un mantenimiento de la tasa en 11,9%.

El dato marca una degradación de 3 puntos porcentuales respecto al último trimestre de 2015 (9%) y prácticamente duplica el de fines de 2014, cuando se situaba en 6,5%.

En el periodo octubre-diciembre de 2016 había 12,3 millones de personas en busca de trabajo, un 36% más (3,3 millones de personas) que en el mismo periodo de 2015, precisó el IBGE.

Brasil registró una recesión de 3,8% en 2015 y las evaluaciones de 2016 son de una contracción del PIB de 3,5% (los resultados se publicarán en marzo).

En una oficina de la Secretaría de Trabajo de Rio de Janeiro, unas sesenta personas aguardan su turno frente a los dos únicos empleados presentes.

"Está difícil conseguir empleo, incluso para mí que tengo una especialización. Me imagino lo que será para quien no tiene ninguna", dice Ángelo Moreira, un obrero de la construcción, sin trabajo desde hace seis meses.

El gobierno conservador de Michel Temer lanzó una serie de medidas de austeridad con la intención de recuperar la confianza de los inversores, pero el despegue se anuncia lento: el Banco Central estima que el PIB de la mayor economía latinoamericana crecerá 0,8% este año, en tanto que el mercado prevé 0,5% y el FMI apenas 0,2%.

El Banco Central redujo además las elevadas tasas de interés adoptadas para combatir la inflación pero que inhiben la inversión y el consumo.

Los tipos cayeron de 14,25% en octubre a 13% enero y el mercado espera que caigan a cerca de 10,9% este año, acompasando la reducción de la inflación que fue de 10,67% en 2015, 6,29% en 2016 y cerraría 2017 en 4,70%, según las proyecciones del mercado.

Pero esas medidas "todavía no han surtido efecto" y el empleo "es la última variable en la que se experimentará una mejora", afirma Alex Agostini, economista jefe de la consultora Austin Rating.

Ello se debe, explica, a que las medidas tienden ante todo a mejorar la productividad, con lo cual "quienes tienen trabajo deberán trabajar más", antes de que las empresas vuelvan a contratar.

Por eso, prevé que la tasa de desempleo llegue "a un 13% hacia mayo" antes de empezar a reducirse, para cerrar el año en torno a un 12,5%.

Una mejora de los indicadores de confianza en la industria y en los servicios sorprendieron al gobierno este mes.

Pero según Agostini, queda por ver "si esa grata sorpresa es consistente o momentánea".

En las estadísticas de empleo, entre el tercer y el cuarto trimestre de 2016 hubo un aumento del número de contrataciones en los ramos "comercio y reparación de automóviles" (+3,3%) y "transporte, almacenamiento y correos" (+3,1%).

Pero en los sectores de administración pública, defensa, educación, salud y servicios sociales siguieron contrayéndose (-1,3) y en los demás se mantuvieron estables.

En términos interanuales, los datos son casi todos fuertemente negativos: el empleo en la agropecuaria se contrajo un 4,5% respecto al último trimestre de 2015; en industria cayó un 7,7%, en la construcción un 10,8% y en servicios domésticos un 3,7%.

Solo el segmento de alojamiento y alimentación registró un alza, de 5,4%.

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