El fisco es el mayor reto del nuevo presidente

Es urgente que encuentre la fórmula para reducir el déficit fiscal más alto de los últimos 25 años

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El gran reto cuando el presidente elegido esté en el poder será ordenar las finanzas del Estado y enfrentar el déficit fiscal más alto en los últimos 25 años.

De lo contrario, a juicio de los especialistas, muchas de las promesas de campaña quedarán en el limbo de la demagogia.

El nuevo gabinete deberá lidiar con un empinado gasto del Gobierno Central, el más alto desde 1988 , ante un comportamiento tibio de los ingresos. .

El gasto se disparó en el 2007 y rompió la barrera del 18% del producto interno bruto (PIB), y actualmente roza la barrera del 20%. .

La situación se complica cuando los economistas observan que ninguno de los candidatos dio una propuesta consolidada en campaña para reparar esa fisura, equivalente al 5,4% del PIB en el 2013.

De esto depende el Gobierno para lograr, entre otros aspectos, que el Estado pueda jugar un papel activo en el apoyo al crecimiento y tener fondos para cumplir programas sociales, de generación de empleo y producción.

“Si no hay una propuesta viable para solventar el déficit fiscal, cualquier promesa para mejorar la estabilidad, el crecimiento o la equidad, está en el aire”, comentó el economista Ronulfo Jiménez.

Para Jiménez, hubo manifestaciones genéricas de aumento de ingresos o reducción de gastos durante la contienda electoral, pero ninguna con detalle sobre cómo se lograría, lo cual no es válido ni para los economistas ni para los ciudadanos.

“He visto una línea común de promesas en los candidatos de que hay que gravar a los que más tienen, pero eso es muy demagógico, es muy fácil de sostener en campaña electoral”, comentó el ánalista político Ricardo Lizano.

Edna Camacho, presidenta de la Academia de Centroamérica, considera que los postulantes han planteado propuestas muy sueltas; es decir, ha faltado una visión más integral.

Y para Alberto Franco, economista de Ecoanálisis y miembro de la Academia de Centroamérica, las ideas proyectadas por parte de los candidatos a la Presidencia durante la contienda fueron muy vagas, por lo que es urgente que el nuevo mandatario dé una visión clara al respecto y reconozca que no podrá realizar todo lo que prometió en campaña, ya que los candidatos han ignorado de alguna manera la situación.

“Han dado promesas financieramente inviables, dado el problema de desbalance que tenemos”, expresó Franco.

¿Hay medicina?

Este tema no se trata únicamente de un asunto técnico sino ideológico, por tanto la posición política del nuevo mando puede ayudar o terminar de hundir el fisco.

Debido a lo anterior, el economista no puede dar la receta exclusiva, manifestó Jiménez.

Camacho destacó que la reducción del déficit debe hacerse de una manera sostenible en el tiempo, y en el fondo lo que hay es una combinación de retos.

“Yo creo que va a ser inevitable aumentar los ingresos tributarios, porque el faltante es muy alto, y aún cuando es indispensable contener o reducir el crecimiento del gasto, hay que tomar en cuenta que el tiempo para que un presidente lo logre también es limitado”, comentó Camacho.

El problema también es legal. La misma ley establece reglas para que los presupuestos sean iguales que los ingresos, pero ciertamente no se han cumplido al pie de la letra.

Por ejemplo, Costa Rica tiene en la Ley de Presupuestos Públicos , la normativa que obliga al Estado a cumplir con un manejo responsable de las finanzas públicas, sin embargo, no se han implementado en la práctica.

De la misma manera, Camacho considera urgente que se le pongan reglas de disciplina al Estado para que esta situación se pueda revertir.

Opciones de alivio

Ante la situación, a partir del primer día en que se resuelva la ecuación electoral, el elegido debe arrollarse las mangas junto con los diputados, tomando en cuenta que la próxima Asamblea Legislativa podría ser tan fraccionada como en las últimas dos, que eligieron ocho bancadas.

Será fundamental llegar a consensos políticos y entre los sectores, pensando en el país y no en un partido para tomar decisiones puntuales y viables.

Debe recordarse que, en dos de las tres anteriores administraciones, se lograron proyectos fiscales después de complicados trámites legislativos, pero terminaron naufragando en la Sala Constitucional.

Para Franco, el primer paso que deberá dar el presidente es lanzar una señal de austeridad por el lado del gasto menos prioritario. Y tomar acciones muy concretas para contener por lo menos el crecimiento del gasto corriente en planillas, pensiones y transferencias corrientes.

Por el lado de los ingresos, para el economista es clave contemplar la ampliación de la base del impuesto de ventas (IV) y su modernización hacia el impuesto de valor agregado (IVA), sobre lo cual ya el país tiene camino recorrido y un grado de acuerdo importante, por lo que debería ser una de las primeras modificaciones en el plano fiscal.

Otro trabajo pendiente, que favorecería la recaudación de ingresos y la contención del gasto, es la aplicación generalizada del Gobierno Digital en todo el sector público.

Ante la falta de una medicina única para erradicar la enfermedad, lo cierto es que el Presidente tiene opciones. Todas son amargas, pero el creciente déficit fiscal obliga a tomar alguna.

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