Por: Gerardo Ruiz Ramón 10 junio, 2013
Carlos Góngora renunció hoy al Movimiento Libertario y dio la adhesión al candidato presidencial del PUSC, Rodolfo Hernández.
Carlos Góngora renunció hoy al Movimiento Libertario y dio la adhesión al candidato presidencial del PUSC, Rodolfo Hernández.

El diputado independiente Carlos Góngora sacudió el panorama político en la Asamblea Legislativa este lunes al darle su adhesión al candidato presidencial, Rodolfo Hernández, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

Góngora dejó de ser el jefe de fracción del Partido Movimiento Libertario (ML) el 29 de abril pasado.

Este lunes, al anunciar su apoyo al abanderado del PUSC, informó que ya presentó su renuncia al partido de Otto Guevara, convirtiéndose en el tercer diputado independiente de la actual Asamblea, después de que Luis Fishman y José Joaquín Porras renunciaran a las bancadas de la Unidad y Accesibilidad Sin Exclusión (PASE), respectivamente.

El diputado cartaginés afirmó que hubiera preferido que el líder de su antiguo partido, Otto Guevara, hubiera dado su adhesión a Rodolfo Hernández, en vez de anunciar el fin de semana pasado que peleará por la presidencia de la República por cuarta vez desde la trinchera libertaria.

Góngora también recriminó al Movimiento Libertario, según él, por no haber respondido con transparencia sobre los cuestionamientos que surgieron sobre los mecanismos que utilizó para financiar la campaña presidencial de Guevara en el 2010.

Por su parte el candidato Hernández dio la bienvenida a Góngora y afirmó que aún no ha conversado sobre brindarle un puesto en la campaña política rojiazul, pese a que el diputado afirmó que desde ahora trabajará para que Hernández sea el ganador en los comicios presidenciales de febrero del 2014.

Carlos Góngora fue alcalde del Cantón Central de Cartago por el PUSC, divisa de la que, dijo hoy, nunca se fue del todo.

Góngora también dejó al desnudo la brecha que existe dentro del ML entre aquellos militantes aún fieles a Guevara y los que recriminan al aspirante presidencial por su estilo de liderazgo.

Ahora los libertarios se quedan en 8 diputados mientras que el PUSC gana uno más en su lucha por levantar cabeza después de los escándalos de corrupción que golpearon a la divisa durante las dos últimas elecciones.

Así, el Parlamento empieza a sentir con más fuerza los vientos electorales a 8 meses de las próximas elecciones presidenciales.

En esta etapa de la vida política, la Asamblea históricamente disminuye su productividad dado el interés de los diputados por hacer control político a favor y en contra del Gobierno, con el fin de influir en los resultados electorales, dejando la labor legislativa en un segundo plano.