Por: Gerardo Ruiz Ramón 2 julio, 2013
Los diputados no llegan a acuerdos para reducirle casi ¢23.000 millones a la contribución estatal a las campañas políticas.
Los diputados no llegan a acuerdos para reducirle casi ¢23.000 millones a la contribución estatal a las campañas políticas.

A un mes de que venza el plazo para introducirle reformas al Código Electoral, los diputados siguen negándose a discutir la disminución en el monto de la contribución que el Estado le gira a los partidos para que financien sus campañas políticas.

La legislación es clara: no se pueden incluir cambios en las normas electorales seis meses antes de los comicios, por lo que los diputados están contra el tiempo.

Los márgenes se reducen todavía más pues la Asamblea Legislativa irá a receso a partir de este viernes 5 y para regresar el 22 de julio próximo. Esto les deja a los diputados únicamente dos semanas y media para lograr un acuerdo y votar la reducción de recursos.

¿Y los votos del PLN?

Aún así, el oficialista Partido Liberación Nacional (PLN) rechazó este lunes una moción para alterar el orden del día para que el Plenario entrara a debatir el proyecto que pretende disminuir de un 0,19% a un 0,11% del PIB el monto de la contribución a la política electoral.

Pero el jefe de la bancada del PLN, Edgardo Araya, rechazó que la intención de su partido sea dejar la deuda política en un 0,19% de la producción nacional. Ese porcentaje equivale a más de ¢44.000 millones.

Hace una semana el ministro de Comunicación de la presidenta Laura Chinchilla, Carlos Roverssi, instó a los diputados a discutir cuanto antes la reducción en la contribución estatal.

No obstante, según el legislador Araya, este lunes la prioridad del oficialismo era aprobar en segundo debate el Acuerdo de Libre Asociación con la Unión Europea (Aacue), lo cual sucedió en la primera sesión de la semana, al ser las 6:47 p.m.

Araya indicó que su grupo está de acuerdo con la disminución de la deuda política a unos ¢25.000 millones; empero, manifestó que el asunto aún no goza del aval de los jefes de todas las fracciones del Parlamento, por lo que todavía está sujeto a discusión.

Aspectos como si un 0,11% del PIB alcanza para financiar una campaña presidencial, y si no se desfinanciarían las campañas municipales de medio período, son algunos de los puntos que, según Araya, frenan por ahora el debate final y la votación del plan.

PAC denuncia

Pero la diputada Jeannette Ruiz, del opositor Partido Acción Ciudadana (PAC), señaló doble moral oficialista en el tema, acusando a los diputados del PLN por no atender el llamado hecho por el vocero de la Presidenta de la República.

Ruiz resaltó que para en el Presupuesto Ordinario del 2013 el Ministerio de Hacienda solo presupuestó ¢21.000 millones para cubrir el financiamiento de la campaña política 2014, por lo que de no aprobarse el plan, esa cartera deberá ingeniarse la forma de cubrir el monto restante, en momentos de crisis fiscal.

"O es doble discurso del oficialismo, o estamos ante una tremenda desarticulación entre Casa Presidencial y su fracción legislativa", reclamó Ruiz.

La diputada calculó que los ¢23.000 millones restantes de la deuda política alcanzaría para dotar de vivienda social a 3.361 familias pobres, para comprar 100 puentes tipo Bailey o para cancelar la mitad de lo que cuesta el nuevo tramo vial Cañas-Liberia.

"Los miembros de algunas fracciones me dijeron que la reducción de la deuda política se aprobará hasta el día en que el PAC acepte aprobar la despenalización de varios de los delitos que creó el nuevo Código Electoral", denunció la diputada.

Araya, por su parte, tranquilizó los ánimos y afirmó que su bancada incluso analiza un proyecto de ley que presentó el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para garantizar a todos partidos acceso a espacios publicitarios en radio y televisión y para aumentar el monto de la contribución que reciben por adelantado los partidos.

Pero el debate sobre el tema sigue crudo. De cocinarse, deberá ser en tiempo récord, algo que no acostumbran los diputados.